viernes, 26 de agosto de 2011

It's party time!

"Estaba plácidamente un día Dana..."
¡Qué les cuento! Si están leyendo esto es porque seguramente he sobrevivido a la primer semana de clases del niño chiquito que vive en mi casa  y que berrea porque un día no quiere ir a la escuela y el otro tampoco.
Esta cuestión –la de “no quiero ir...”- me resulta ya sospechosa, puesto que semanas antes me acompañó a todo el relajo de inscripción, recorrido, pláticas magistrales de mamitas con hijitos en equis escuela, compra de uniforme, útiles y cuanta chuchería escolar necesitó.
Y todo lo hizo con mucha emoción y alegría.
Es más, nos aventamos la puntada de largarnos a cosechar elotes un día antes y con todo y que se divirtió en la milpa elotera, aún así quiso regresar a casa para preparar su mochila e ir a clases al día siguiente.
Así que ahora no me explico el por qué de su negativa para entrar al recinto del saber.
Tengo varias teorías, pero como siempre, me decantaré por aquella en la que mi hijo no tiene implicación directa y es una blanca paloma. Como cualquier madrecita mexicana, como por qué habría yo de ser la excepción, ¿verdad?
Pero eso no es todo, también es que he sobrevivido (hemos, querida, hemos...) a un aniversario más de estar amarrada a una Marmota.
Así es. Hoy cumplimos otro añejo más de casados -es decir mañana, pero MÚLTIPLESCOMPROMISOS nos obligan a medio festejar hoy- y con un desayuno imposible (gracias ensalada de lechuga con fresas y nueces) y una rápida visita a la peluquería es con lo que hemos festejado este año salvaje en lo que nos ha sucedido de todo.
Pero de veras, de todo.
Y bueno palabras más, palabras menos, seguimos sumando millas de viajero frecuente en el viaje de la vida en pareja, no importando si pasa más tiempo con sus diseñadores que conmigo. ¡No, no, no es reclamo! ¡Cómo creen! Yo soy incapaz de una reacción pasivo-agresiva hacia la falta de timming que hemos padecido reciéntemente. Estoy conciente que el ser de planetas diferentes le ha agregado un extra a la relación y que sin esos GRANDES espacios que me deja para estar sola, LA GATERÍA no existiría. 
Pues sí, así las cosas.
Pero no les platico la película, mejor vayan a verla.
JA!

viernes, 19 de agosto de 2011

Paris, Je t'aime...

Anoche acudí al cine para ver "Midnight in Paris", lo cual era perfecto debido al intenso día vivido con mi hijito. Como que hacía falta hacer algo más "de adultos" para no pensar que mi vida es un perpétuo "Mundo de Kolitas" mezclado con (aquí ponga el chow infantil que mejor recuerde).
Y bueno, aquello prometía. Sentada cómodamente en un sillón muy mullidito, provista de viandas varias y bebestibles apetitosos (ok, ok... mis nachos de siempre con mi sempiterna cocacola) me dispuse a que Allen me sorprendiera una vez más.
Y lo hizo. Y de qué forma.
Empezar una película que sugiere un lugar geográfico real sin algo más que la música e imágenes de dicho sitio, es poco menos que un cliché. Pero con Woody Allen todo es un eterno cliché que sin empacho, cae re bien. En dicha cinta, las imágenes de París a distintas horas del día son algo que no me esperaba, me sorprendieron gratamente, es más, confieso que me hicieron llorar.
¿Por qué lloro cuando evoco a París?
No se, por ningún otro lugar siento lo mismo que por la muy popular capital francesa.
Debe ser que desde chica, al estudiar ballet, sin querer queriendo se me fue metiendo un efluvio francés en la música, al ejecutar los jetés, sautes y demás. Lo cual se agravó al quedar en el único grupo de la secu que estudiaba francés y por consiguiente, soportar el zezeo y el mal humor de los profes de french en la prepa.
La estocada final vino cuando Tonny Giralt me conquistó a fuerza de comentarios ingeniosos en dicho idioma (y de los cuales nunca me recuperé, eh Tonny?) en mi página del myspace (hace tantísimos ayeres...)
Pues ya, total que la peli es sostenida con los numerosos gags woodyallenianos de siempre. Sólo que ahora el chico tímido y tartamudo ya no es el propio Allen, sino aquellos actores que en casting han imitado mejos su dubitativo actuar y su tartamudeo nervioso que es trademark del universo allenesco.
Se que los críticos puristas odiarán mi reseña, puesto que no he dicho que sale la primera dama de Francia (pésima, por cierto) ni que Rachel McAdams está perfecta en su interpretación de "regular american girl" y terminas detestándola por su falta de mmmm, digámoslo así: charm.
Ni hablar de Marion Cotillard, actriz a la que nunca termino de agarrarle la onda. No puedo decidir si es terriblemente bella, si sólo es simpática, si de repente habla como boba o si simplemente es fabulosa.
Pero la historia...
Qué banquete inesperado de historia y de literatura americana. Curiosamente la historia es muy parecida al cuento The Kugelmass Episode donde el profesor Kugelmass viaja a la novela con ayuda de un armario mágico. Aquí, en vez de mueble, es un auto antiguo quien transporta al protagonista a una fiesta interminable en París de los años veintes.
Desfile de Hemingway, Picasso, Gertrude Stein, Luis Buñuel, Man Ray, Dalí, los Fitzgerald y Cole Porter, exaltando aún más el misterio de la Ciudad Luz al mezclar el presente con el pasado.
La verdad es que más que encantada he quedado con esta película. Aprendí que la nostalgia -tan usual en mi- es una negación del presente.
Y con aquella afirmación, por el día de hoy andaré muy derechita.
P.D. La Gatería felicita calurosamente a menos una de sus menos cinco lectores... Naucy.
(¿Ya puedo pasar por mi cheque?)

miércoles, 17 de agosto de 2011

JÚRAME...

Por regla personalísima, tengo prohibido evocar "ciertos" recuerdos que pongan en evidencia lo nostálgica que me siento en algún momento, al dar cuenta de las decisiones que tomé y a quienes "dejé atrás" (cada vez que mi madre me cacha en el ejercicio de retrotraer el pasado, se sienta conmigo y suelta su frase "...eso sí, FULANITO te quiso mucho" ¿¡TE CAE!?)
Pero casi siempre, por culpa de mi débil mente que todo lo asocia (olores, colores, sabores, canciones, largo ETC.) me delato.
Tal fue el caso de la canción "Júrame", en la voz de Ely Guerra y unos muffins de chocolate.
No, no. ¡El acabóse!
Fue... digamos... ocioso. El oso que me aventé con la Marmota fue malamente descomunal y ps sí, estoy ultra conciente que la regué y que ni diez litros de mi famosa agua de zanahoria con limón (que le encanta) lo van a componer.
Déjenme que por ésta vez la letra les diga todo:



Todos dicen que es mentira
que te quiero
porque nunca
me habian visto
enamorada
yo te juro que yo misma
no comprendo
el por que
de tu mirar
me ha facinado
cuando estoy cerca de ti
ya estoy contenta
yo quisiera que de nadie te acordaras
tengo celos
hasta del pensamiento
que pueda recordarte
a otra persona amada.

Júrame,
que aunque pase mucho tiempo
pensaras en el momento
en que yo te conocí.

Mírame.
pues no hay nada
mas profundo
ni mas grande en este mundo
que el cariño que te di.

Bésame,
con un beso enamorado
como nadie me ha besado
desde el dia en que nací.

Quiéreme,
quiéreme hasta la locura
y asi sabrás la amargura
que estoy sufriendo por ti

Todos dicen que es mentira
que te quiero...

Carámbas... viéndolo desde este punto, merezco que me echen a los leones.
Mínimo hasta que se me quite ésta maldíta infatuation pasajera.
O terminaré durmiendo -tal cual y sin miramientos- en el sofá.


lunes, 15 de agosto de 2011

A clases.

Entre todo el sarao que hemos estado viviendo y padeciendo, debo decir que el más adaptado ha sido el Matius.
Debe ser que cuenta con poderosísima capacidad de desdoblamiento de personalidad que lo hace capaz de transformar una clara situación adversa, en un fabuloso día de campo. Por decir algo.
Es su turno para ir a la escuela. ¡MI HIJO YA VA A ASISTIR AL KINDER!... ¡WOOOW!
Y yo, como buena madrecita abnegada, estoy hecha una espina (figurativamente hablando, claro. Mis redondeces habituales impiden que mi constitución física varíe tan rápidamente) ante tamaño acontecimiento mundial.
Desde recetarme el inevitable "tour" por las escuelas de la zona para averigüar a dónde carajos se van a ir mis impuestos -y de paso cerciorarme que la escuela no sea una fábrica indonesia clandestina-, pasando por  las preguntas de rigor por parte de las directotras que me hicieron desconfiar de mi absurda idea de llevarlo a educarse, hasta las pláticas con las mamáces, que como yo, buscamos que nuestros hijos desde el kínder connstruyan su camino hacia Harvard. Por decir algo.
Todo ha sido un constante ir y venir por el ya conocido tráfico escolar.
Pero ¿saben una cosa? Estoy muy emocionada; estoy muy feliz porque, siendo sinceros, la etapa escolar es la que mejor se me da. Como mamá, ¡OBVIO!
Lo anterior (la etapa de bebé) lo guardo como un nebuloso recuerdo donde voces ajenas a mi instinto maternoso se mezclan con caras largas y desvelos profundos al no saber ni que onda con los beibis.
Pero superada esa fase, lo que sigue va por mi cuenta. No en balde pasé anclada a una banca la mayor parte de mi vida. Por decir algo.
Y bueno, al fin podré darme cuenta de por qué le hacen tanto al cuento las mamis histéricas camino a la escuela, batallando con el infante que trae puesto el pantalón de la pijama mezclado con el uniforme, con un pedazo de pan dulce colgando de sus manitas, un bigotazo de leche chocolatada y terminando la tarea en el coche, porque ¿pus qué no son las tardes para jugar?
Lo repito: espero con ansias el primer día de escuela del Matius; ya quiero verlo con su uniforme, su mochila, sus cuadernos que con trabajos sobrehumanos forramos su padre y yo (¿a quién se le ocurre pedir un forro sobre un engargolado?) y sus enorme ojazos descubriéndolo todo.
Por si las dudas (porque ya nos conozco) llevo kleenex.
Porque la Marmota y yo somos pero re bien chillones.
(Y eso le da un oso a Mateo...)

viernes, 12 de agosto de 2011

Retomando el camino...


Pienso que debes conocer lo peor para valorar lo mejor que tienes en la vida.
Que de nada sirve tener absolutamente TODO si no lo apreciamos a cada segundo, a cada instante.
Amigos, nuestra existencia no está asegurada y es verdad que habremos de hacer un alto en nuestro camino –cada quien a su ritmo, cada quien a su aire- para darnos cuenta de lo insignificantes que somos y lo vulnerables que podemos llegar a sentirnos cuando perdemos la seguridad de nuestros pasos.
Mi vida cambió (again y para variar)
Cambió de manera abrúpta, corrupta e impune.
Cambió y siento la impotencia y la incertidumbre de quien va dejando todo atrás, intuyendo que no hay camino sino estelas en la mar.
Cambió y este “exilio” me sabe a dolor del que no te levantas sino con ganas de que la vida te siga dando de putazos (disculpen mi francés, mi profesora “Madmoiselle Yolanda Castro Castrejón” no sabía ni decir ““bonyur””), para terminar de curtirte y por fin decir “Nunca más”.
Así es, queridos menos cinco lectores. Démos gracias a la gente que vive resentida con la sociedad, a la gente que no soporta cinco minutos de realidad para irse a chutar lo que sea, con tal de “salir” de su bache. A la gente que le gusta lo ajeno y que en vez de procurarse un trabajo digno, prefiere emular a lo peor de la escala evolutiva a fin de saciar sus apetitos rastreros.
Démos gracias -¡cómo chingados no!- a los que tranzan y avanzan sobre cráneos de inocentes, a los que ven burro y se les antoja no uno, no dos, ni tres, ¡hasta veinte viajes!, llevándose entre las patas a los que puedan y se dejen. A los tramposos que se roban las ideas de los demás y reciben premios, a los que sin que les tiemble la mano, lanzan proyectiles de ignominia.
Tenemos lo que merecemos. Y si no nos gusta ¿a qué esperar para cambiarlo?
Dicen que el buen juez por su casa empieza. Sí, es verdad. Dejaré de piratearme blogs sólo para hacerlos reir...
No queridos, éste no será el foro “forever amargo” porque no viví treinta años en balde y mi vida es más de lo que hasta yo pienso. No volveré a mencionar cuánto he odiado a quien interrumpió mi inocencia ni sabrán de mis vómitos de veneno contra el culpable de éstas desgracias.
La vida sigue y esto solo me ha hecho más fuerte. Contra la rudeza de lo presente no pediré un minuto de silencio, puesto que callar fortalece al “lado oscuro”. Que se oiga fuerte y claro que precaución no equivale a miedo y que no nos vamos a dejar.
Sí, échenle un quinto al piano ¡y que siga el vacilón!

jueves, 28 de julio de 2011

Lecturas y lágrimas.

