viernes, 30 de marzo de 2012

Ruqueando en el Bar Tacvba.

Pues ahí tienen que eran tres amigos ya entrados en los treintas. Con unas patas de gallo que apenas asomaban la cresta pero que en términos prácticos, los ponía al mismo nivel de autoestima que el que gozaba Kurt Cobain minutos antes de ¿dispararse? un escopetazo.
En fin, la evidencia mostraba que ni con bótox mental aquellos tres amigos podrían revivir viejas glorias universitarias. 
Hasta que ELLOS emergieron de la tierra para hacerla cimbrar y al mismo tiempo, calentar sus viejos corazones ansiosos de más vida que la que los tribunales, escritorios carítzimos de caoba o camionetas de lujo pudieran ofrecer. Entre otras cosas.
Si la vida se trata de juntar momentos memorables -buenos o malos- quiero hacerles patente uno de los mejores conciertos que he vivido en mi tuberculosa vida (sí, aún no me compongo): El "Vive Latino 2D" con Café Tacvba y mis compadritos Carmen Pimentel y Angel Ocampo.
Aquello fue totalmente apoteósico. Y no sólo porque darse cita en un lugar emblemático para toda la fauna rockera -aunque los gruperos nos peleen la plaza cada año con su vitupereable "Vive Grupero"- es el principio del placer (aunque al final suframos como borregos alejados del rebaño por no encontrar nuestro carro) sino porque simplemente aquello siempre es una fiesta, una celebración al espíritu juvenil y a la música.
Dejando a un lado las diferentes ideologías políticas, los gustos musicales varios, las propuestas honestas o no, los problemas cotidianos, la situación económica y social, pero sobre todo los propios temores y carencias de espíritu, lo importante de aquello fue dejarse llevar por el momento, el mood desenfadado y sin preocupaciones, excepto la de encontrar el mejor lugar para gritar y brincar con la banda. Y claro, el sitio menos vulnerable para recibir baños de agua de riñón (como finalmente nos sucedió)
Después de disfrutar de un menú que lo mismo incluyó jochos que tacos de canasta y coca colas "al tiempo" que chelas bastante mal servidas, el único problema fue el dirigirnos a la carpa "fresa" para escuchar a la tal Carla Morrison, que si bien tiene dos que tres rolas chidas, lo cierto es que berrea que da gusto y se emociona hasta las lágrimas mientras unos la miramos excépticamente (lo siento, Angelito)
Se empezaba a sentir el run-run en los pies, como cuando en la cama te quieres brincar los preliminares y quieres pasar al "clinch" (quihubo con mis metáforas, eh?) directo y sin escalas; así se sentía la atmósfera previa a Cajeta de Uva.
Aún hubo que esperar a que el corito de "Pumped up kicks" con mariachi terminara de prender los aulladores ánimos y el bailecito de Kasabian nos pusiera en un estado semi erótico tal, que tomarse fotos con extraños parecía lo más normal del mundo (y aquí debo decirles que hay una donde un tatuaje hace las delicias visuales de las damitas...incluída yop, of course!)
Y como la naturaleza no nos dotó ni de altura ni de complexión, hubo de conformarse con acampar a un lado de las luces y una especie de ring de box metálico donde, supusimos, cabían los instrumentos más "acá" para que no se maltrataran (?). Al mismo tiempo que nos tomámos fotos con extrañ@s, hicimos buenas migas con otro grupo de treintones que, como nosotros, se encontraban perdidos en la marejada humana que aquello se iba convirtiéndo. Muy buena plática y desmadre con ellos, amén de que la "lluvia dorada" siempre une en esos momentos (¡Qué puercos son algunos, me cae!)
Las luces se apagaron y en el escenario principal se comenzaron a prender luces que semejaban lassers Jedi... los aullidos comenzaron a escucharse y la chilanga banda ya estaba lista para bailar... de repente, como un premio a nuestra constancia y pobre constitución física que nos mantuvo al lado del ring de box ya mencionado, emergieron, como dioses aztecas amenzadores, los Tlatoanis de éste y todos los corazones roqueros: los mismísimos Meme, Joselo, Quique y Mon Amour Rubén Albarrán -quien, debido a la cercanía, gozó y agradeció el beso ansioso que la suscrita le mandó, en pleno arranque de espíritu adolescente-. Señores, con ustedes... Café Tacvba.
Grande fue el momento de ver cara a cara/frente a frente a los culpables de muchas de mis desviaciones. Sublime fue compartir con Carmen y Angel aquellos acordes que me remontaban a momentos tales como la prepa y sus derivados, la Uni y sus barecitos de enfrente, noches de insomnio a la luz de vino y ate y sobre todo, el soundtrack de mi vida. Sí, cada canción es como una piedra en mi camino.
Por momentos como éste, vale la pena arriesgar el pellejo diariamente, ser un esclavo corporativo o soportar las lobotomizantes canciones infantiles con las que discurre nuestra existencia. Pero sobre todo, por amigos con los cuales compartir los sinsabores y placeres de la vida, vale la pena cada centímetro cúbico de oxígeno que respiramos. No sólo fue el concierto de tres escuálidas ratas treintonas, fue el espectáculo de toda una generación que está en movimiento, tratando de hacer de éste, un mundo mejor.
No lo olviden, queridos menos cinco lectores de siempre, desde su lugar ustedes siempre podrán hacer la diferencia.
El mundo nos pertenece.
Ahora y siempre...





