viernes, 28 de enero de 2011

My Generation.

Los "jóvenes de mi edad" provenimos directito de los años ochenta. Nuestros primeros años los vivimos cobijados por el manto paterno del PRI, en su máxima marrullera expresión. No nos acordamos, pero también estuvimos presentes cuando algún ingenuo pretendió defender el peso (¿welter?) con cánido fervor y cual niño héroe chapultepecoso, se enrollo con la bandera de la nacionalización bancaria, para aventarnos a nosotros -jojojo- al vacío económico y (preguntenle a Sasha Montenegro) existencial.
Mis congéneres y yo padecimos el optimismo cultural de los ochenta, con una estulticia medianamente a fuerzas. Es por eso que nos empacamos sin rechistar bodrios como "Rosa Salvaje", "Super Vacaciones" y aquel fenómeno musical americano conocido como "the band aid generation", que -como siempre y como nunca- tuvo su contraparte mexicana con joyas tales como: "Solidaridad", donde en un ejercicio de tolerancia prematuro, Vicente Fernández y los Magneto unieron sus voces para decir "Basta de llamarme así" al fraude electoral del '88.
Pero también fuimos dolientes de lo que yo llamo "La partida de madre más hermosa de la historia".
Explico:
Cuando eramos niños, queríamos ser (si es que eran tan patéticos como yo) como los entonces jóvenes de esa época. Andar en el "Magic Circus", vestir la Flansera moda de los malloncitos con blusones y peinarnos con "Super Punk" los pocos pelos que detentaba nuestra choya. Y lejanamente, en nuestra conciencia se escuchaban temas como el asesinato de Manuel Buendía o la detención de Caro Quintero o que se yo. Los adultos lo eran ¡y mucho! Era imperdonable cuestionar las doctas opiniones de Luis de Alba en su mentadísimo programa "La hora de Luis de Alba", era un sacrilegio pensar en que los adultos siquiera se equivocaban. Ser jóven y con opiniones propias era algo tan inaceptable como que Verónica Castro y Lucía Méndez actuaran juntas.
Y con esa pinche represión crecimos, esperanzados a que cuando llegara nuestro turno, haríamos exáctamente eso que tú haces.
Pero no.
Contados son los ejemplos donde los ahora "adultos" tenemos cancha para expresarnos. Lo que creíamos que era tan cool en la niñez, ha tomado tintes de absurdo y hasta patético y yo no se ustedes pero quiero saber en dónde carajos estamos parados la no generación de los ochentas.
Quiero saber por qué nos dimos por vencidos tan temprano en lugar de reclamar nuestro lugar, que -observenlo- ahora peleamos tanto con los dinosaurios que no han querido extinguirse, como con los babies noventeros ¡y hasta dosmileros! que no se quieren esperar y nos brincan cual borregos dormilones.
¿Cual va a ser nuestro momento histórico? ¿qué es lo que estamos esperando para decir "aquí estamos y esto se hace de esta manera"?
Yo se, yo se dónde estamos: detrás de una computadora pensando que no vale la pena hacer nada, porque todo ya está hecho.

Panza llena.

Hace cosa de dos años me diagnosticaron litiasis vesicular, que no es otra cosa que piedras en la vesícula.
El panorama de ese entonces no era muy alentador y yo escribía "La Gatería" en mi "Diario" de Hi5 por temor a la censura.
Pero lo que quería decir es que en esa época me pusieron en régimen alimenticio. Y el temor a morir me obligó a bajar 10 kilos.
Pasó la cirugía y yo retomé los viejos hábitos. Las Big Mac, tacos al pastor, pozoles, birrias, barbacoas y hasta las picsas fueron cosa de todos los días (pero TODOS)
He llegado al punto de decir "BASTA", mi ropa ya no me queda, mi cutis ya no es lo que era y lo peor es que me han felicitado por mi "estado de buenaesperanza". O sea que estoy gorda. Y no una "gordita feliz", sino una pseudo gorda puesto que lo único que ha aumentado de volumen ha sido mi panza.
No estoy haciendo dieta, estoy tratando de "amar" a mi cuerpo, como bien lo recomienda la gurú de la mujeres deprimidas, la "nunca me verás despeinada" Gaby Vargas; eso y comer sano.
Trato desesperadamente de no sambutirme las cantidades astronómicas de grasa a las que estaba acostumbrada. Pero ¿saben? A menos que el inquilino del penthouse no cambie, la dieta y las buenas intenciones no funcionarán.
Y si mis neurotransmisores no hacen su chamba, terminaré como la versión corregida y aumentada -ya no de Carrie Bradshaw- sino la de Bridget Jones (película que por cierto amo y puedo ver 45987 veces por tele a pesar de haberla comprado hace 4 años)
¿Qué necesito para cambiar?, ¿qué necesito para ser feliz?
Lo mismo que ustedes, gente.
Lo miiiismo que ustedes.
(Sí, eso también)