Yo tenía diez perritos...
No, en realidad no tengo uno, mucho menos diez. Es que no se cómo empezar a describir el nudo en la garganta que tengo atorado desde el martes.
Resulta que mi mayor placer en la vida es leer (sí, dije el MAYOR, imaginen lo aburrida y poco hot que soy).
Ya he disertado mucho al respecto, he elaborado numerosas tesis y monografias acerca de cómo mi sacrosanta y gateriomnipresente madre me inculcó tal hábito (y no, no fue a punta de nopalazos y demás métodos salazaresco) llevándome a la eternamente divertida Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil desde, prácticamente, siempre.
Tonces, no es raro que mi malograda imaginación se decante con historias de aquí y acullá, dejando generalmente un márgen para mi muy peculiar interpretación.
Tal fue el caso de la saga "Harry Potter" *aquí Dana empieza a llorar y a moquear sin razón aparente, dejando perplejos a la mitad de parroquianos del ciber café*
Cómo les decía, "Harry Potter" (en adelante "HP") ha sido motivo de numerosas manifestaciones de diversa índole. Desde un fenómeno editorial hasta amenazas para iglesias de lugares alejados de la civilización.
Pero eso no me importa, porque para mi HP es como cuando de niño te inventabas amigos imaginarios: eran una compañía constante e incondicional. Sabían cómo levantarte el ánimo, cómo inspirarte y cómo nutrir tu mundo interior, aquel que te define como individuo y permite que te relaciones con el resto de la humanidad.
Si el público en general no comparte mi sentir, la verdad es que lo siento. Lo que quiero explicar es que HP es como esa cosquilla que los creyentes llaman "fe" (¡Sacrilegio!)
En la época que mi mamá tuvo a bien comprarnos el primer libro, mi vida era poco menos que ir a la universidad, medio trabajar en una profesión que poco a poco me revelaba sus secretos pero que también me mostraba su lado duro (soy abogada) y medio tenía una relación que medio me llenaba. 
Así que "HP y la piedra filosofal" junto con mi gato Toris, (y obvio, mi familia) sumaron puntos para enriquecerme en ese preciso momento en el que tanto lo necesitaba.
Y su lectura fue tan agradable, tan tersa, suave y deliciosa (oh por Dios, así o más nerd) que el segundo libro y el tercero y el cuarto y el quinto, fueron poco menos que una droga poderosísima.
Para el sexto libro ya había concluido la carrera, trabajaba en algo totalmente diferente a mi profesión y ps ya había cambiado de galán. 
Conforme la trama de HP se fue volviendo más compleja, mi vida coincidentemente -no soy tan ingenua para asegurar que gracias a ello- también.
Tan es así que para el séptimo libro, alguien me acompañó día y noche en su lectura. 
Ya no era la vida en casa de mis padres, ya no era un gatito lindo el que se acurrucaba a mi lado mientras leía (¡ni tampoco el galán! #Escándala)
Era Mateo, que nació unas semanas antes de que el libro estuviera a la venta.
Y sí, así como en el libro marca que HP tuvo que... (lean el libro), así también su servilleta ha tenido que crecer como mujer (y mamá y amiga y esposa y amante y shalalá)
Por tanto, el martes HP y yo nos dijimos adiós, con lágrimas y sentimientos encontrados. Tal como me tuve que despedir de mi soltería, de mis amigos de la Uni y de muchas costumbres BM (Before Matius).
Pero con la fime convicción de que, como cantaba Yuri, "siempre vendrán tiempos mejores"...
¡Hoy es un nuevo día y eso hay que celebrarlo!

lunes, 25 de julio de 2011

Domingueando...

Ya se que  desde hace una hora dejó de ser domingo, pero aún no cambio la sensación de relax por la de pánico, angustia y franca hueva del día lunes.
Así que, mientras me dure mi "domingo mood", valdrá la pena que escriba lo feliz que me siento en casa de mis papás.
No se qué sucede conmigo si años anteriores (bastantes muy anteriores) yo moría por dejar ésta precisa casa, donde mi libertad creativa e independencia sentían un sofocamiento parecido al del metro Pantitlán a las 06:00 de la mañana.
Debe ser que cuando uno se avejenta, le empieza a entrar la nostalgia por el revival o de otro modo no puedo explicarme cómo es que soñé con mi amor de juventud (el de los trece años) y mi amor de los 25 años...
Cosas que sólo echándome un clavado a las fotos pude resolver.
Sí, porque cuando estoy en casa de mis padres gusto de revivir un poco mi pasado para -segíun los historiadores- entender mi presente y mejorar mi futuro.
Pero ps creo que eso no aplica conmigo, puesto que soy muy feliz de tropezarme muchas veces con la misma piedra. ¡Y lo hago taaaan bien!
En fin, lo malo de éstos reencuentros mentales es que, lejos de dejarme varo, fama y popularidad efímera como les ha sucedido a los timbirichos, magnetos y caifanes, lo mío es tal que si a una herida le echaras chamoy y Tajín al mismo tiempo (arde, pero sabe BIEN rico).
Sí, estoy muy a gusto en estos momentos desmenuzando recuerdos y sintiéndome protegida en el nido materno. Creo que de vez en cuando necesito estos apapachos parentales: el sentir que sólo por unas horas, otro más se encuentra al mando y a cargo de las catástrofes orwellianas.
Digo, necesito estos cariñitos justo ahorita que estoy recordándote, pensando en ti, imaginándo qué estás haciendo y sobre todo, añorando esos ricos besos que nos dimos.
Porque a veces -sólo a veces- me gusta sentir que nada ha cambiado y que la chica que sonríe en la foto, con unos converse negros y lentes oscuros es la misma que ésto escribe.
A escondidas y rogándo porque tú no leas esto.


viernes, 22 de julio de 2011

¿Por qué a mi?

No se si la bestia del apocalipsis ya ande por éstos rumbos, pero lo que es yo, no he visto la mía desde hace dos semanas. Me la he pasado de episodio surrealista en episodio surrealista y la verdad es que no entiendo nada de nada. Ahora sí requiero de curanderas, oshos, brujos de Catemaco y trabajadores de la limpieza de auras, para que me explíquen qué coños pasa conmigo.
La semana pasada (específicamente el jueves) al estacionarme de reversa en el garage de mi casa, tumbé impunemente el tubo del drenaje del piso superior. Y no sólo eso, por un pelo de rana estuve a punto de llevarme la bomba de agua.
Pero yo no me di cuenta, yo no lo sentí, yo no lo alcancé a "vibrar". Y tuve que ir con todo el dolor de mi corazón, a pedirle al vecino Don Ruco -el mismo al que le atropellé un perro de nombre Fluffy- que si por favor me podía ayudar. Para nada contemplé a la Marmota, no manchen, no me fuera a regañar.
Y bueno, supongo que me vio francamente desesperada pues hizo caso omiso a los gruñidos del Fluffs, para ir a ayudarme en tamaña emergencia.
Ya somos amigos y mi hijo lo adora. Comen higos juntos y le enseña a Mateo la importancia de saber usar herramientas. No sean malpensados, don Ruco es efectivamente ruco.
Bueeeeno, pensé que al haber sufrido un percance así mi suerte cambiaría y que mi vida volvería a su estúltico lugar de siempre.
Yo no se qué carajas cuentas estoy pagando (bueno, en cierto punto sí sabré) pero el chiste es que el sábado, camino al baby shower de mi amiga Danny Fernández topéme de frente con el destino. O con mi ex novio Jorge, pa ser más precisos. ¡Cháaaan-cháaan! #Escándala!
Aquello fue una escena sacada de la mismísima "Eterno resplandor de una mente sin recuerdo" pues yo francamente no pude aguantar las ganas -toda nerviosa y tembleque, cual vil colegiala- de saludarlo y preguntarle por su retoño. Y ps ya, parémosle de contar. Por cierto, no le conté a Marmota, no me fuera a regañar.
Total que después de un buen rato en caos vial, arribé a la fiestiki únicamente para darme cuenta que la vida aún tenía sorpresas para darme.
Con treinta años y contando casi treinta y uno, el saber que -fuese cierto o no- fungiste como "el gusto secreto" del chico popular/guapito del salón, cuando tú misma te considerabas "la mopet number one", es algo que no tiene explicación alguna. Ni razón de ser, ni lógica aristotélica. Pero cuando ves las botellas de ron y tequila... ahhhh, entonces todo tiene sentido.
Así fue. Confesión amorosa de un hombre entrado en licores, que sin soltar mi mano (y sin dejarme participar en los juegos de medir la panza de la mamita) se la pasó asegurándome que le gustaba muchísimo en la secundaria. Pero muchísimo... Bla!
Porrrr supuesto, de eso ni hablar con la Marmota, no me fuera a regañar.
Ay dios, como decía Raúl Velasco, aún había más en mi noche.
Al sacar mi camioncita del estacionamiento ¿por qué no? le di un ligero rayón a un Mazda
Mil quinientos pesos y que le consiga el portaplacas (WTF!) Ni una palabra a la Marmota, no fuera... ya saben.
No conforme con eso, claaaaaro, tenía que faltarle agua al radiador. Párate en Puente de Alvarado a las 21:00 hrs, busca un lugar iluminado y con gente... ¡Puts!, lo único iluminado y con gente es un changarro donde asegún venden tacos, pero hay muchas muchachas de vestiditos cortos color fucsia ¿A caso son porristas?
Me bajé, con taconcitos y todo, a levantarle la tapa al cofre. El taquero ligador que nunca falta me hizo favor de regalarme agua, quitar el tapón del radiadoreitor e invitarme un refresco. Ahí si hablé con Marmota, pero ps de qué servía. A esa hora orbitábamos en galaxias diferentes...
Me aguanté como las machas, me tragué mi orgullo y emulando a la Cristi Pacheca, me dispuse a hacer labor de investigación con las "señoritas de vestidos cortos y tacones largos".
Son la neta, de veras. Solidarias como las que más a la hora de maldecir a los hombres. Muy comprensivas cuando se trata de entender a la madre de familia sufriendo percances "por culpa de esos pendejos".
Cero cooperativas cuando les pedí que me pasaban algunos "tips" de belleza. Ni hablar de intercambiar números.
Para ésto ya eran las once de la noche y mi hijo soñaba con "Witsi witsi araña" muy lejos de mi.
Las ganas de llorar aparecían a cada instante, más que nada por mera estúpidez de no revisar mi coche antes de salir, de no poder compartir tantos sinsabores y sobre todo, de que mi ánimo estaba pero si hasta el tope y de repente, los chingadazos de la vida aparecían sin decir "agua va" (y tan carente que estaba mi radiador de ella).
Supongo, quiero pensar, que éstas son las malditas pruebas que te pone la vida. Como para ver si estás listo para pasar de año (?)
Lo único que quiero saber, antes de graduarme de la Scuola di Vita, es si de casualidad soy el amor imposible de algún compañerito de clase.
Creánme que no me quiero ir de éste mundo sin saber semejante información porque es bien feo enterarse de esas cosas cuando ya nada puede hacerse.
(Ni te emociones, Roger.)





viernes, 15 de julio de 2011

Buena chica.