sábado, 24 de marzo de 2012

¡HEY!

A ver, llevo en total 11 días enferma y mis pompas están más agujereadas que el colador de jitomate de la fonda de la esquina.
Y ¿acaso ya vieron que me compuse, ya dejé de quejarme de mis dolencias y mis pulmones ya pueden recibir sin protestar la nicotina de mis cancrillos favoritos? ¡Nooooo!
Pero hoy es sábado, muy temprano para andar amargando vidas ajenas. Día y hora en la que La Gatería no se asoma ni por equivocación por estos lares. Algo pasa.
No, no estoy dejando mi testamento on line ni mucho menos.
Quiero decirles que POR PRESCRIPCIÓN MÉDICA, la suscrita y su familia tiene a bien largarse cuanto antes a la playa, con el fin de recuperar un poco de la capacidad respiratoria que otrora gozaba.
Así que, manitos, con la pena pero me les pelo.
Sólo que aún ando malabareando los ene mil encargos a los que hay que despachar antes de salir de viaje, tales como: 
  • Hacer maletas de: ropa, juguetes acuáticos, juguetes motores, juguetes didácticos, libros de "Ardilla Miedosa" y Atlas de geografía; películas de Barney, Disney, Discovery; masitas pleidó, y demás subterfugios que el Matius tiene a bien atesorar, con el fin de que vaya en santa paz y no nos veamos en la necesidad de dejarlo "encargadito" en la caseta México-Puebla.
  • Mi maleta, por supuesto. Gracias a dios, mis padres previnieron la inutilidad futura de su hijita y la mandaron a los scouts con el fin de despabilarla un poco, razón por la cual mi equipaje siempre está perfectamente calado, garantizado y etiquetado a tiempo. Amén de guardar en bolsas de plástico toda la ropa que llevo, no sea que llueva y me quede chiflando en la loma.
  • Supervisar la camioneta: tengo que llevarla a verificar y a que le cambien el aceite.
  • A las dos tengo consulta en el doctor, para que me revisen los pulmoncitos.
  • A la una y media tenía que estar con Carmen Pimentel y Angel Ocampo en el Foro Sol, achicharrándome mientras bailáríamos al son de "Lost Acapulpo"....
Híjoles.... creo que ahora si no tengo excusas...
Nos vemos dentro de una semana y media, ahí cuéntenle.
Los quiero, bye!

viernes, 23 de marzo de 2012

Cosas contradictorias pero que perfectamente cohabitan en armonía (Y si no, la terapia lo arreglará)