martes, 25 de enero de 2011

No bling bling tonite.

Debo decir que la suscrita se encuentra triste el día de hoy.
Después de que el nervio y el estrés por la fiesta de Mateo ha pasado, un replanteamiento vital ha tomado por sorpresa a mis neuronitas. Y es como esas voces molestas que no te dejan concentrar en medio de una conversación importante. Son esas piedritas rojas y livianas, pero duras como la ching#~€~@ que se anidan en tu zapato llamado "conciencia"; algo que de repente te duele y no deja que siga la diversión.
No es la primera vez que la alarma suena, pero no será la primera vez -ni la última- que la posponga.
Yo se que no seré jóven y medianamente bonita para siempre; se que el tictac suena impíamente en mi órgano de Corti pero también se que no estoy lista. Y creo que jamás lo estaré.
Me refiero, por supuesto a tener otro baby.
Tener el primero me trajo emociones que creanme, NUNCA olvidaré y si los cánidos experimentos de Pavlov tienen razón, mi respuesta no cambiará algún día.
En fin, por hoy la noche ofrece una vista increíble ¡hay estrellas fugaces! Y dicen que si pides un deseo, tal vez te lo concedan.
Bonsoir, everybody.

viernes, 21 de enero de 2011

El que por su gusto muere...

No se...no quiero pecar de egocéntrica.
Soy una mujer seria, simple y bastante sarcástica. No me gusta tomarme las cosas tan a la ligera y suelo ser bastante indecisa. Me gustaban los gatos hasta hace 3 años, me encanta leer, fumar y ver cine.
Sabrán que aparte de todas estas características, no cuento con el gen de la "divosidad".
Que qué carajos es el gen de la "divosidad", se estarán preguntando todos ustedes; dicho gen es el que hace que las mujeres se procuren un cuerpazo de infarto -ponga usted aquí el nombre de la boluda más picosa de la televisón-, es el gen que provoca que las féminas alteren sus rasgos de raza de bronce en aras de procurarse unos labios angelinoyoliéscos, unos ojos de Lyn May o una nariz como la de Lucía Méndez.
Discúlpenme, damitas, si algo por ahí las ofende, yo a lo que  quiero llegar es que soy cero diva. No me late ponerme pelo falso, pintarmelo de chocolate frambuesoso, no me gusta andar enseñando mis bubis, ni que mis ex cuadríceps se me marquen por obra milagrosa de unos "stilettos". Ni tampoco me pongo el arcoíris en el ojo ni me delineo el labio de negro y lo relleno de rosita...o sea no!
No ando cómoda con ropa pegada, ni escotada, ni con la uña laaaaaarga, ¿ya saben? tipo Niurka...
Hasta hoy...
Cansada de ver que mis observaciones jocosas fueran opacadas por un maquillaje dragcuinesco; aburrida y enfadada de ser intelectualmente subestimada por la poca piel que enseño es que he decidido cambiar.
De ahora en adelante les hablaré de filosofía barata onda Osho, platicaré del resumen semanal de la telenovela y de las políticas partidistas del PRI.
En cuanto al arreglo exterior... debo decir que ya empecé con las uñas y esa es la razón por la cual llevo cuatro horas tratando de escribir La Gatería....(maldíta sea!))
Prometo subir fotos (si es que puedo manejar el touchscreen)













jueves, 20 de enero de 2011

Carta a mi hijo...