De todas las cosas que me intrigan de los hombres, la que más llama mi atención es que sepan tapar re bien sus "travesurillas"
Tan bien, que hasta un niño pequeño de tres años es capaz de descubrir sus coartadas y sacar conclusiones del tamaño de Elliot Ness.
Tan bien que dejan en el carro evidencia que salta a la vista y con la que una puede -ahora sí, con los pelos de la burra en la mano- portarse diva y hacerse hasta la enojada.
Y yo pregunto, pa qué tanto circo si bien puedes decirme: "¿Me dejas ir con mis amigos a echarme unas chelas?"
¡Ay, éstos hombres!
Pero yo soy buena chica.
Una chica buena, una chica que no necesita triquiñuelas para hacer las cosas porque sencillamente no las hago.
Una mujercita de su casa que no mata a una mosca (pero que bien que se escabecha a los gatos del basurero)
Una nenita linda que no le echa ojitos a nadie, que no dice más de lo que piensa, que no levanta la vista mas que para decir "sí señor"...
Mi mansedumbre y obediencia causan admiración a las señoras de buen tono pues dicen: "Esta chica sí que es una buena chica".
Y yo abanico mis pestañas suavemente y todos dicen: "aaaaaaaaayyyy, cosita".
No me conecto al interneps puesto que eso es un invento del diablo y sólo sirve para corromper doncellitas como yo.
La tentación se encuentra a la vuelta de la esquina y por eso es que me encierro en mi casa a cal y a canto.
Jamás verán fotos mías en donde insinúe mi escote o siquiera asome las piernas.
Porque soy una buena chica...
U_U
¿Entendido?
P.D. (jjjjjj....ya no aguanto la risaaaaaa!!!)

viernes, 8 de julio de 2011

The worst time of my life...

La Prepa.
Sin duda alguna.
Siempre he sido papalotera y con una fuerte tendencia a despegarme de la realidad. Así que cuando la secundaria me hacía llorar, yo soñaba con que en la prepa me reivindicaría. Sería la prom queen y también saldría con el QB del equipo de americano.
La vida sería deliciosa y los fines de semana estarían llenos de fiestas, idas al cine y limonadas en la refresquería de la esquina.
Quiero decir algo a mi favor: aparte de la obnubilación que me caracteriza, también las publicaciones de esa época como "Eres", "15 a 20" y "Tú", tuvieron MUCHO que ver en cuanto a mi malformación social ya que relataban la prepa como un contínuo carrusel de citas, amistades verdaderas y amores de película.
Nada más alejado de la verdad.
Cuando supe que había sido aceptada para entrar a la prepa 4, lo único que tuve por meta fue el de ligarme a los más "acá".
¡O sea, pobrecita-pobrecita! jajaja, la neta es que no había nadie más muppet que yo pero ahí'stoy, de necia y rejega para tratar de colocarme en el top de popularidad del Instituto.
Vaya madrazos que me llevé.
¿Qué les puedo decir que muchos no lo sepan ya? La prepa para mi fue la peor época de mi vida. No solo la cursé en cuatro años, por floja y nihilista, también tuve una de las relaciones más desastrosas de todos los tiempos (ironías de la vida, era un QB) y por coqueta y bitchie, perdí a mi mejor amiga al darle unos cuantos besitos a su novio.
También por aferrarme a aquel terrible amor, perdí oportunidades de conocer más personas, más amigos y sobre todo, de echarle más ganas a la escuela.
Se que la culpa de todas aquellas erradas decisiones es mía y absolutamente mía y no estoy muy orgullosa de ello.
Lo que puedo decir a favor de aquella época es que conocí a Kary, que es una de mis mejores amigas; a Bere, que nos reencontramos hace dos añitos y amablemente me pasa tips de mami a mami; y a todos los amigos del grupo 414 (¿sí iba en ese grupo?...Raaayos, tengo más lagunas mentales que José José) como René, el Niñogourth (que no le digan, pero la verdad es que me gustaba u.u) y las chicas aplicadas del grupo, como Chío y Jannet.
Y pues ya. Sólo espero que cuando Mateo vaya a la prepa, no quiera yo revivir (y reivindicar) todas estas malas experiencias llegando por él a la escuela, comportándome como las chavitas preposas y apareciéndome en sus fiestas sin invitación.
Sip, creo que será una tentación que habrá que vencer.

viernes, 1 de julio de 2011

La lluvia me descompone.

Algo que no saben de mi (?) es que soy bastante intolerante.
Cuando hay lluvia me torno introspectiva; analizo épocas pasadas y sus consabidas metidas de pata. Es un ejercicio terapéutico, algo así como cuando escombras el clóset para sacar todos tus "porsis" (por si enflaco, por si engordo, por si me vuelvo a embarazar, por si tomo clases de tubo...) pero en vez de trapos y bufandas, tomas tus "áreas de oportunidad" y las haces bolita.
Así que en éste día -que llueve y la verdad no se antoja salir de casa- me he dedicado a explorar mi subconciente... Sí, se que me he metido en un follón y que si estuviera explorando el Everest con una caña de pescar, no estaría tan en problemas como en éste momento, peeeero ¿qué le hago? Soy necia y blá.
Les decía, soy intolerante y no sólo a la lactosa.
A veces creo que mi maternidad fue caso fortuito puesto que en general no soporto a los niños.
Sí, así es. Los niños me causan urticaria, me ponen los pelos de punta. Sus preguntas no tienen fin y hacen una especie de ruido que es difícil de describir...Y no, no me importa que me llamen "Herodes", la verdad es que a mi los niños ajenos nomás no me encantan y qué y qué.
Pero en nada se comparan con las comadritas.
Ay, las comadritas. ¿Quienes son las comadritas? Pues doña Lucha y doña Bartola, que no importa que su casa se caiga, se les quemen los frijoles y a su marido se lo lleven preso por andar robando conejos. Ellas no dejan para nada que el chisme decaiga. Pueden pasarse las horas, los días y los años en un perpetuo coloquio; desmenuzando al prójimo y resolviendo vidas. Yo creo que deberían meterse a dar Coaching personal porque son muy buenas para analisis personales.
Ya se, estoy de amargosa. Es que en serio, tengo un déficit de tolerancia a todo aquello que rompa el equilibrio y la inspiración para escribir la gatería del día de hoy.
Dénle las gracias a un chamaquito ruidoso que anda acá en el cíber de @Vafta.
Pero bueno, aparte de introspecciones, también quiero platicar acerca del desayuno del sindicato de maestros al que mi padre tuvo a bien invitarme.
Para empezar, la simple idea de ir a un desayuno a las 9:00 de la mañana en "Le Crillon" ya era bastante temerosa. Imaginen la desvelada para llegar desde mi pueblo, primero a las villas coapas por mis papás y luego correrle hasta la colonia del vallefrut. Era una misión suicida, por dónde lo quieran ver.
Bué, ya que arribamos al lugar, pelear con el vales parkis para que no me encerraran ya que iba a aplicar el muy famoso "comes y te vas" pues ¡cóoooomo me voy a quedar a bailara con semejante gente! (todo lo que huela a Elba Esther me da repelús) Pero ahí voy yo, ¿verdad?
Total que el desayuno...
De repente que se sueltan los discursos elaborados por doctos maestros de la oratoria universal. ¡Qué Platón ni qué la chingada! Don Benito el Secretario General que se descose con el lugar común de "compañeros", "la  institucionalidad", "el prestigio de nuestra Secretaría de Educación Púbica", y de repente que suelta "no se apenen, compañeros, de ser profesores del Poli. Porque ahora ¡UN PROFESOR DEL POLI GANA MAS QUE UNO DE LA UNAM!... ¡Y QUE CHINGUE A SU MADRE LA UNAM!...
No pus aquello fue peor que cuando Pancho Villa arengó para levantarse en armas...
Los "huelums" se escucharon a todo lo que dió el muy pringoso "Le Crillón" y la verdad es que me dolieron más que las mentadas de alma máter.
Pero quién me manda, ¿verdad?
Colada y mal colada.
(¿ah si?, ¡pus que ching%&$ a su máuser la Elba Esther!)


viernes, 24 de junio de 2011

HIJAZO DE MI VIDAZA

¡Ahhhhh! Tenía un buen rato de no saber lo que era estar en casa, haciendo las labores propias de la domesticidad y cuidando -y entreteniendo y consolando y jugando a las luchas y viendo "Charlie y Lola" hasta la náusea- al Matius... All day long!
Cuando uno se acostumbra a ser pata de perro (o bueno, de gato) la casa es el lugar donde menos quieres estar (y menísimos si tienes que limpiarla...ewww!)
¿Y cuál es el motivo de tan terrible suplicio? Pues que la maternidad tiene sus vericuetos en los que mi comprensión es insuficiente.
Estoy bien pinche preocupada (sí, así de preocupada. ¡Imagínense!) por la salud de mi hijín. Cuando él era una pequeña marmotita, yo pasaba las tardes mirándolo dormir y apresurándolo en silencio para que ya creciera. No veía la hora en la que él y yo nos descolgábamos por la ciudad visitándo parques, circos, cines, zoológicos y miles de neverías. Planeaba idas al Estadio Olímpico de Ciudad Universitaria para gritar muchos "goyas" y en mi muy fecunda imaginación, lo visualizaba participando en concursos de spelling bee.
Pero nunca reparé en que al crecer los chicos también crecen sus necesidades y sus cuidados, y es por ello que aquí me tienen pariendo chayotes con los miles de doctores y especialistas que han auscultado al Mats.
La verdad es que traigo el corazón hecho puré, pues en menos de una semana hemos pasado del pediatra al cardiólogo, al doctor general, a los análisis de pipí y popó y al doloroso procedimiento de extracción de sangre.
Todo está en aparente calma, estamos en la fase donde los diagnósticos son un tanto a ciegas y el mantener la cabeza fría es necesaria. Y es que  parece que cuando te trepas al carro de "soy mamá primeriza", el camino es un trayecto interminable. Por más que los consejos en los baby showers (de, por cierto, amigas que en su vida han sido mamás) tratan de despejar un poco la incógnita de la maternidad, lo cierto es que cada una de nosotras debe descubrir por sí los "do" y los "dont's" de la misma.
Lo siento menos "n" lectores de siempre, quise que compartir ésto con ustedes no para deprimirlos ni disuadirlos de ser mamáses o papáses, sino para que le vayan midiendo el agua a los elotes...
Ya ni les platico de lo que es elegir el kínder adecuado, pues en éstos días me desconozco completamente. Tal parece que estoy buscando la nursery de Harvard (puuuu... ¡y luego en mi pueblo!...jajaja)
Bueno, me están esperando en una casita hecha con almohadas y sábanas y pues... ¿cómo perderme semejante fiesta de té?
Finalmente lo único que queda de nosotros en éste mundo es la continuidad de nuestros pensamientos en el actuar de otra persona.
Como el gusto de mi hijo por los gatos callejeros.



lunes, 20 de junio de 2011

Soy del Club "Hago cosas estúpidas por los hombres"

Es lunes y mi fin de semana estuvo marcado por el horrible hecho de que vulneraron la seguridad de mi casa entrando en ella sin permiso y sin avisar.
Aparte del molesto suceso, tengo que cargar con la "culpa y responsabilidad" de -según versiones oficiales- haber dejado abierta la puerta de la casa...
OK, si. A mi me CAGA vivir aquí (noten que mi disgusto ya es categoría 5 en la escala Saffir-Simpon) pero ni por ello sería tan TARADA de dejar la puerta de ESA casa abierta, para que los malhechores se cuelen impunemente en ella.
En fin, las carpetitas de la abuela están completas y a mi colección de revistas de "La Mosca" no le falta un solo ejemplar. Saldo cuasi blanco pues mi credibilidad ha quedado por los suelos con la familia de Marmota y mi siempre cuestionada salud mental ahora ya es tema de debate nacional.
Así pasa cuando eres del club "Hago cosas estúpidas por los hombres"
¿Que qué carajos es ese club? Ah pues uno en donde las integrantes básicamente hacemos cosas sospechosamente poco inteligentes en aras de tener contento a un varón.
Recuerdo que ingresé en ese club desde muy temprana edad cuando en tercero de kínder nos llevaron a una pastorela. Recuerdo que a mi me gustaba mi compañerito Israel y que por seguirlo me chuté toda la maldita pastorela llena de diablos a los cuales yo temía. Lo pasé terriblemente mal, llorando y tapándome los ojos. Pero eso si, bien prensada de la mano del tal Israel (que a la postre me dejó por la güerita Liliane)
En segundo de primaria, mis notas bajaron considerablemente al pasarme los días contándole las pecas al pecoso de Fidel.
No se me olvida el regaño de mi madre el cual es digno de reproducir aquí: "...floja, no hiciste tal trabajo...¿qué pensabas?... PERO A ECHAR NOVIO NADIE TE GANA, ¿VERDAD?"... Ay Dios, la verdad todavía me duelen esas palabras pero ¿qué podía decir? Simplemente soy la mascota del club "Hago cosas estúpidas por los hombres"
Y la lista sigue.
Viajes clandestinos a Querétaro a los catorce años, pijamadas inventadas con tal de salir de fiesta con la familia del novio en turno... Una vez por alcanzar a un novio a la Marquesa estuve a punto de protagonizar "Kilómetro 31" ya que me aventé como el Borras y sin dinero hasta allá y cuando llegué ¿cual fue mi sorpresa? ¡Ah! No había ni una maldíta alma.
No traía varo, ya lo dije. Y no había gente a quien pedir una caridad por el amor de diossss. Me quedé sentada en un puesto de quecas durante cuatro horas, rogándo porque la doña vendiera algo y así pudiera prestarme algo de pasta. Total que llegó una bolita de chicos nais y me armé de valor para solicitar una feria.
Las mejillas me ardieron cuando dos de ellos me dijeron que me daban un aventón a Insurgentes.
Seguro eran Lassallistas pues traían la Rondalla de Saltillo a todo lo que daba, pero no me importó que "De colores" fuera el soundtrack que amenizara el anhelado viaje de regreso.
En otra aventura me salí del trabajo SIN AVISAR para ir a dejar un paquete misterioso, el cual contenía música francesa y unas crayolas... ¡Háganme el usual re rechingado favor!
Y así hay varias... vaaaaaarias.
La última, lo acabo de decir, me casé con una Marmota y aquí me tienen, bloggeando porque soy incapaz de decir "Vámonos a vivir a otro lado" y ¿saben por qué?
¡Exáaaaaaaaaaaaacto!
Porque soy del club "Hago cosas estúpidas por DOS hombres"
Bah!

viernes, 17 de junio de 2011

Mi chico ideal...