Dios, sufro como Precious así, bien mal plan.
Ya se que debo abrazar mi ser con los dos brazos bien abiertos y libres de prejuicios (tal como Elizabeth Bennet NO hizo y ahí la tienen sufriendo, toda ella y de manera por demás ociosa por el orgulloso Darcy) y no andar cuestionando mis necesidades ni mis propias manías.
De hecho, sin nuestros muy particulares actuares, no podríamos hacer de este apestoso mundo lo que es: un lugar por demás variado y harto emocionante (sí, el día de hoy no lo criticaré porque con eso de que se sacude a la menor provocación, "no vaiga siendo" que en su próximo ciclo de lavado, me escupa con todo y chivas al infinito y más allá.)
Pero a veces es muy duro el aceptarnos tal y como somos. Corrijo: a veces es muy duro el aceptarme tal y como soy. Mi lado racional casi siempre anda de la greña con mi lado poético, hippiosón.
Y cuando una tiene una responsabilidad del tamaño de un Matius, la cosa se pone peor. Ya les he platicado mis múltiples cuitas donde casi siempre el "deber ser" se avienta un trompo con el "dejar pasar, dejar hacer". Es... ¡caótico!
Pero no solo como madrecita es que sufro a la hora de desiciones metacuamplusperfectas en materia educativa y formativa. También mis contradicciones de espíritu me juegan malas pasadas cuando mi parte racional me avienta el choro de que ya tengo 31 años y DEBERÍA ser como tal o cual mamá. Y es que (¡chales!) es gacho andar por la vida con minifalda y botitas para la lluvia, mientras la "sobriedad y la elegancia" son el "dress code" de la mayoría de las mamás del cole. O qué tal que soy la típica aquafiestas de  la ehmm... ¿fiesta? que quiere bailar Fey y la banda presente nomás quiere bailara a puro chunta ta chunta ta. O el leer -a escondidas, ¡por supuesto!- el TVnotas porque, o sea.. ¡qué oso, wey!. Aquello daría al traste con mi reputación de mujer de libros que -¡ay!- me encanta tener.
Pues sí, la parte racional casi siempre anda de regañona y pugna porque la hippie no se salga del huacal. Es por ello que, a pesar de que múltiples libros, personas, blogs y gurús de radio y televisión (exceptuémos a Sócrates), intenten hacerme entrar al aro del "conócete a ti mismo", se que al final seguiré mi instinto. Como los animalitos.
¿Que dónde queda el chiste de tener conciencia y ser un animal político y racional? No se, eso pregúntenselo a Aristóteles o a Mariano Osorio. Yo la neta es que cada vez que he seguido el "Libro de la vida" al pie de la letra me he dado unos santos riatazos que, mejor lo cierro y aplico el "¡sabiduria interna, dame poder...una mujer feliz quiero seeeeer!", tal como chillaba el alborotador hormonal de la infancia masculina llamado "caricatura de Gigi".
Sigo mi instinto y seguro que en el camino me pondrán los cuernos, me aventaré al drama de no ser el ama de casa perfecta, ni la abogada estrella de "Periozábal Martínez de Allende el Agua y Cante Jondo y asociados", ni la mamá super star a la que no se le moverá un pelo (ni de tonta ni de nada) de su muy estilizado peinado, ni tampoco la intelectual de ultra izquierda que se encuerará con todas las fotos de niñ@s desaparecidos y/o violados por curas pederastas en ésta visita del papa john's (y no por falta de conciencia, sino por salud. Mis bronquios no andan muy bien que digamos)
Se que no seré muchas cosas. Se que no llené los ideales románticos de mis ex novios ni las esperanzas de buenahija de mis apacitos santos. Que como esposa tal vez sea más desesperada que buena; que como amiga tenga el complejo de faro intermitente: que alumbro mucho para después permanecer en oscuridad total, sacando de onda al amigo más fiel. Que como mamita nunca llene los zapatos de Chepina Peralta-María Montessori-Martha Stewart-Pepita Gomiz et al.
Pero bueno, espero que la parte racional no se clave tanto en la textura y no exija un exorcismo de este cuerpo decadente que nomás no puede darle cabida a todos los gustos habidos y por haber. 
Y que al menos, ahorita cuando la temperatura en Ciudad de México anda en los 23° (en un amplio ejercicio democrático de la Primavera) y el de mi cuerpo está sobrepasando los 38° Celcius, mi parte hippie tenga a bien imponerse para hacerme "entrar en razón" y desconectarme del mundo y sus venturosidades, con el fin de proporcionarme un sano despeje mental y flemático.
Nop, parece que ya me voy a meter a bañar para luego ir al super y regresar inmediátamente a mis asesorías on-line, para posteriormente leer mis Libros -abandonados- del Rincón y terminar de elaborar el proyecto de "Promoción de la lectura en tu colonia".
Sip, la parte racional siempre tiene a su as bajo la manga...

