sábado, 24 de diciembre de 2022

Navidad 2022

 He visto demasiadas películas de chica encontrando chico (y a la felicidad) mientras suceden escenas navideñas, como para escribir que -sinceramente- yo ya no creo en la Navidad de "a mentis", navidad rosa y todos cantando al unísono "falalalalá".

Pero ello no me hace menos festiva ni menos agradecida...

Quise escribir este post hasta la víspera de Año Nuevo, pero si algo he aprendido a put... (ok, ok, a "trompadas") es que son los instantes los que llevan dentro de sí la magia de los sucesos y que cada vez que he desperdiciado "un instante" por encontrar la perfección de algo más permanente, me he dado cuenta que he renunciado a la felicidad verdadera.

Por ello, con el corazón lleno de gozo y los pulmones llenos de flemas, siendo las 04:10 hrs. del dia 24 de diciembre de 2022 (para los numerólogos: el 24/12/2022) es que escribo GRACIAS por todo lo vivido en éste año que está a un suspiro de terminar.

¿Y quién ha dicho que mi vida no ha sido una película este año, ah?

Miren que ha habido de todo y como los peluquillos: sigue la mata dando.

Dejaría de ser yo si mis logros y alegrías no mostraran al mismo tiempo el lado B de la vida. Se que nada ha sido fácil ni rápido, que se ha tenido que sufrir un poco pero al mismo tiempo, las lecciones de este año han sido tan preciosas que alcanzan para no repetirlas y comenzar a respirar tranquila de cara al 2023.

Ascensos profesionales, enfermedades, muertes, choques, accidentes, cambios drásticos de escuela, gustos y hasta formas de pensar, este año no me va a dejar indiferente porque es el año en el que más he aprendido de mí misma, el año que me ha hecho saborear con todas las mieles mis 42 años, mi profesión, mi fuerza interior, mi cuerpo y mi alma.

Este año he sido super afortunada de poder cerrar infinidad de puertas que solo estuvieron abiertas por el simple hecho de no saber quererme ni valorarme y que hoy, cuando le doy la razón a José José, puedo darme la vuelta tranquilamente y no voltear la vista atrás.

Creo que he sido la más hermosa posibilidad en la vida de cada una de las personas que he conocido y solo me he quedado como la más absoluta certeza en aquellos que no han dudado en tomarme por lo que soy, por lo que nunca seré y por todo aquello que tengo dentro para ser.

Ya solo me queda pasar el examen final de Geografía de México, desempolvar la práctica de Derecho Familiar y aventarme un maratón de Emmanuelle´s para concluir mi educación en este año. 

Creo que finalmente sí obtuve mi película de Navidad soñada y estoy ansiosa porque llegue la segunda parte aunque digan que segundas partes nunca fueron buenas,


jueves, 22 de diciembre de 2022

FRAGMENTOS DE FELICIDAD

 

Confía en el futuro, Amanda,

El agua que se presenta clara no lleva sales ni metales consigo; no te hará daño por beberla, al contrario. Se presentará fresca y simple. Sin ninguna clase de truco o engaño.

El agua, Amanda, es lo que nutre la fuente dadora de vida que brota dentro tuyo y moja campos y sembradíos. Es quien limpia las ventanas de recuerdos y miradas colgadas al pasado.

El agua se echa a correr cuesta abajo y no para, no para. Nadie la detiene porque a nadie le pertenece, Amanda. Nosotros no le pertenecemos a nadie, ni a nosotros mismo.

Somos irresponsables y difíciles de pastorear, somos bestias de carga y embiste.

Sin embargo, la caída del agua sobre nuestros cuerpos nos bautiza y cristianiza hasta volvernos un poco menos animales y un poco más semejantes.

Aún así, Amanda, nadie ha nacido para ser encerrado en un sueño de cristal y eso debes entender, antes de que vuelvas a echar raíces que sean varas secas por la espera.

No hay en este mundo un milagro más grande que el del agua que penetra en dichas varas, haciéndolas florecer.

Es un momento, Amanda; tienes tierra y minerales que hacen crecer lo verde de tus tallos. Tienes calor en tus entrañas y floreces sin poderlo evitar.

Así es amar, Amanda… abrirte al agua que inevitable se cruza en tu camino; al agua que se introduce en tu suelo poroso y te hace florecer las varas secas de la espera.

No se por cuánto tiempo, Amanda… la primavera no se hizo para aprisionarla ni para esperarla.

Allá los pájaros cantarán a su tiempo y tú volverás a tus raíces llena de vida, llena de agua, fresca, limpia y purificada. Seguirás en tu sitio pero en otra parte. Tus semillas se irán volando por los cielos infinitos esperando caer en tierra fértil.

Las campanas doblarán sobre sí y sacarán las notas que ya sabes, pero que nunca te han tocado a ti.

Entonces echarás a andar, Amanda; porque el destino está en otra parte, porque las ramas han enverdecido, porque el agua se ha hecho pozo y tú estás lista para llegar.

Amanda: los sueños se hicieron de algodón y no se hilan, se dejan hinchar y desparramarse sobre todo lo conocido. Las canciones no suenan igual, aquí nada es igual.

Esto es el Paraíso, Amanda.

sábado, 10 de diciembre de 2022

Dame sencillamente...

 Hay dos películas de desastres naturales que me gustan de a montón: Twister y Dante´s Peak.

En ambas, las protagonistas son chicas recién divorciadas (o soon to be...) y mi teoría al respecto es que dicha condición les da fuerza en los momentos en los que se necesita traer la panza bien colocada para ejecutar.

Ha sido una semana con altibajos anímicos y se cierra de la peor manera.

Tenía mucho tiempo de no sentir una confusión de este tamaño, un nudo en la panza que me despertara de madrugada a querer vomitar los sentimientos fermentados del día anterior. 

Es complicado aplacar mi tren del pensamiento (que a estas alturas parece el rollercoaster del infierno) porque los estímulos externos le están ganando la batalla a mis ganas de permanecer en OM y trascender todo aquello que está lastimando mi ser. Y cuando se tienen criaturas hiper vigilantes y dependientes del ánimo de su cuidador primario (o sea, mis ratitas maldosas y compañía), es complicado sacar las lagrimitas lilli ledy y continuar dibujando perritos y gatitos como si nada; mi club de mamitas no me dejará mentir: si quieres comerte un chocolate, llorar o avanzar dos niveles del candy crush que te hagan sentir que vuelves a la vida, lo mejor será que te refugies en el baño.

Así que, bueno... en una prisión mental, con quiebre anímico, insomnio que trato de curar con café y galletas Oreo y las canciones de José José en Tributo, es que intentaré funcionar para no tener un fin de semana de mierda, para que mis pensamientos intrusivos no tengan la oportunidad de colarse bajo mis pestañas.

De algo sirvió anotarse en todas las quinielas del mundo Godín y mañana veré si continúo en la jugada o a lo mejor me voy al Sanborn´s a aplicar la de "-Señora, ¿esos niños que se están estrangulando son suyos?... -Monsieur, Je ne parle pas espagnol..."

Y huir con todas mis fuerzas a las revistas.