Ay dios...
Estuve a punto de meterme en camisa de once varas (¿alguien sabe qué carajos significa esa frase? y ¿alguien sabe por qué si no se su significado, la sigo usando?) con un tema por demás escabroso, pero finalmente una falla en los neurotransmisores me hizo volver por el buen camino.
Casi quise hablar de "Mi chico Ideal", aquel que sin ser un ente físico existente, puede hacer que me pierda en pensamientos nada puros y provoca que mis frijoles se quemen impunemente en la olla.
Por un pelo de rana calva estuve a punto de revelar que mi chico ideal es un hombre de amplia estatura, de cabello largo y rizado, con barba de candado y que en el aire las compone. Tiene ojos oscuros, tiene una sonrisa hermosa y sobre todo, tiene la voz más varonil que el campo sonoro del pueblo donde habito ha escuchado jamás...
Ufff... de la que me salvé, ¿saben?
Digo, no se si sepan pero según Marmota, ESTE es el tipo de hombre que me hace voltear la cabeza y olvidarme por completo de mi esposo e hijitos. Según Marmota (que por cierto es mi esposo) ESTE es el hombre con el cual viviría feliz por los siglos de los siglos, amén.
Pero la neta es que está bien equivocado.
No voy a cursilear (ni a mentir) diciendo que ya encontré a mi chico ideal, que por fin senté cabeza (otra frase  que no tengo idea qué significa) y que cargo con mis tabletas al lado de los ojos como cabello de lechería, para no ver más género masculino que el que vive bajo mi mismo techo. Eso sería algo por demás absurdo, puesto que NADIE en su sano juicio deja de admirar la belleza que la vida nos ofrece (unos más discretos que otros)
La verdad es que sí, en algún tiempo el cabello largo y la barba de candado fueron mi hit como en su momento lo fueron los altos y güeritos, el maestro de Glee, mi amigo Tonny Giralt, mi psiquiatra, etc, etc, etc.
Pero creo que por el momento, mi imaginación se encuentra controlada por un ensueño en el que el único chico que me hace suspirar es Justin Biberón.
Ya está, ya lo dije.
Demándenme!
Jajajaja, claro que no... El chico ideal no existe, el principe azul no existe, el hombre de tu vida ¿qué creen? ¡pues tampoco existe!
Todas las relaciones en su momento son las ideales porque te ayudan a conocer lo que sí y lo que no quieres en tu vida,  tus áreas de oportunidad y también tus fortalezas.
Algunas te servirán para darte cuenta qué tan buen besador eres; otras serán para descubrir tu potencial como masajista y cocinero y algunas más para darte cuenta que lo tuyo no es vivir en una comuna hippie (como hace años pretendí)
Pero al final de la vida nos iremos solos (o al menos que seas parte de un pacto suicida...) y nadie se irá con nosotros (no es cierto aquello de "si te vas, yo me muero Eustolia, escúchalo bien: ¡Me muero!")
Lo poco o mucho que las relaciones te ayuden a crecer será parte del legado que dejarás al faltar tú.
Y creeme, en tu lápida nadie escribirá: "Murió amando a..."
Ya se, esto no tiene ni pies ni cabeza pero qué carajos, ¡es mi blog!
Jajajaja, los quiero.
Feliz Viernes.





viernes, 10 de junio de 2011

Bendita Piratería.

No podemos imaginar un espacio sonoro sin dedicar un pensamiento a los corsarios musicales.
Lejos están los días en los que la popularidad de los "artistas" se medía en el Metrónomo 97.7 y la juventud vibraba a la voz de "guerreros de la música y chicas noventaysietesiete". Nop, nada de eso ocurre ahora.
En un mundo cada vez más competitivo, quienes llevan la batuta en cuanto a charts son los meros meros piratas de Tepito.
Disco que está próximo a salir es disco que seguro encontrarás de a diez varos o tres por veinticinco y si el disco no jala para la piratería, es seguro que lo encontrarás de regalo en las cajas de cereales.
Ya no se diga de las películas. Hay varias que sin haberse estrenado en nuestro Mexiquito, ya se encuentran en formato blu rei... pirata, claro.
Se ha sofisticado tanto esta industria que ya no sólo se contentan con piratear música vernácula y películas de Armold Schwarzenegger, noooooo, ahora películas de Fellini, Bergman, Warhol et al. también encuentran su versión corsaria ¡con piratas que saben de cine de autor y música clásica! Y no me refiero al tipo de Filos que trafica con éste tipo de mercancias, me refiero al bucanero que te encuentras en el tianquis y lo mismo te vende música reggaetonera que las Variaciones Godlberg de Bach.
Cuando en un país donde el Presidente Fecal coopera con los meros malosos, intercambiando inmunidad y votos a cambio de manga ancha para el pillaje, lo obvio sería que los bucaneros de la música hicieran lo mismo con las grandes industrias disqueras.
Así, para evitar contaminación de todas las formas posibles, los magnátes de Sony, BMG, Warner debiesen asesorarse con la industria del parche y la tibia para poner a su consideración los "Nuevos valores juveniles".
De ésta manera, el timming del asesor pirata prevedría desastres discográficos como la tal Fanny Lu, Rabanitos Verdes, Pablo Montero y Araceli Arámbula.
Y si mucho me apuran, bien podrían modificar la estrategia de ventas de sus formatos MP3, dando a conocer otros temas del disco del artista del momento. Así uno tendría una opción diferente en vez de los nimios "sencillos" que las estaciones de radio payoleras insisten en recetarnos sin piedad, durante todo el trayecto de la combi.
Y por supuesto, esto se traduciría en que el consumidor querría escuchar el CD completo y no le quedaría de otra que comprarlo (pirata, por supuesto) Con lo cual, el pirata vende dos discos en lugar de uno.
¿Que en qué se beneficiaría la industria de la música original?
Ah... ps en nada, pero eso es algo que a mi no me importa.




martes, 7 de junio de 2011

Dana en Danalandia...

¡Oh dios! Tengo treinta minutos (bueno, veintiocho, de hecho..., ya saben, una que tiene que actualizar todas sus redes zoociales) que el H.H.H: Gobierno de la Ciudad de México me ha regalado para navegar en interné.
¿Y qué les platico? ¿Quéeee les cuento? Que me salió de imprevisto un viajecito al centro de la ciudat de México.
Mi travesía inició en Pino Suarez, donde la Marmota tuvo a bien aventarme del carro y acelerar con quemón de llanta y toda la cosa. Pero no importa, pues ya saben que como heroína de novela de Angel de Campo, el centro es uno de mis paseos favoritos ever.
Conforme mis ojitos se acostumbraron a la radiación UV que ustedes, chilanguitos, manejan, mi corazón latió apresuradamente y creí caer presa de un vértigo absurdo al notar que "algo" faltaba en el paisaje urbano.
Tardé cosa de diez minutos en darme cuenta que ¡no había ambulantes! Eso es una cosa que me llena de emoción, aunque se burlen queridos citadinos. El comercio informal será tema de doctrinas económicas en los foros de Davós y la rú, pero es algo con lo que estoy en contra. Sólo sirven para fungir como acarreados en los eventos del Pri, Pan, Prd y demás (y aquí se corta mi señal, no?)
Bueno, equis. Ya hablaré con más profundidad acerca del tema.
Como les decía, caminé y caminé con mi hermosos Loboutin de 15 cms. Partiendo plaza y patas pero ¡bueno!
Me solacé con lo obvios que son los guardias de Palacio Nacional con las gringuitas güeritas buenonas, me extrañé con ver un cerco de seguridad a un costado de Palacio como si aqueio fuera la embajada de USA.
Con éste calor, se antojaba un rico clericot en la Casa de las Sirenas y ahí dispuse cháchara sutil con un tipo llamado James. Charla muy amena y graciosa -para él- puesto que se la pasó hablando de lo "calientes" que son las mecsicanas. Of course, yo soy una muchacha, pues digamos "al tiempo", no peco de calurosa ni de polar (tal vez "bipolar") con lo cual tuve a bien dejarle claro que sus palabras no eran bienvenidas en mi mesa y que aunque fuera la copia pirata de Jared Letto, sus pulguitas no iban a brincar en mi tapete.
Total, que ya con la indignación propia de la plática, huí hacia la exposición temporal de la colección "Pago en Especie" de la Secretaría de Hacienda. Muy bonita, muy bonita.
La siguiente parada fueron las Librerías de Viejo, luego caracoleé por Madero y grande fue mi sorpresa al ver que es puro paso peatonal.... ¡Muero de la envidia! ¡Es hermoso!
Y bueno, ahora de regreso a mi realidad, regreso al Edomex, a mi casa fresca y espaciosa. Mi consuelo es que la higuera de mi jardín se ha puesto las pilas y ya están empezando a brotar los primeros frutos.
Mañana, que cumplo un año de haberme mudado para allá, empezaré la cosecha...
Feliz martes.

lunes, 6 de junio de 2011

JUST ANOTHER F*CKIN' MONDAY!

¿Por qué será que cuesta tanto trabajo regresar al trabajo en lunes?
¿Quién fue el sádico que inventó el día lunes? Ya se que esta última pregunta fue bastante boba, es sólo que no atino a comprender por qué la gente le tenemos tanta aversión a los lunes. Si revisamos las estadísticas, se cometen más suicidios en lunes que en cualquier otro día. Si le preguntan a los niños sus pensamientos acerca de los lunes, les contestarán con una patada en la espinilla antes de soltarse a llorar. A los profesionistas, el simple hecho de regresar a la rutina del café, cigarrín y viboreada al jefe es algo que los pone en estado lamentable.
A mi siempre me han deprimido los lunes como me puede deprimir cualquier otro día.
Pero, como en casi toda regla, existe la persona que hace la honrosa excepción y en mi caso, mi hijo Matius es todo un optimista en potencia.
Podrá ser un gruñón para todo lo que gusten y manden, berreará seguramente si no le cumplimos sus exigentes demandas pero ¡a él los lunes lo ponen de muy buen humor!
Se despierta aventando los cobertores y cantando; brinca y hace cabriolas en la cama; enumera su lista de prioridades -desde cambiarse, lavarse los dientes y escoger un juguete para llevarse a la escuela- hasta finalmente subirse a mi camioneta a tocar el cláxon para apurar a su muy lento papá.
Y esta disposición suya a los comienzos de semana me hace sentir abrumadoramente mal, porque obviamente me tengo que trepar a su carro para no heredarle mis malos hábitos.
Como otras tantas cosas intrínsecas en mi, caigo en la cuenta que Matius es el único hombre que ha logrado -sin proponerselo- cambiarlas.
Y ni modo, a doblar las manitas y cantar a todo pulmón "Solecito, solecito ¿dónde estás?" para comenzar con ánimo ésta y todas las semanas que la máxima deidad existente me conceda para estar con mi hijito.
Benditos lunes, martes, miércoles... et al.

viernes, 3 de junio de 2011

Creando Caos...