viernes, 16 de marzo de 2012

BIOGRAFIA NO AUTORIZADA

Ustedes me verán por la calle y si es que llego a llamarles la atención por equis o ye, pensarán muchas cosas de mi.
Si es que hemos interactuado durante breves minutos, podré haberlos dejado con alguna que otra impresión.
Y si es que gozamos del favor de tratarnos ya más en confianza, sabrán que puedo ser de una o tal forma, amoldada a sus consideraciones y a sus múltiples juicios de valor.
Pero en sí, pocos o nadie sabrán quién soy en realidad. Tal vez sólo mi querida Ana Isa o mi mamá, que a favor o en contra, creerá que su hija es tal o cual cosa, pero no ciertamente otra.
Ustedes, mis queridos menos cinco lectores de siempre, me tienen en un concepto que tal vez diste de ser igual al que yo me tengo. Y como decimos en Derecho: "a las pruebas nos remitiremos" ( y en la mayoría de los casos, sólo lograremos una verdad legal, que no la histórica).
Pregúntense -como siempre- a qué carámbas se debe tanto mambo jambo y yo les contestaré que se debe a que quiero curarme en salud y en vez de platicarles mis experiencias como parte de la tripulación de la Nave del Olvido, les adelantaré un pedacito de mi próximo libro. Un pedacito que tiene que ver con la solapa izquierda del mismo, o sea: aquel que se refiere a la biografía del escritor (unas breves líneas).
Nací en la siempre amada, soñada, odiada Ciudad Capital/Ciudad de México un 24 de septiembre, a las 02:15 hrs en el Centro Médico, cinco años antes de que se colpasara gracias al Terremoto del '85.
La mayor parte del tiempo la pasé en la Luna y esta falta de sentido de pertenencia al planeta Tierra y todo lo que a él le atañe me dieron la personalidad errática y un tanto extraña de la que hago gala un día sí y el otro también.
Desde temprana edad supe que lo mío era estar tras un pedazo de papel y un lápiz, una máquina de escribir y ya en tiempos de la modernidad, una escuálida lap top que únicamente me sirve para feisbuquear. En fin.
Cursé mis estudios básicos, medios superiores y superiores, siendo la abogacía mi profesión, a la que poco o casi nada dedico por seguir los impulsos de la naturaleza, quien dióme la oportunidad de convertirme en madre de una hermosa criatura que por aquí conocemos como "El Matius", niñito fuerte que me pierde entre tanto remolineo,  pero el cual me ha enseñado que la vida es el camino recto más sinuoso de lo que imaginaba y que también, dentro de la irregularidad del terreno, se encuentra lo más pleno que he podido vivir hasta hoy. No es mentira, me encanta ser su mamá.
Y bueno, pensando que la vida se acababa aquí, he descubierto que también me gusta tirarme al drama, echar pestes y escupir veneno, en un democrático y sano ejercicio de autoconocimiento.
En pocas palabras, se de qué patas cojeo pero también se que por ello me hago responsable de mis actos.
Pues bueno, después de estas y otras tantas chabacanerías, creo que he pintado un panorama general para los próximos lectores que se "unsumen" a los ya tradicionales (uuuy, quién losh quiere, condenadotesh!)
Los temas a tratar aquí son diversos, variados y casi siempre unilaterales.
Esto no es agenda Oysho, no es el consultorio de almas del Dr. Lammugre, no es el despepitadero de los programas de chismes y mucho menos es la Enciclopedia Británica (a la que le decimos adiós en este espacio).
Lo único que es LA GATERIA (además de surrealismo cómico, mágico, musical) es un lugar donde todo tiene cabida y usted tiene la libertad de pensar lo que se le de su venturosa gana.
¿Ya todo listo, aclarado y resuelto?
Sírvase entonces esperar otra semana, a ver de qué carambas le voy a platicar para entonces.
Por su atención, ¡gracias!
P.D. Por si no lo sabía, la suscrita padece un ligero trastorno emocional que la obliga a tomar Vextor, ya que de lo contrario, saldría en pijama y pantunflas a cantarle su precio a medio mundo.
Ya, pues.

lunes, 12 de marzo de 2012

Lunes de enfermedades respiratorias.

