jueves, 31 de diciembre de 2015

Adiós, 2015...

Y ya para cuando iba a terminar el año, me puse sería.
Seria e intensa, combinación estúpida que ya se en qué va a terminar.
O sea que todo el azote del año terminó en un mini intento de... (suicidio marca el autocorrector, ¿pueden creerlo?) ...algo que al final deja más incógnitas que certezas (pero solo en mi, obvio.)
Y antes de seguir destilando cinismo, démosle un aplauso a Papita por haber aparecido en este mundo (tanto como haber aparecido... mmm) y darle a mi vida una nueva perspectiva, clap clap clap.
Gracias a todas las personas que han permanecido en mi vida, las que han llegado, las que amablemente usaron la puerta trasera y desaparecieron; a la salud, al amor, a los inevitables 'crushes' sabor limón e invariablemente a ustedes, queridos menos cinco fidelísimos lectores de siempre, por ser el motor para que este blog continúe... el próximo año hacemos cuentas, no, no me lo agradezcan.
2015: ya puedes morir en paz.
*Levanta su copa, brinda al estilo Jalisco. 

viernes, 25 de diciembre de 2015

BLUE CHRISTMAS.

Dicen todas las filosofías que no se debe hablar cuando se está enojado so pena de decir cosas de las que luego uno termina pagando caros arrepentimientos; de la misma manera una no debería sentarse a escribir cuando se trae el corazón en el estómago y el cerebro en sepa Dios dónde... pero aquí estoy, en la necia, tratando de rescatar un poco de dignidad por no haber escrito en veinte días.
Y bueno, en veinte días han pasado cosas realmente raras y variadas en mi usualmente tranquila vida: cenas, convivios, posadas, finales cardiacas de fútbol, peleas, reconciliaciones, libros leídos, sentimientos encontrados y otros francamente perdidos... todo un festín de emociones que al final, reducen mi existencia a una pregunta: ¿Quién soy?
A veces, con solo sentarme a escribir podía re descubrir, letra por letra, a la persona que habita mi cuerpo; las frases corrían locas de contentas a posarse frente a mis ojos y mi cerebro recibía el impulso dopamínico que necesitaba... en pocas palabras: escribir me devolvía la fe en mi, en la humanidad y el universo se equilibraba...
...pero hoy, en una fecha que se supone debe ser muy especial, escribir me produce dudas y dolor a más no poder.
Creo que hoy es uno de esos días en los que escribir me enfrenta cara a cara con mis demonios, mis limitaciones, mis sentimientos más oscuros y ocultos y con deseos que no quiero que salgan a respirar...

Saben que siempre los animo, queridos menos cinco navideños lectores de siempre, a que salgan y hagan lo que los hace felices, lo que los pondrá en la órbita del éxito personal; saben que me hace ultra feliz la sola idea de imaginarlos terminando de leer éstas palabras y corriendo a protagonizar un número musical en la calle (donde todos los transeúntes sospechosamente se saben la coreografía), mientras gritan felizmente "¡Estoy viv@!" ... (jajaja), pero hoy ¡ño! hoy no será así.
Vayan y abran sus regalos, atásquense de recalentado y luego, cuando sean las seis de la tarde y el día se ponga inevitablemente triste, piensen en los Rolling Stones y luego corran por más pavo...
En efecto: "...No, you can't always get what you want..."


viernes, 4 de diciembre de 2015

¿?

Cuando lean estas palabras, probablemente me encuentre colgada del árbol... que apenas está creciendo en el camellón de mi casa, no se espanten.
Las ruinas de la Navidad pasada esperan con ánsias locas las de este año; así probablemente no se sentirán tan solitas y, ruina con ruina, tal vez junten un pedazo concreto y todo sea felicidad la la la la la, la la la lá.
Un proyectil se estrella en el bosque y nadie se percata de ello. Ya dejamos de creer en la magia ¿o qué?
Si este año cenan salmón, estoy segura que no se preocuparán si fue cultivado amigablemente. Lo único que me hace "click" en éste pensamiento es el descubrir por qué existe el color "salmón" si el pez es más bien gris con tantito "rosita".
Como Rosita "la pegalona", la bully del kínder donde yo iba..
Era medio salvaje y ruda. Creo que ya se los he platicado. Una vez rasguñó la cara de una niña y luego se echó a reir desaforadamente ("como una loca" suena más apropiado, pero no es correcto dado que dicho recuerdo es de 1985).
Recuérdenme que el 12 de Diciembre vaya a recoger mi Diploma del curso "Escribir bien" o algo por el estilo, que impartió la UNAM y que yo tomé en línea. Exácto, como los cursos por correspondencia del Instituto Patrulla.
Ya llevo 16 líneas, ya déjenme ir ¿no? Demos el tema por visto y vámonos de vacaciones...
Los amo.