¿De dónde, demonios de todos los infiernos, es que saco tanta corrosividad para echarme a perder el hígado? (la vesícula ya no, porque ya no tengo jo jo jo)
Bien se que pude pasar la vida tranquilamente si HUBIERA escuchado a mis papás, si HUBIERA puesto atención a los maestros en la primaria, si HUBIERA hecho caso a las advertencias de mis psiquiatras ("Mira Dana, si tú continúa por esa senda, vas a terminar rebanándote el cuello" ... ¡REBANÁNDOTE!, eso dijo el muy guapo Dr. Minaya). Si HUBIERA...Pero ¿quién soy, aparte de mi misma, para impedir los designios, pasos y jugarretas de mi propio destino?
Dicen los falsos optimistas que el "hubiera" no existe, pero ¡claro que existe! si no, de dónde carajos sacarían tanta lana los gurús del crecimiento personal. ¿Cómo podría financiar Paulo Cohelo sus ene mil casas repartidas por el mundo?
El "hubiera" es la zona de confort más deliciosa que el ser humano se pudo inventar.
Imaginemos un mundo sin "hubieras"... ¿A qué santo podríamos dar tanta lata para que con sus palancas celestes nos hiciera el milagro de revertir lo que nuestras manecitas han destruido?
¿Quién sería el guapo que pudiera pasar su vida sin visualizarse en otro estado mucho menos peor que al que lo ha condenado su existencia?
Sin "hubieras", la conciencia (los que cuenten con éste gadget) pudiera vivir tranquilamente, tropezándose ene mil veces con la misma piedra o solazándose con las bondades desparramadas de sus muy acertadas decisiones. 
Pero nel. 
Es una verdad universal que gracias a nuestra condición, estamos destinados a padecer la maldíta vocecita que nos deprime cuando vemos las oportunidades que hemos dejado pasar.
Y no sólo eso, el ver cómo el carretón de la felicidad se aleja (temporalmente, claro. Si no, imaginen más odiosa nuestra existencia) de nosotros.
Mis "hubieras" son muchos, pero que muchos.
Son de tal forma que casi todos apuntan a la misma dirección y lo único que diré -por el momento- es que el más doloroso SIEMPRE es el más presente.
Touché!



viernes, 27 de mayo de 2011

Coercive persuation.

El paso por diversos ámbitos educativos es imperativo a cierta edad.
Así, el ser humano, durante su camino hacia el saber va recolectando, almacenando y en la mayoría de los casos, suprimiendo información total y absolutamente innecesaria.
El proceso cognocitivo de mi cerebro es tema que los científicos holandeses aún discuten y en veces dan muy distintos veredictos.
No obstante, convergen todos ellos en un punto en común: No se explican cómo he llegado a la vida adulta con semejante información almacenada.
El ejemplo del hámster en su ruedita puede darles una idea de lo que archivo en mi cabecita loca. Pero no es suficiente y como éste es MI blog, escribiré un poco a proposito del tema, para solaz mío y supina indiferencia para el resto de la humanidad (Incluyendo a mis amados menos cinco lectores usuales)
Es muy común que yo, conversando con amig@s, de repente tenga chispazos de lucidez en los que hablo de cosas que ya nadie recuerda. Así, datos tan perfectamente inútiles como el contenido de mi sándwich algún día de noviembre de 1995, hace intercambiar miradas de significativa preocupación entre los mismos.
O como cuando recuerdo con pelos y señales alguna conversación intracendente y resulta que ya nadie recuerda dicho tema. Entonces empiezo a necear y a agitar fechas ante sus espantados ojos y claro, optan por darme vuelta con el asunto.
Quisiera ser como Sherlock Holmes, que pudo pasar su vida ignorando completamente el hecho de que la Tierra gira alrededor del sol, disculpando el hecho de ser su mente un ático en donde guardara información estrictamente necesaria, a lo cual, girara la Tierra alrededor del sol o de la luna, su vida no sufriría ni un ápice de diferencia.
No es que quiérame comparar con Holmes (acabaría molida a punta de cebollazos antes siquiera de esbozar semejante afirmación) Es, digamos, una ligera esperanza de evitar el ridículo por almacenar cosas como los himnos de mi primaria y secundaria, respectivamente.
Anteriormente hube de opinar acerca del himno nacional, pero omití contar acerca de la persistencia de los maestros de música de las escuelas oficiales por aprender versos "heróicos" cual si fueran estrofas de la Iliada, dedicadas a los Prometeos, Zeús y Casiopeos post modernos.
Ejemplo vil, el himno de la escuela "Florencio M. del Castillo" cuya lírica hace llorar al mismísimo niño Dios y a mi amiga Laura: "Florencio M. del Castillo, escritor y gran patriota, hizo honor a nuestra patria y gloria a nuestra nación..."
WHO??????
Pero el que no tiene madre es el de la secundaria, que reza más o menos así: "Secundaria que llevas el nombre, de la escuela normal superior, en tus surcos germinan los hombres, de una patria más fuerte y mejor. Eres tú, Secundaria anhelante, de mi México amado un lucero; un lucero de urdimbre (aquí gracias a un brainwash olvidé el verso) donde amar y construir es primero..."
No, no, no, esto sí es poesía y no lágrimas plañideras de Amado Nervo.
Y todo esto sigo cargando en mi cabecita.
O sea, se me ha olvidado derivar e integrar; fácilmente he podido prescindir de las fórmulas algebráicas del Anillo de Moebius; ya me valen los Sermones de Fordyce y por supuesto, los 135 artículos de la Constitución Política, amén de La Ley de Amparo.
Pero lo que JAMÄS podre deshechar de mi cerebro son éstas dos pifias de la poesía chabacana escolar.
¿Quien dice que los métodos lavativos de Elba Esther no surten efecto?
..."vengo a ti, Secundaria..."

miércoles, 25 de mayo de 2011

Caminito a la Perdición.

Siento pesada la cabeza y no es por un exceso de ideas (Ja!).
A estas alturas de mi vida, no se si existo en una galaxia muy, muy lejana o simplemente la realidad  ha superado a la ficción.
Casi cumplo un año de haber cambiado Coyoacán por Nowhere y, acepto, hay dias en los que es una dicha y otros en los que quisiera simplemente volverme invisible.
Tengo treinta años y mi capacidad de asombro es la de un individuo sometido al método Gronhölm durante quince años sin contratación.
Siento impotencia.
Esa es la verdad y -tápate los ojos, mamá, por lo menos hasta que llegues hasta el siguiente párrafo- basta de mamadas.
Siento el coraje de estar abrumada ante el cinísmo llamado "Elecciones gubernamentales".
Yo no pedí vivir en el Edomex. Mi vida era si no perfecta, al menos auténtica en la ciudad donde la oportunidad de reinventarte es instantánea. Lo siento mucho amigos edomexinos, me han dado mucho pero seamos honestos, a mi no me gusta vivir aquí.
Es un escándalo la manera de ganar la gobernatura por parte del PRI. Penoso y enojoso es ver cómo acarrean gente para llenar una "Unidad deportiva" de quinta, con una torta y una playera como premio a la estulticia.
Pintoresco es ver pasar al transporte público con leyendas tipo: "Tus amigos de la Ruta equis estamos contigo, amigo Eruviel"... ¡Háganme el usual rechingado favor!
Niños que debiesen estar en la escuela, cantando y echando porras, cual si fuera el mero salvador de la humanidad.
La eterna viejecita de la mano del candidato, cortando listón inaugural en banquetas recién pintadas, parques recién remozados, semáforos otrora descompuestos y hoy en perfecto estado.
Cinco meses caí en el mismo bache (por tonta y por atrabancada, debo decir.... digo, al César lo que es del César) pero ahora que Eruvieeeel pasa por ahí es que deciden taparlo.
¡Y todo para qué! Para que en cinco meses vuelvan a estar todo el marasmo tal y como lo va a dejar el Gelboy.
Ah pero eso sí, iré a votar y anularé mi voto.
Porque no hay ni a quien irle.
#GateríaOff.

viernes, 20 de mayo de 2011

¡CÓMO NO TE VOY A QUERER!

Llámenlo como quieran.
El amor al equipo de soccer de la UNAM está arraigado a mi desde mi concepción.
Mis papás, como muchos lo saben, se conocieron en la H.H.H. Prepa 4, la de Tacubaya.
Y cuando ya iban a dar el salto a la Universidad, las ligas mayores, ¡sopas! que su servilleta ya venía en camino.
No se amilanaron y continuaron sus estudios y como ya lo he platicado, también brinqué y manchincuepeé  en las ENEPS Aragón y Acatlán, respectivamente.
Cuando me tocó el turno de decidir mi futuro (a la tierna edad de 13 años, ¿a quién demonios se le ocurrió que los adolescentes granosos y escenosos pudieran con semejante responsabilidad?) obviamente elegí la UNAM.
Así que irle a los Pumas es algo tan natural como mi gastritis o como el estar genéticamente predispuesta a sufrir de un paro cardiaco (cosa que me sucede a menudo, bendito desfibrilador de bolsillo)
Y el hecho de que en ésta ocasión se encuentren disputando la final me hace recordar que, allá por los dos miles cuatro, también llegaron a la Gran Final contra el Guadalajara.
Y lo tengo MUY presente porque mis amigos universitarios y yo tuvimos la brillosísima idea de ir a comprar boletos a C.U. pensando en que en dos horas estaríamos fuera de las taquillas, con nuestro boleto en la mano.
¡Oh crueldad incomparable, tu nombre se llama "Reventa"!
Por supuesto, aquello fue una debacle anímica al estar formados desde temprano por la mañana, avanzando el equivalente a doscientos metros del sistema métrico caracolil.
Muy animaditos llegamos Pollo, Ocatvio y yo.
Para la tarde, al contingente se le habían unido Yanin y Elena, además de mi muy amado novio Jorge.
Y pus ¡nada! La verdad es que ni siquiera arañamos la posibilidad de llegar a la taquilla, llovió, ir al baño era un asunto de logística temeraria y al final, todos teníamos muy pocas ganas de perseguir nuestro objetivo.
Un poco cabizbajos enfilamos nuestros pasos al carajo y desde la tele seguimos las andanzas del equipo de nuestra Alma Mater.
Ganaron.
Y ese triunfo siempre me sabrá a gloria.
Exácto, ¡cómo no te voy a querer!
¡¡¡¡VAMOS PUMAS!!!!!

viernes, 6 de mayo de 2011

#Danafail

Inhalar....
tsssssssss... Exhalar......
Debido a un error "técnico", se ha borrado La Gatería del día de hoy.
"Fue lo mejor que te pudo pasar"..."Por algo pasan las cosas"..."Ya lo pasado, pasado"...
Hay tantos eufemismos para decir una sóla cosa: eres un (a) pelmazo ( o bueno, pelmaza)
Y ps ya.
La musa se me fue.

sábado, 30 de abril de 2011

Día del niño perdido...