¡Ayyyy, muero de gripa!
Hoy es un lunes por demás apestoso, francamente. No es bonito empezar la semana con ojeras de panda ni voz sexosa de "Cadlitos" el de Rugrats (que era la voz ñoña y gangosa de Bart Simpson, ¡a mi no me engañan!). Con la misma ropa que he usado desde el sábado y el pelo lleno de pelos de mi gato Pelusa, que gusta de dormirse y hacerse bola arriba de mi cabeza (qué raros son los gatos, me cae)
Pero bueno, como esto es un ejercicio democrático de quejez ajena, será mejor que los deje hacer "sus cosas" de todos los lunes, en lo que yo me acomodo en mi sillón, con toneladas de cobijas encima y una taza de té, porque el café simplemente hace estragos en mi cada vez que ando efedrinosa.
Estoy triste porque no fuí a la ceremonia de Mateo, pero supongo que se alegra de que su madre-estropajo se quede en casita a disfrutar de sus telenovelas coreanas en lugar de ser un foco infeccioso ambulante (eso y el hecho de que su padre lo llevó a la escuela en MI camioneta y se quedará a disfrutar los cánticos infantiles de: "...es la promesa...de un niño....etc")
Bien, bien, suficiente nivel de amargura, es momento de dejar todo contacto con el exterior para ir a refugiarme en los cálidos brazos de mi almohada, que a veces más a veces menos, tiene a bien ser lo suficientemente esponjada para que yo caiga en profundo sueño reparador.
Tchúuuuu!!

viernes, 9 de marzo de 2012

De cuando decidí que debía madurar... (mmmm, no lo creo!)