Producción: acordes cursis de Chamín Correa, por favor...
Así es mis queridos menos cinco lectores de siempre, el día de hoy mi amadísimo hijo cumple 3 años de su llegada a éste mundo.
No les voy a decir que "parece que fue ayer", que han sido "como tres minutos...bajo el agua", no y no.
El ser mamá efectivamente cambia la vida y a veces, ustedes lo saben, lloro y me doy de topes porque no le encuentro la cuadratura al círculo. Pero el ver la sonrisa de Mateo después de comerse unos terroncillos de tierra, o después de jalarle la cola al gato...es algo que no tiene comparación con nada.
Qué les puedo platicar, cualquier cosa que exprese con palabras será poco comparado con la realidad. Para mi, Mateo es el ser más maravilloso y cool del mundo.
El sábado festejaremos y tal vez echaremos la casa por la venta; mientras tanto, no me recupero de ver tanto movimiento en mi cantón.
El sumum de éste rollo llegó el día de hoy de la mano de un torton dejando su cargamento en el patio trasero, mientras Marmota daba instrucciones al jardinero, al pintor y al electricista...
¡Rayos!
Tendré que hacerme a la idea de que mi estadía en el Edomex será más larga de lo planeado...

domingo, 16 de enero de 2011

ODA AL DIA SABADO

Ayer fue el primer compromiso social en la agenda -apretadísima- de Mateo. La primera del año.
Aquello consistió en que su abnegada madre lo llevara a una fiesta cumpleañera de compañerito de escuela.
Y mientras nos acicalábamos respectivamente, yo me acordé de las veces en que ese mismo procedimiento lo llevaba a cabo en mis salidas sabatinas.
Ya fuera ir al museo, al cine o a una tarde de tequilas en la terraza de un buen amigo, los sábados eran algo muy esperado, ansiado y añorado para mi. Era el premio por cada semana infame en el trabajo.
Qué míticos son los sábados. Son tramposos, diría yo. Nos ofrece una posibilidad -ínfima- de ser o vivir de manera distinta a lo que cotidianamente somos. Aunque casi siempre, la realidad nos devuelve
ya no tan gallitos y ufanos a como empezamos. Pero bueno, qué sería de nuestra existencia sin esos oasis de esparcimiento. Viviríamos en una especie de "comunismo semanal".
Ahora que mis sábados estarán capados por el calendario Mateano, deberé dar nueva perspectiva a lo que los sábados representen.
Puedo decir que lo de ayer no fue tan malo, finalmente la vida es sabia y nos pone en los lugares donde debemos estar (aunque en el ínter nos demos de topes,topes,topes), yo personalmente me divierto en las fiestas infantiles.
Me gusta gorrear la comida, viborear a las comadres chismosas, robarme los dulces de la goodiebag de Matiux y comer pastel. Tal vez ligarse al payaso y coquetear con el padre del festejadito sea la idea de otras mamitas, pero a mi no me gusta la diversión "extrema"...yo creo que por eso de chica nadie me invitaba a sus fiestas.
Blah!

viernes, 14 de enero de 2011

SENSACIONAL DE MECANICOS

No se a ustedes pero a mi, la neta me agrada ir a los talleres mecánicos.
Ya se, están pensando en que me gustan los gañanes, que me chiflen y albureen, ¿verdad?
¿Por qué será que los mecánicos tienen una psicología tan retorcida y a la vez tan fácil de descifrar?
Todo taller que se precie de ser bueno, al menos debe contar con la siguiente indumentaria:
  1. Fotos de chicas pechugonas promocionando aceites, mangueras, llantas, carburadores, etc. Parece que entre más piel enseñan, mejor es el producto.
  2. Un perro de raza peleonera y bravucona, amarrado con una cadena de grueso calibre. Ladra a la menor provocación, pero en cuanto le cierras el ojito cae redondito a lamerte la mano.
  3. Los mecánicos deben tener apodos como "El chinto", "El uyuyuy", "El chaquetas". Entre más elaborado y con alta conotación setsual el apodo, mayor es la jerarquía del apodado.
  4. Altar dedicado a la Virgencita del Tepeyac y/o Santa Muerte. Amén de colguijos, amuletos, atreapasueños, herraduras con ajo y el infaltable "San Judas", santo patrono de todos los mofleros.
  5. Grasa, grasa y más grasa. Una Tina con agua, un gato hidráulico y harta imaginación para sorrajar diagnósticos como si se tratara de pacientes de verdad: "Uy no jefa, es que la manguera de la carburación está dañando el lotus de su chasis"....What the fuck...!!!