Antes que todo y nada, feliz día para su niño interior, aquel que justifica esas desveladas jugando "The hardest game in the world" y el que vean "La Bella y la Bestia" con helado y palomitas, un viernes por la noche.
Ya dados los respectivos y protocolarios saludos, procedo a platicarles lo que le sucedió al Matius el día de hoy, cuando pretendimos celebrarle tan especial fecha como lo es el -ahora lo sé- manipuladísimo día del niño.
Para empezar, tanto la Marmota como yo estábamos desvelados. Ambos por razones muy distintas y por lo tanto, incompatibles. Tal suerte nos tenía en muy mal estado de humor y practicamente malvibrosos por el resto del día.
Lo primero en nuestra mini agenda era una parada en el Applebees para desayunar pero la competecia en dicha zona comercial es practicamente nula, así que igual les dió que fuese sábado, quincena y día -ejem- festivo para no abrir a buena hora.
Ya de por si mi humor era de perros, sin bolo alimenticio prometía trastocarse en perro rabioso de la colonia Bondojo. O sea, super mal.
Total que como pudimos, ingerimos alimentos en una suerte de taberna mexicana/australiana para posteriormente continuar con el "festejo" de tan emulado día.
Para esta hora, Marmota y yo pareciamos una pareja de cincuentones, aferrandose al últimos soplo de amor en sus vidas: terriblemente enojados, molestos y enfadosos. Peleando de todo, sacando lo más mordaz de nuestro repertorio, caras largas y mi muy gustado truquito "te toca cuidar al Matius en lo que yo me voy al baño/tienda de baratijas/al carajo".
Total que desaparecí de la escena y cuando regresé (después de meditar seriamente mi mal comportamiento y mi vela en ese entierro) me encuentro con una Marmota apanicada y con ganas de llorar (ah chingá,  ah chingá ¿a poco sigo provocando tal efecto en mi maridín? ¡Pero si solo fueron 38 minutitos!)
La frase "Se me perdió Mateo" es algo con lo que siempre sueño, pienso y analizo. El temor a perder un hijo se me incrustó en el chip desde que vi aquella hollywoodesca película con Michelle Pfeiffer, donde una amiga de la inflancia le roba al chamaquito.
Así que lo primero que pensé fue en pedir que cerraran el de por si claustrofóbico lugar.
Conociendo el gusto de Mateo por la alberca de pelotas, mi primer impulso fue ir hacia allá, claro, ya lo habían pensado.  Como loca comencé a gritarle "¡Mateo!" y ps nada, no acudía a mi llamado en parte porque es bastante distraído y en parte porque Tatiana y su repertorio infernal sonaban a todo lo que daba en el lugar.
Cuando la sangre me llegó al cerebro (cosa que tarda BASTANTE) le pregunté a Marmota por el último lugar donde lo vió. Aquello se llamaba "Estación de bomberos" y tiene un tapanco para que los chicos se avienten por el tubo.
Así que mi lógica materna me indicó que tenía que trepar por el colosal laberinto hecho de colchonetas, tubos para hamsters gigantes, telarañas de goma y finalmente la estación de bomberos.
Un oso asegurado pero todo fuese por encontrar a mi hijo.
Efectivamente, Mateo se encontraba ahí y no solo eso....¡estaba completamente dormido!
En un momento en el que su padre insomne tuvo a bien comparle un jugo, Matius brincó, jugó y aventó cuanta pelota se le cruzó en el camino para teminar instalándose en un tapanco y tomar su siesta.
Ay Dios, ya se imaginarán que ahorita estoy con mis abogados...

martes, 26 de abril de 2011

Hoy voy a cambiar...

Pus aquí yo de vuelta, con las mismas circunstancias y peculiaridades que ya me conocen. Tratando de hallar mi lugar en el Universo sin dañar a terceros, cuartos y quintos (a esos sería imposible "dañarlos")
Batallando con mi estoicismo para tratar de darle un giro de 180º a la cotidianeidad, esa tramposa, que se empeña en aplicarme la manchincuepa emocional para aguar mi día.
¿Alguna vez han experimentado la sensación de abandonar su zona de confort a la fuerza?
O sea, sin razón aparente pero que en el fondo de su colesteroso corazón saben que las cosas ya no pueden ser como hasta hacía 5 minutos. Es un sentimiento extraño pero certero, como golpe de conejo del Canelo a la conciencia.
Mi gurú personal (llamado Mariano Osorio) dice y cito: "Los cambios son siempre buenos pues traen nuevas oportunidades para cambiar" ....uh?...
Caraaaambas, ya lo dije alguna vez, éste hombre debería estar en los Pinoles y no en su claustrofóbica cabinita radial. Con un dirigente así, que nos dorara bien suavecito la píldora, ¡me cae que hasta gustosos pagamos de más cualquier pingüe impuesto que se les ocurra imponer!
Pero bueno, no hablábamos de politiquita sino del momento en el que sientes (si es que lo han experimentado) que la forma en cómo veías tu vida o tu manera de ser (aquella que vuelve loco a algún auténtico decadente...que los hay bastantes...) ya es diferente.
Y aquí hay de dos sopas: O lo tomas en buena onda, alivianándote y resignándote a cambiar aquello que se ha convertido en una piedrota en tu zapato. O de plano te tiras al drama para empeñarte en seguir neceando con aquello que, velis nolis, te llevará a Chihuahua a un baile.
Miren, si tanto le estoy haciendo al cuento con eso del "crecimiento personal", "cambios", "dar un giro de 180º (¿Por qué la gente que se cree culta dice: ""dar un giro de 360º""? ¡Ello significa que quedes iguaaaal!)"
etc, es porque mapachosamente quiero justificar el hecho de que haya comprado un libro de Gaby Vargas....
¡Ya está, ya lo dije, y qué y qué!
Aclaro que lo hice por puritito morbo y que prometo tardarme AÑOS en leerlo (cosa que me pasa con el muy famoso "Las Olas" de Virginia Woolf) Y que quede bien claro que no hay libro de "autoayuda" que pueda conmigo pues soy terriblemente necia y ¿saben qué? así he sobrevivido 30 -ejem- años. Así, con mis virtudes y defectos, porque soy mujer como cualquiera con dudas y soluciones con defectos y virtudes con amor y desamor suave como gaviota pero felina como una leona tranquila y pacificadora pero al mismo tiempo irreverente y revolucionaria, feliz e infeliz, idealista y soñadora sumisa por condicion mas independiente por opinon, porque soy mujer con todas las incoherencias que nacen de mi fuerte sexo debil....JAJAJAJA!, ok, ok, me salió el Lupitad'alessiaso de clóset.
Pus ya, ni cómo ayudarme.





viernes, 15 de abril de 2011

Hit the road, Jack...

Uy, siento mariposas en el estómago y no prescisamente por culpa de un nuevo amor, como lo cantaba Rocío Banquells (who?)...
Es simplemente por dos cosas:
1.- ME VOY DE VACACIONES A QUERÉTAROOOOO!!!! Awwwwwww!!!
2.- Me voy manejando mi camioncita, con toda mi familia Telerín incluida (exceptuando lógicamente a la Marmota,  alguien tiene que quedarse a trabajar, ¡claro está!)
La primera cosa me llena de emoción porque SIEMPRE me da emoción ir a Querétaro.
Allí he pasado por momentos muy felices y también muy tristes. Quien me conoce sabe la importancia que tiene tan bello estado en mi vida, pero los que no, les platico que ahí conocía al primer gran amor de mi vida (joi joi joi, a los catorce añejos) y que era costumbre muy gustada el que cada vacación, enfilara mis pasitos para allá.
He viajado a muchas partes, pero no siempre siento la emoción que mi cuerpo experimenta cuando al entrar a las puertas de la city, el estadio Corregidora se alza muy muy, como diciendo "mi niña, aquí tampoco eres alguien pero te recibo con mucho gusto"...Ay Wey, ni la "Victoria de Samotracia", me cae...
En fin, huelga decir también que, algunos noviecillos sentían pasos en la azotea cuando yo les mencionaba que no atendería mi puesto de limonadas vacacino para ir a engrosar las listas de turistas en Santiago de Querétaro. Quién sabe qué se imaginarían, pues yo SIEMPRE me he portado muy bien en mis respectivas visitas, ejem ejem.
Y por supuesto, y razón no menos importante es, que me gusta ir a Qro. porque allí vive mi prima Lluvia, a quien amo y adoro por haber compartido con ella una adolescencia bastante escenosa y escandalosa.
Ahora, la segunda cosa que me llena de bichos mi panza es por el hecho de que NUNCA he manejado tanto en carretera.
Y aunque sea en línea recta y la ru, el hecho de llevar a mi familia es algo que me pone los pelos de punta pues muero de nervios por pensar en una llanta ponchada, un desliz con algún trailero o simplemente porque el miedo me paralice y se me olvide manejar.
Pero bueno, nada que una buena tanda de hipnósis no pueda curar...
Ya les platicaré a mi regreso de cómo me fue.
Porque eso sí, La Gatería ni trabaja pero sí que merece sus vacioncitas.
¡Felices Pascuas!

martes, 12 de abril de 2011

Literatura de estrellas.

Dicen los sabios de la antiguedad (tú no, Mariano Osorio) que para que en verdad valga la pena la existencia de un hombre, debe sembrar un árbol, escribir un libro y tener un hijo.
Bueno, desde los ocho años, cuando pertenecí a la Manada de Gacelas del grupo Scout 137, tuve a bien sembrar árboles allá por Villa del Carbón.
Y hace tres años, le dije al Matius que qué onda, que si quería que yo fuera su mamá y el dijo "¡ps vas!"
Así que siguiendo las instrucciones, lo único que me falta para cumplir con mi misión es la de escribir un libro.
Pero díganme ustedes,  yo siento que escribir un libro no es como preparar las míticas enchiladas mineras de Guanajuato, Guanajuato. No es lo mismo escribir 678 palabras contandoles el por qué odio los huevitos cocidos y el impacto de dicho odio en mi maldita timidez, que escribir 678 páginas sosteniendo dicha afirmación.
La verdad es que muero de ganas por hacerlo (escribir el libro, claro está) y me animo diciendo que, ¡bueno! hay tantos bodrios escritos con las patas de muchos e ilustres personajes que tal vez mi presunto libro no me salga tan feo.
Y mi angustia por la falta de conocimientos se desvanece cuando pienso en todos los artistas que ni siquiera acabaron la primaria y ahí están, entre los más vendidos del momento.
¿A poco no podría tener una visión un poco más alta que el Doctor Yordi Rosado y su insufrible "Órales con mi cuerpo" (o algo parecido)? ¿Qué no seré más inteligentemente simpática que la tal Menchaca, esa ex Nena que se dedica a juntar gente mediante sus horóscopos, y escribir algo más decente que el "Arte del Cuchiplancheo" (háganme el rechingado favooooor)? O simplemente, ¿acaso no podré suplir mis deficiencias literarias con un fusil como el de la modelo Nahomi Campbell?
Digo, si hasta Irma Serrano "La Tigresa" escribió no uno, sino ¡dos! cochinos libros -lo digo por el título- que hasta la fecha siguen en el rankin top top top top top de las letras mexicanas, por encima del Monsi y la Poni, ¿no podría yo escribir algo parecido?
Ricky Martin, Justin Bieber, Madonna, ¡hasta David Beckhamm!, todos ellos han ¿aportado? a las letras su granito de arena y lo han hecho taaaaaaaaaan bien que el mundo entero se los agradece enormemente.
Así que con semejante motiviación, ¡qué demonios estoy esperando para impactar al mundo (y a mis muy queridos menos cinco lectores de siempre) con la prosa que me sale por los poros!
Si de todos modos este seguirá siendo el mismo mundo con el mismo sol, tonces no tengo nada que perder....
Al Smithsoniano, Smithers!....

viernes, 8 de abril de 2011

Salte de mi cabeza, Elena Poniatowska.