Corría el año de 1998, un año importante en mi vida puesto que ya me hacía mayor de edad y mis maletas ya estaba en la puerta para emprender el viaje (imaginario) a la independencia.
En aquel convulsivo año, cursaba los últimos semestres de la siempre olvidada nunca suficientemente vapuleada Preparatorísima #4 de Tacubaya "Vidal Castañeda y Nájera" (nombre que hasta la fecha y pese a contar con el oráculo de la modernidad llamado Google, aún sigo desconociendo quién fué y pa qué sirvió) y como ya lo he platicado en otro post que lleva por cierto, el atinadísimo título de (Púche aquí----) "El '98", ese fue de los mejores años de mi vida por las personas que me rodearon, como Kary y las demás chicas.
PERO, fue más especial porque en ese año se celebró el primer Vive Latino en la historia del mundo mundial. Aplausos...
No se, hay partes en mi historia personal que parecen explicar los sucesos discordantes a los que me enfrento día a día en terapia. Por ejemplo, el hecho de que lo mismo llore con Fey y sus "Gatos en el balcón" a que me sienta la chica más mala del mundo mientras atropello viejitas al ritmo de Slayer o su versión chilanga: Moderatto (#Nooooot!!)
Por ello, no es de extrañar que para mi el rock en español o "latino" sea una fuente constante de buenos recuerdos, de buena vibra y sobre todo, de inspiración y aprendizaje de vida (ehm, en este punto exageré).
Así que cuando a mediados del noventayocho supe el cartel de las bandas a tocar, no dudé ni un momento en pedirle a mi papá que me adelantara la navidad, santo, matraca y judas para poder hacerme de mi boletuco y asistir a aquello que prometía ser el paraíso.
Por aquella época, en la que vivía donde da vuelta el aire y todavía le avanza un trecho más, apenas y se sintonizaba "Orbita 105.7", la estación que según patrocinaba el evento y la que repetía sin cesar un día sí y el otro también que "los boletos se encontraban a la venta en tíckers masquen y taquillas a razón de $400 varos "hasta adelante" o $120 bolas "preferencial".
Sobra decir que ésta ingenua de pacotilla rogó para que le pagaran el boleto de $400 pesos para que pudiera disfrutar de los gargajos en vivo de sus bandas favoritas: Café Tacvba, principalmente, Molotov,  Control Cachete, La Lupita, El gran Silencio, Todos tus muertos, Illia Kuriaky and the Valderramas y los Aciertopelados, entre otros. Y sí, parece que le conmoví el corazón a mi pater familias puesto que desembolsó sin chistar el varo soñado.
N'ombre, como rayo me lancé al Auditorio Nacional, me sentía el ser humano más afortunado del mundo, pues aparte la taquillera me mostró la ubicación de la plaza y yo escogí mi asiento, pensando en la glotonería de estar "hasta mero adelante"... ¡Oh, ilusa!
Faltándo poco para el evento, había que resolver cuestiones de logística elemental como: ¿quién rayos iba a pasar por mi y cómo carajos me iba a regresar a tan altas horas de la noche?
La ida no era problema, pues el desgarriate empezaba temprano y como fuera, podía llegar sin problemas al Foro Sol ataviada con un overol enooooooorme, top de tirantitos, zapatos gomosos de color azul, mochilita backpackera y sudadera GAP en color amarillo enooooorme, o sea, toda una Cloë Sevigny de Petatiux.
Por aquel entonces, mi papá purgaba sus fines de semana en la cárcel, es decir, como Coordinador Operativo de la dirección de reclusorios de la city. Así que era imposible que él o su escolta dejaran el importantísimo y placentero trabajo de organizar operativos para pasar por la muppet hija del jefe a un concierto donde, seguramente, no habría necesidad de recogerla porque ella solita encontraría modos para que una patrulla la apañara y la trasladara a cualquier delegación (y ya de ahí sería más fácil dar con ella, verdad?)
Pero bueno, el chiste es que me lancé al concierto como El Borras y dejé que el mundo rodara...
No saben la sensación de libertad que aquello me generó. El estar completamente sola, acompañada de más de 30 mil almas, escuchando las rolas que me hacían sentir única y superior en el universo, mientras dejaba que la atmósfera juvenil de mis núbiles años se intoxicara de aquel sentimiento de eternidad, de trascendencia.
Estaba siendo parte de un movimiento que lo mismo se hermanaba al EZLN, que al de Acteal. Que lo mismo gritaba consignas al "pinche gobierno de mierda que nos tiene así" (¿así?, ¿bailando y toda la cosa?) que vivas a los héroes del momento como "Marcos" y su pandilla.
Estaba viviendo MI momento histórico. Mi momento en el que habría de decidir el resto de mis días subsistiéndo en este precioso planeta. Era tiempo de romper con el pasado inmediato de ñoñez y nihilismo para abrazar la causa, cualquiera que fuera, mientras bailaba al ritmo del cántico que ha definido a mi generación: "Paparepapa eu eoooo..." Sí, "El baile y el salón" de Café Tacvba...
En aquel momento yo decidía ser siempre de la chilanga banda, defender a ultranza las creencias de la gente citadina que busca pluralidad, seguridad y justicia social, amén de cultura y oportunidad. Y sip, en parte por ello me hice abogada...
Nunca se me va a olvidar aquel festival, ni aquel noviembre de 1998.
Era el principio de un proyecto que, aún sin dar frutos inmediatos (habrían de pasar varios meses, una huelga en la UNAM y varios extraordinarios) ya estaba definiendo a la persona que soy ahora.
Porque lo mío, lo mío, lo mío, no es estar guardada en mi casa mientras escribo esto. Lo mío se trata de dar voz a los que con justa razón exígen su reconocimiento. Pero no hablemos más, nos vemos en las "pluris" y ¡por supuesto! nos vemos el 24 de Marzo de 2012 en el Foro Sol, para cantar -tal vez por última vez- el "paparepapa eu eooo"...
Feliz Viernes.

viernes, 2 de marzo de 2012

PROPIEDADES ELASTICAS PERFECTAMENTE ARRUINADAS.


Yo, yo, y, yo, yo no se ligar.