La primera noción que tuve de Elena Poniatowska, debo decir, vino de la mano de Thalía.
Era 1986; México se recuperaba de un largo año en el que sus entrañas fueron sacudidas terriblemente y la gente buscaba consuelo en uno de los dos lugares comunes para ello: las telenovelas.
La comedia que en ese entonces era el solaz del populacho se llamaba "Quinceañera", cuya protagonista tenía más de "ñera" que de quince (pues Adela Noriega se veía bastante más mayorcita) y en cuya trama aparecía la no menos simpática, popular y ya mencionada Thalía. ¿Que qué tiene que ver con Elena? Ah pues, sencillo. En uno de sus elocuentes diálogos, el personaje de Thalía es examinada en literatura y con esa picardía juvenil y dando muestras de sus dotes como actriz, comienza a titubear al responder: "La Poni, ji ji, la Poooo...nia...¡tovska!"... ¡Ay Wey!
En aquel momento, el nombre me resultó harto curioso. Pero, niña al fin a mediados de los ochentas, no gozaba de la existencia del Internet como hoy en día, por lo que mi curiosidad por saber a qué carajos se refería Thalía se vió en la necesidad de aguardar ¡ocho años después! para saber bien a bien quién o qué demonios era "La Poniatovska" (sí, con V porque ni idea de la ortografía)
Era 1994. Mítico año en el que por fin podía decirme "novia" de un chico guapo, mayor que yo, de amplia clase y popularidad (con el pequeño inconveniente de que vivía en Querétaro y yo en el muy gustado D.F.) En aquel tiempo cursaba el último año de la secundaria y mis ganas de escribir las remojaba participando en el periódico escolar cuando de repente, un sábado por la mañana llegó una caja de libros que alguien amablemente había donado a la escuela. La miss de español procuró poner su cara más avinagrada dienciéndo que "una colección individual sirve para maldíta la cosa, pues de cada ejemplar debiesen ser más de treinta copias"....ah!, la erudición SEPsosa...
Total que nos dijo que podíamos ratearnos dos libros cada quien, ¡oh, cuánta bondad! y que por ese día era sufieciente, órales, lleguenle a sus casas.
Yo escogí "De noche vienes" de Elena Poniatowska y ¿por qué no? "Veinte historias de Amor" de Caridad Bravo Adams.
Por fin sabía quien era "La Poniatowska" de Thalía, por fin conocí su rostro y sus simpáticos dientes de conejito, por fin encontré mi razón de ser en éste apestoso mundo. Ay sí, llámenme cursi y lo que gusten y manden, yo fui muy feliz de saber que había más allá del sobadísimo "Poema del Mío Cid" y que la lectura no era la tortura que nuestros profesores dibujaban.
Pero ¡oh, cruel destino, soy tu juguete! mi adoración a Elena me duró bien poco. Si bien, acaso unos 4 años, cuando en la Prepa -y después de leer "La noche de Tlatelolco", "Luz y luna, las lunitas", "Fuerte es el silencio", "Querido Diego, te abraza Quiela", "Lilus Kikus" y "Hasta no verte Jesús mío"- topeme con una novela que rompería el encanto poniatowsko: "La Flor de Liz".
No se hasta hoy qué diablos me pasó. Recuerdo que después de leer esa novela tuve una crisis existencial, que tal vez pudo coincidir con la adolescencia, la mayoría de edad, problemas al interior de la casa y mi cuasi deserción escolar. Lo cierto es que después de leer dicha novela, taché a Elena de ser una escritora embustera, encantadora de serpientes y masas y francamente la detesté.
Renegué de haber sido su fan number one y casi casi pedí una quema pública de sus libros.
Una posible explicación tal vez sea el hecho de que empecé su lectura de manera autodidácta, sin saber bien a bien quién era ella, de dónde venía y sus circunstancias personales que la llevaron a ser escritora. Creo que en algún momento había idealizado su vida y en mi muy fecunda imaginación, creí que algún día sería como ella.
Pero no. Ni soy princesa, ni nací en París, ni fui escritora.
Y ciertamente el ranazo que me llevé por aquella "infatuation" fue muy feo. Desde ese momento leí sus libros con mayor precaución y sin tanto fanatismo.
¡Pero me la acaba de volver a aplicar con "La piel del cielo"!
¡Y eso sí que ya no lo puedo soportar!

lunes, 4 de abril de 2011

Se levanta en el mástil...mi bandera.

Todos lo sufrimos, no me digan que no. ¿O hay alguno a quien le latiera rendirle honores a la bandera los lunes por la mañana?
Con la hueva y la desilusión de que el fin de semana había llegado efectivamente a su fin y encima tener que chutarse la aún más de hueva "ceremonia"....arghhh, ¡con razón hay tanta deserción escolar!
Es eso y no la pésima economía del país. Todo es culpa del "bandera de México, legado de nuestros héroes..." y no de las políticas pseudoneoliberalistasizquierdistasderechistasytodoloquetermineenistas de éste apestoso país.
No faltaba quien terminaba desmayado en pleno acto de contricción heróica y patriótica. Mientras unos cantaban alegremente los acordes de "Ciña Oh Patria...", otros daban el azotón por falta de elementos en la química sanguínea. Digo yo, si los papás saben lo que es profesar el amor a la patria, por qué carambas mandan a su soldadito sin desayunar. O bueno, algunos los mandaban "exageradamente" desayunados y de eso nos dabamos cuenta cuando sentías un ligero calor en las piernas y el "y retiemblen suS centroS la tieeeeeerra..." se escuchaba remixeado con ¡tremenda guacareada!
Yo pienso, honestamente de ¿qué sirve que sigan perpetrando dicho ritual inquisitorio? ¿Cual es la finalidad de que los chaparritos y chaparritas se aprendan todos los jolgorios patrios? No, no, no salgan con que "es por el bien de México" o "El respeto a los símbolos patrios".
La neta, quién en su vida adulta/real ha visto que con saberse el himno, el juramento y el saludo a la bandera su condición moral, económica y política ha mejorado.
El amor a la Patria aunque se inculque, es como el amor a tu novi@: Si no es recíproco no sirve para maldíta la cosa.
Y el ejemplo que corona mi teoría es: ahí tienen a los máximos representantes del orgullo mexicano -y no me refiero al presidente o a los niños con mejor promedio- sino a los de la selección mexicana y a las estrellas de la televisión.
A la hora del himno, a los "cantantes" se les olvida y los futbolistas hacen el ¡saludo a la bandera!
Ahí tienes, SEP, el resultado de tu grandiosa idea de rendirle honores a la bandera.
Bah!
P.D. Hago constar que el odio hacia los honores a la bandera proviene de mi formación secundariosa, donde cada año nos hacían repetir hasta el cansancio que en la estrofa que TODO mundo canta "y retiemble en suS centroS la tierra", no se decía "centros" sino "centro". Aderezada la aclaración con la pregunta retória: "¿Pues cuantos centros tiene la Tierra, burros?....¡UNO! ¡Sólo tiene UNO!"
¡Y es cierto!

viernes, 1 de abril de 2011

Tómate ésta botella conmigo...

Anoche clamaba por una noche donde la única ley a respetar fuese la de Gay-Lussac.
Y miren que son contadas las veces en las que he perdido el estilo y gacho. De esas ocasiones donde dices: "me cae que ahora sí NO lo vuelvo a hacer" y terminas pidiéndole perdón al w.c.
Como la vez en la que mi amiga Carmen y yo acabmos arrastrando la cobija y ensuciando el apellido en el ex Bulldog, mañosamente llamado "Bulbo", en un concierto de La matatena.
¡Carambas! Aquella noche terminé durmiendo en las escaleras, mientras un guapo mesero me tomaba amorosamente entre sus brazos para literalmente meterme a un taxi (o al menos eso es lo que recuerdo)
Y luego el viaje de regreso...un ex Estrambótico intentando besar mis labios heridos por el éter de los "moraditos" y la carrera que pegué hasta mi cuarto, mientras mi papá me llamaba a rendir cuentas.
Después de esa vez, las que le siguieron fueron nivel Micky Mouse pero aún así conforme pasa el tiempo, mi resistencia al alcohol -que nunca ha sido mucha ni muy fuerte- se debilita al ritmo de "no pares/sigue/sigue".
Pero las ganas de ingerir vino de ayer obedecían a un impulso diferente. No era el clásico "vamos a echar desmadre hasta que nos pare la patrulla" ni tampoco motivado por el "me cansé de rogarle".
No lo se, de repente se me antojó un Santa Digna cosecha 2002, mítico vino que aderezó un buen momento en mi vida. Como que quise dejar que el espíritu del vino se mezclara con las ideas de bohemia que aún se resisten a convivir con mi estatus de esposa y madre.
Me la debo. Me debo la borrachera de mi vida conmigo misma, donde llore y ría a mi salud. La mía, mía, mía.
Y que me quiten el teléfono, porque la cuenta -saldando viejas ídems- saldrá BASTANTE cara.

jueves, 31 de marzo de 2011

Contentándome.

Es tarde por la noche (o debo decir ¿es temprano por el nuevo día?) y Marmota se llevó un regaño de mi parte al llegar tarde y sin avisar.
No es que me guste jugar a "La mamá" con un adulto de 33 años, ni tampoco es que no tenga vida propia más que la de estar esperando al "hubbie" para darle de cenar. Pero no me gusta que alguien alimente mi paranoia. Para eso me basto y me sobro, pos hombre!
En fin, en un intento por calmar mis ànimos la Marmota trata de congraciarse hablándome con acento colombiano, pero frustro sus esperanzas cuando noto que lo hace en un arco reflejo por observar su telenovela "Las muñecas de la Mafia" ....Bu!
Y bueno, no es que le de la razón a Lucía Méndez con aquello de "corazón de piedra, corazón" pero sí soy difícil de contentar.
Por cuá? pues porque tengo tan arraigado el sentido del honor -y tan ausente el sentido común- que para mi no es fácil disculpar una bobada porque yo misma no me disculpo de bobadas.
Sí, sí. Ya se que al paso que voy seré infeliz y desgraciada. Se que terminaré vieja y sola, en una casa apestosa llena de gatos. Y sí, ya se tooooodos los buenos consejos que se dan en éstos casos: que el matrimonio y bla bla bla... save it!
Aquí hablamos de que soy difícil de contentar pero al mismo tiempo, soy torpe para acordarme de las afrentas del día anterior.
Explíco: No se qué diablos sucede al dormir pero, magicamente al día siguiente, se me olvida el por qué estuve enojada. ¡En serio!
O sea que, pudieron haberme llevado mariachi, pudieron haberme tapizado mi oficinita de flores, pudieron haberme comprado todas las revistas que me gustan. Todo para contentarme, pero lo cierto es que al dormir, se me olvida todo.
Será porque en sueños tengo mi contento, no?
En una ocasión, el galán me regaló su jersey favorito (Miami Dolphins) y yo ps nel, nada que lo perdonaba...hasta que caí en profundo sueño y al día siguiente estaba como si nada. Toing!
Con esto no quiere decir que me siento más papista que el papa johns, nooooo. Quien me conoce sabe que me llevo y me aguanto bastante bien.
Nomás es cuestión de que no se pasen de la raya...
O que me regalen unos buenos diazepames.

martes, 29 de marzo de 2011

Quién le teme a las Salazar...

Mi infancia fue... digamos... peculiar.
Qué sería de mi sin tanto optimismo documentado en memoria RAM, seguramente sería una persona bastante equis (bueeee, tal vez ¡YA soy una persona bastante equis!)
Gran parte del anecdotario se debe a que pertenezco a la familia Salazar. Tal vez para la mayoría de ustedes ésto no signifique cosa alguna, pero mis prim@s entenderán.
Nuestras respectivas madres (hermanas entre sí) herederas de una exquisita educación en el arte del "estate quieto" tal vez no estén de acuerdo en lo que a continuación despepitaré, pues no saldremos muy bien paradas y no me extrañaría que judiciales o el DIF se aposenten en la casa de alguna de nosotras.
Pero, inevitable como el traer dos orejas  y menester como el usarlas es el que yo les platique a qué me refiero con ser una Salazar.
Cuando un bebé o niño pequeño se cae, ¿cual sería la reacción más natural? Pues creo yo que levantarlo, revisar si está herido y consolar su llanto inminente.
WRONG! En la Familia Salazar, al trancazo le sigue su consabido madrazo, aderezado de las siguientes frases: "¿Qué no viste la enorme coladera mal tapada?"
Si la escuela no era tu fuerte, la culpa jamás la tenía el sistema nacional de educación que forjaba mentes brillantes, nooooooo; la culpa la tenías tú "por ser tan burro".
¡Y cuidadito y lloraras con el regaño, porque te iba peor!
Con esto no quiero decir que nuestras queridas madres fueran peor que la Señora más mala del mundo, o que su instinto maternal fuese dictado por Herodes; amamos profundamente a nuestras mamis y las adoramos, respetamos y cuidamos. Y claro que son encantadoras y dulces y tiernas. Sólo es que resulta curiosísimo que ¡TODAS! reaccionen de la misma manera en idénticas circunstancias.
No, no, no, pero lo más curioso es que las hijas repetimos el mismo patrón sin querer queriendo.
Habremos sufrido uno que otro exabrupto en la infancia, pero tod@s estamos convencid@s de que ser Salazar, más que un apellido, es un estilo de vida.
(Sí, uno donde la "letra con sangre entra, pero siempre contarás conmigo, ¿qué no soy tu mamá?")
Muacks!, ¡besos a mi mami! (Quien por cierto, pasó su exámen profesional el martes pasado)
Jeje.

domingo, 27 de marzo de 2011

Arghhhhhhhhhhhhhh!!!

¡¡¡Esta es la sensación que más me saca de onda!!!
La de tener la choya bien cargada de temas por descifrar y no tener ni piut idea de cómo comenzar. Es....frustrante.
Veo el contador de marzo y La Gatería únicamente ha maullado.... mmm... dos veces en marzo... (¿sí son dos?) y pienso: "¡ps, cómo! si me han ocurrido muchas cosas interesantes"
Pero bueno, creo que éste es una señal de dios para que, una de dos: 1) Me haga a la idea de que no soy Jane Austen y no se escribir, así que por favor ya dejaré de hacerle al cuento y me dedicaré a cocer frijoles ó 2) Debo dominar los demonios que no me permiten llegar a la compu a escribir (y por demonios me refiero a: lectura cotidiana, la tele, el sueño, el trabajo, llevar a Mateo al "lugar divertido"....etc)
¿Y que cuales son esas super aventuras de las que tanto me estoy lamentando por no haber dado testimonio?
Ah pues está la ida a mi Alma Mater con Mateo (con su consabido azotón)
Ehmmm... comentar hacerca de tres libros muy librosos.
Claro, el exámen profesional de mi mamá.
Y ..... ji ji ji..... jo jo jo ....
En fin, será para la próxima reencarnación (frase que mi papá me decía cada vez que no aprovechaba alguna oportunidad....a los ¡siete años!)

jueves, 17 de marzo de 2011

Festival de la primavera.

Hace algunos ayeres me cuestionaba el por qué habiendo tanto que enseñarles a las frescas mentes infantiles, las misses se empeñan en festejar la primavera.
Como si fueramos druidas o celtas, los niños llegan a sus casas a sorrajarnos el siguiente encomendo: "Mamá, mañana tengo que ir disfrazado de_______________(ponga aquí el animalito de su preferencia)"
Y no obstante el disfraz, uno tiene que ensayar con el método Strasberg la siguiente melodía: "los pollitos cantan pío, pío, pío cuando tienen hambre, cuando tienen frío..." con tal vehemencia, que el infante termina alucinando cañón la rola (y de paso a la mamá)
Bendito sistema nacional de educación. Benditos pedagogos de hoy (Sí Bere, también tú!...jajajaja...not!)
Andenles, ríanse si quieren pero para demostrar mi tesis de enajenación primaveral les diré que  mi muy huraño hijo anda e-mo-cio-na-dí-si-mo con su disfraz de conejito.
Y claaaro, seguramente mañana ni se lo querrá poner y pondrá cara de "tú no sabes".
Pero sí se, hijo mío. Porque yo también fuí víctima de las circunstancias primaverales y también me sambutieron una corola de flor espantosamente poliuretánica, al ritmo de "Los pollitos cantan..."
Mínimo deberían enseñarles otra rola, no?

miércoles, 9 de marzo de 2011

Marmota´s biography.

Un día como hoy pero de mil novecientos setenta y ocho, nació un ser peludito que la naturaleza dióle por nombre el de "Marmota" (bueno, de hecho fueron sus padres y no, ni en sus peores pesadillas pensaron en llamar a su Víctorioso Iramesco hijo: "Marmota")
Pasó el tiempo -exáctamente dos años- para que Marmota conociera el Mar y se enamorara del vaivén de sus olas, compartiendo dicho momento con un hermano mayor.
A la tierna edad de ....mmmmm...pongámosle seis años, dió sus primeros pasos hacia la educación, de la cual saldría convencido de que era bueno para los números, no así para las fechas (y con lo cual explica el hecho de que siempre olvide minucias como mi cumpleaños)
La rebeldía que corría por sus venas lo impulsó a dejar a temprana edad la casa paterna para independizarse .....ehmmm.... digamos que dieciocho.
Durante ese tiempo, aplicaría la técnica de los gatos callejeros, que se van y regresan cuando están enfermos.
Dicho episodio fue un cuadro de varicela que lo postró en cama durante meses (de hecho fueron 15 días) y en ese tiempo, tuvo una revelación: Convertirse en el mejor bajista que éste apestoso mundo necesita.
Con influencias de Jaco Pastorious y John Entwistle, la Marmota (nup, nunca podrá ser "el Marmota"...se oye feo) creo varias bandas con las cuales recorrió los escenarios independientes de México; tal es el caso de la gira por los kíndergartens de la zona de Neza y aquella épica batalla de bandas en la ENEP Aragón (que curiosamente no entré, por tener clase con el maestro que me quitaba el aliento...ejem)
Contrajo nupcias por primera vez; entendiendo que el matrimonio no formaba parte de su naturaleza decidió dejar las cosas por la paz para -según él- jamás volver a intentarlo.
Con una estadía de un año en Tijuana y dos en Arizona, la Marmota regresó a México lindo y querido para conocer  mediante el myspace a ésta, su servilleta, quien  le hace la vida imposible un día sí y el otro también.
Casóse por segunda vez (a pesar de sus juros y perjuros) y estrenóse como padre por primera, de un chico listo llamado Mateo, dedica la mayor parte de su vida a trabajar, trabajar y trabajar.
Sigue tocando el bajo y sigue sin querer a los gatos (aunque en el fondo le gustan)
Fanático del Cruz Azul y enemigo de los Pumas, todos los días se pregunta cómo es que se casó con una fanática de los gatos, los Pumas, las fechas y la batería.
Y ese, amigos, es el misterio más grande que su marmotesca mente puede soportar.
¡¡¡¡Feliz Cumpleaños!!!!

lunes, 7 de marzo de 2011

Despedida de soltera...

Dedicado con muchísimo cariño a menos una de mis queridos menos cinco lectores de siempre: Danny Fernández.

Estoy convencida de que casarse mas que un acto jurídico, es un acto de fe.
Quién en su sano juicio deja la tranquilidad y confort de una vida que más o menos se conoce por el enigma que representa vivir en pareja (ya sea con un ser humano, gato o planta carnívora)
Ejemplos de matrimonios estrellados en el piso existen muchos, tantos como para persuadir a la población completa de Tepelmeme para nunca contraer nupcias en toda su tepelmemesca vida.
Pero también el poder de la esperanza (que no los rayitos de la ídem) es mucho máyor como para convencer a la gente de dar el salto al vacío y sin paracaídas.
Y cuando la mujercita ha sopesado las dos opciones que tiene: el saltar al vacío o el quedarse en tierra firme y se decide por la primera, entoces no queda más que celebrarlo (o lamentarlo, o envidiarlo) con un ritual que ciertas féminas gustan muy bien: La temida, fallida, reveladora despedida de soltera.
Miren damitas, no se ofendan. Sólo hablaré de las que me tocaron asistir y no daré nombres (porque de todas maneras, a pesar de mis esfuerzos, La Gatería sigue sin superar a sus menos cinco lectores de siempre)
Yo no se por qué invariablemente las mujeres cambian cuando están reunidas para, supuestamente, dar consejos de casadas a la bride to be. Es un fenómeno social que no alcanzo a entender cuando de repente todo se convierte en "sexo" y "todas contra los hombres".
Para empezar, todas llegan muy modositas, tiernas y con ganas de pasarlo bien. La futura se encuentra en perfecto dominio de sí misma, sin sospechar que dentro del armario de los abrigos se esconde un bombero o un policía o un albañil que le arrimará sus "cositas" -velis nolis- al ritmo de "a bailar el chupi chupi"
¿En qué momento aquello se convierte en una especie de bacanal donde la mayoría deja salir sus inhibiciones? Ni idea, pero cuando ves a tu abuelita untarle aceite del amor al jóven que amablemente presta su puerqucito para ello, sabes que aquello no puede ir mejor.
Bocaditos en formas lúbricas, juegos donde la virginidad pasa su más dura prueba (no es lo mismo probarlo a una sola persona que hacerlo frente a varias, con tu suegra y cuñadas incluídas) y el foro donde todas dejan constancia de que "pa qué te casas y mejor estar como estás", son la agenda de toda despedida de soltera que se respete.
Yo, OBVIO, no tuve despedida.
Y ps la verdad me quedé con ganas de que alguien me bailara ·"El chupi chupi"

jueves, 3 de marzo de 2011

EDÚQUENME...

Desde hoy me declaro fan del grupete ochentero "Fresas con Crema", aquel semillero de estrellotas internacionales como Coco Levy y Toño Mauri (ok, ya es evidente lo que me preocupa en la vida, no?)
Bueeeeno, es que cómo no sucumbir ante aquella estrofita tan pegajosa y bien lograda que decía: "Cómo no quererte a ti, si eres todo para mi, eres mi arco íris de bolsiiiiillo"....jajajaja!
Ya me imagino a los escenosos adolescentes encopetados cantando: "Mañana cuando salga la luna y se ponga de nuevo el sol, mañana cuando estés a mi lado-o, tú harás que me sienta me-joor". O sea, don't fuck me!
Sobre todo con el último verso noendecasilaboso. ¡Es toda una apología a la codependencia! O qué tal aquella rola que hacía llorar al mismísimo Gabriel García Márquez por su extraordinaria belleza lírica y que rezaba: "Tour, empezó en Paris y Roma, Andalucía y en Costa del Sol donde yo me enamoré. Tour, el planeta entero como un pueblo unido por la amistad"....¡El Planeta ENTERO como un pueblo (San Conejo de las Conchas, maybe?) unido por la amistaaaad...pfff! ¡¡¡JAJAJAJAJA!!!
Sí que pecaban de ingenuos, caray. Con razón su nombre era "fresas", pues sólo a aquellos fragarios se les ocurriría enamorarse en Paris o Roma, cuando el grueso de la población mexicana lo hace (me refiero a enamorarse) en la Alameda Central o en Chapultepec (queridos lectores del extranjero, ambos lugares se encuentran en la Capital del país)
Pero, ¿saben? algo hay que reconocerles a estos buenos chicos y su arte tan sublime y es el hecho de que a pesar de su corto talento, su legado es tan persistente que la banda roquera local (Mololove, Panteón Rococococó, Foby Ah!, Soy tu caiFAN, Control Cachete y Cajeta de Uva, et al.) ya anda pensando en homenajearlos con el tan gustado "Tributo" que se le hace a toda banda de culto que se respete en nuestro país.
Y si de algo hay que estar orgullosos en éste país es de tres cosas:
1) De la envidiable (en Chechenia) calidad del aire.
2) Del tícher Joaquim LópezD.
3) De la unión como pueblo para: Vencer las adversidades; consumir porquerías (ya sea literal o figurativamente hablando); olvidar las tragedias como el Fobaproa, el Fraude electoral -escoja el año que guste-, las inundaciones en el Edomex, la muerte de gente inocente en todo el país, más las que se acumulen en ésta semana; y reirnos de las mismas.

Así que, en un espectro tan amplio, el Tributo a Fresas con Crema encontrará su razón de ser en el consumismo colectivo.
Y ps ya.
........Siempre, siempre, siempre hay un pretexto; siempre, siempre siempre impuntual; nunca cambiarás...hombre tenías que ser....

Ay, ay, ay! Qué palabrón!

miércoles, 23 de febrero de 2011

Días Críticos.

La primera vez que hablé con un hombre acerca del SPM (síndrome pre menstrual, por sus siglas en español), fue a la edad de catorce años.
Recuerdo que lo hice en un arranque de inútil sinceridad, al sentirme bastante extraña y por la simple razón de querer explicar algo que ni Dios padre puede explicar (así es, Dios. Lo siento, eres hombre también)
Obveo, su reacción fue de risa loca: sendos ojos pelados, seguidos por un rubor de colegiala y para rematar, mordida al rebozo. Y eso que era cuatro años más grande que yo.
A lo largo de la historia de la mujerez, se ha demostrado que nada causa mayor misterio que el famoso "periodo". Amado por muchas (como cuando inexplicablemente se ausenta, para aparecer dos semanas después, como cualquier marido borracho) odiado por otras más, los días en las que biológicamente te deshaces de lo que tu cuerpo no necesita son lo más cercano a precisar de una lobotomía.
Después del incidente con el chico aquel (que por cierto,  me cortó...supongo que no soportó demasiada información) la relación entre mi periodo y mi pareja no es nada agradable.
Me molesta que el periodo sea un excelente pretexto para acallar las culpas, por ejemplo:
"Nooooo, tú no estás enojada porque se me olvidó recoger a nuestro hijo de la escuela, estás enojada porque estás en "tus días" (grgrgrgr)"; ó que tal ésta: "Mira, sereeeeenate. Aquel reguero en la cocina que provocó que mapaches salvajes te atacaran no fue enteramente mi culpa, a ver ¿por qué te molesta tanto?....¡Ah! ¡es que estás en tus días!
O sea, ¡ no!
Bastante difícil es lidiar con la cuestión de ser mujer, para encima lidiar con el chistecillo local...la broma estudiantil de la creación, en la que las féminas nos volvemos pura hormona y las menos -como yo- nos convertimos en hulk.
Sí, lo paso mal. La neura se apodera de mi en la mayoría de los casos.
Pero inexplicablemente esta vez, estoy super sensible y lloro de todo.
QUIERO MI CHOCOLATEEEEEEEE!
GRRRRRR.