Ayer en el cine me abordó diréctamente un hombre que se adaptaba exáctamente a mis estándares de buen gusto: Alto, delgado, tez blanca, cabello largo y oscuro, nariz preciosa, tatuajes, pantalón negro y botas de motociclista.
Confieso que desde que llegámos a la cafetería del Cine Polis en Perisuri ya le había echado el ojo (es que neta, es el tipo de hombre que ¡me encannnnnta!) pero pues ni siquiera hice el intento de hacer eye contact porque ni al caso. En primera, porque ya se me olvidó qué hacer en casos de ligue involuntario: o sea que eso de encontrar el timmin necesario para hacerse notar sin ser demasiado obvia, de sonreírle de manera amistosa sin querer dar demasiada entrada o simplemente, de sostener una plática que signifique: "Si me gustas pero no quiero parecer demasiado desesperada por que notes lo brillante que soy, aunque en efecto, quiero que notes lo brillante que soy, pero a la vez no quiero que te aburras y sigas dirigiéndo tus atenciones hacia mi, pero te desprecio tantito para que te pique el ego y veas que soy una chica difícil y así asegure mi éxito contigo para que de ello resulte que me pidas mi teléfono y yo te de uno falso porque ps la neta no creo que pasemos de una ida al cine en lo que te digo que no necesito ligar porque mi hijito ocupa el 123% de mi tiempo y mi época de ligar con chicos malos ya pasó. Porque aparte ya se en qué va a acabar: tú estarás seductoramente encantador y yo reiré nerviosa, tratando de parecer "cool", hablándote de libros, música y películas. Tú alabarás mi sentido del humor, yo creeré que estaremos enamorados para siempre pero que al final del día, me dejaré romper el corazón por ti, por mi debilidad por los "chicos malos" como tú" ... ¡pues nomás no se me da!.
Eso y que  iba yo en las PEORES fachas de toda mi vida (ay Dianita, no se cómo te atreviste a salir conmigo así, verdad de dios), sin gota de maquillaje, con un ojo más rojo que el trasero de un macaco, el cabello de la manera más equis que me conocen (media colita sin gel, liguita incombinable, pelitos rebeldes sueltos. Una joya) y mis converse fucsia que atrevíme a combinar con una ¡lonchera! del mismo tono, a modo de bolsito.
O sea canela fina, pues.
Total que en esas jugarretas del destino resulta ser que, justo cuando se sienta a mi lado para hacerme conversación, yo me paro en chinga a pasarle el nepstel a Dianis, pa que hablara con –adivinen- la Marmota... pffffff.
Alcancé a escuchar que dijo: “sólo quiero hablar contigo, no te asustes. No te voy a hacer nada”.
Pero en esos momentos en los que no hilas A con B yo ni caso hice, porque justamente hablaba con Marmota, quien a mil kilómetros de ahí, me preguntába qué tal lo pasaba el Matius en su campamento (¿¿¿¿quién y en dónde????)
Total que no supe ni que pex. El cuate se pasó al asiento de enfrente y como no volvió a decir nada, yo honestamente no hice por voltear a verlo coquetamente con mi ojo rojo despintado porque no entendí lo que intentaba realizar.
En eso, mi amiga Diana me jala para irnos a nuestra función y le pregunté que si ella había escuchado lo que aquel jóven hubo de mascullar y al efecto dijo: “¡Te dijo que no te asustaras, solo quería hablar contigo!” ... Just shot me.
¡Era la oportunidad de MI vida en la que ya nadie hace por echarme un lazo –ni arreglada ni en fachas- y yo sinceramente me la perdí por, precisamente, haber perdido el toque para ligar!
Y miren, tal vez suene a comercial barato de Miguel Angel Cornejo, pero no es que yo ande por la vida queriéndo pegar mi chicle a diestra y siniestra.
Es sólo que se siente bonito que a la edad tengo, con las neuras que me cargo, los kilitos de más que ostento y canitas verdes by el Matius, alguien note que, sin la necesidad de platicar conmigo para que en efecto, termine de gustarle de a de veras, soy material de ligue (cualquier cosa que eso signifique).

Es eso o ya debería dejar de leer a Jane Austen a tan altas horas de la madrugada.