Casi siempre, si no es que la mayoría de las veces, las mujeres irritamos a los mecánicos. A pesar de tener su taller tapizado de "mamacitas", los mecas son bastante desconfiados de nuestro género aunque nosotras seamos las mayores proveedoras de trabajo para ellos. Es cosa cierta que a ningún mecánico le agrada la idea de que una mujercita sola llegue a su taller y le exija -por favor- que le arregle las terminales de la batería y le cambie el aceite. Tal pecado es pagado con un mutismo castrante, con unos ojos de asesino de perros y con un precio final elevadísimo.
Pero cuando te ganas su respeto, un mecánico se convierte en psicólogo, cocinero y hasta nana de los hijos.
Por eso, mujercitas, piérdanles el miedo a sus mecas, el resultado será gratificante. Eso sí, les recomiendo no llevar ni tacones ni minifalda porque podrán ganarse a uno, pero no a toda la jauría que les acompaña.
Feliz fin de semana.

jueves, 13 de enero de 2011

Esta es la fiesta de mi cumpleaños y los voy a tratar a todos como mis esclavos...

Cuando era chica, mis mejores recuerdos los asocio con mis fiestas de cumpleaños.
Y los peores también.
Proveniente de una familia oaxaqueña, la historia nos cuenta que mis jolgorios personales tenían conotaciones bacanas, donde la matanza de guajolotes, pollos y otros animalitos de la creación era el común de esas fiestas, amén del mole, el mezcal o sepa la fregada qué aguarraces daban en aquel tiempo.
Por eso es que también le guardo reserva a esos recuerdos, poooorque la cantidad de gente en estado inconveniente era alarmante, razón por la cual yo prefería que mejor ni me celebraran.
Ya para cuando nos mudamos a la civilización, mis fiestas fueron siempre en "petit comitte", con mis amiguitas del edificio y una que otra compañerita de la escuela,  en las cuales los pasteles caseros hechos en olla express y el atole "Maicena" engalanaban la mesa.
Ahora que el Mateous va a cumplir años, el fantasma de todos los conejos muertos ronda por mi mente, donde aún no decido si hacerle algo muy muy costoso, onda las fiestas de las artistas (cualquier cosa que eso signifique) o por el contrario, algo muy muy sencillo (con pastel de olla express y atole de masa)
Ya pues, la verdad es que muero de nervios por su fiesta pero en realidad estoy muy sentimental porque Mateo cumple ya TRES años!!
Dioooos!!! es una edad importante y poco a poco sus facciones y actitudes de bebé van dando paso a su carácter vandálico y peleonero que yo se, me sacarán todos los albos folículos pilosos.
En fin, mientras llega el día seguiré preguntándole que quién es mi ratita bebé.
Y el día en que no me conteste que él...espero tener muchas arruguitas en la frente y cero dientes.
Snifff.

domingo, 9 de enero de 2011

Mis "EX's"

¡Quieeeeeetos Nerones, quieeeeetos!
En ésta ocasión no se tratará de inflar o patear egos de los amores que tuve en el pasado.
Quiero hablarles de mis ex's, pero ex empleadas (ufffff!) y lo quiero hacer por la sencilla razón de que ya estoy hasta el copete de coleccionar ex empleadas como si se tratara de corcholatas o premios de cereal.
En primer lugar, quiero curarme en salud al vitorearme como la buena jefa que soy, ya que a pesar de que ya no están conmigo, las chicas no pueden quejarse por mi mal comportamiento o un nivel tóxico de manchadez.
En segundo lugar, quiero dar un panorama de lo que busco en una empleada:
  1. Que sepa leer y escribir.
  2. Que sepa diferenciar la ropa de hombre y de mujer.
  3. Que sepa sumar y restar.
  4. Que al menos conozca un poco de make up y de sentido de la moda (wtf!)
Dicho lo anterior, quiero platicarles que en dos años que llevo alejada de las pasarelas legales (en realidad llevo más años, sólo que no cuento el tiempo que estuve dedicada al Recurso Humano) he tenido...pfffff... 22 empleadas...Y CONTANDO!
No lo entiendo.
Y quiero decir también que cada separación, cada despido o cada abandono que he vivído, me ha dejado peor de marcada que los ex novios. En serio, a cada una le he tenido que guardar su luto respectivo porque yo en verdad me encariño con ellas. Y suena bobo pero siempre termino con el corazón roto. La decepción de darme cuenta que la mayoría de las veces, la gente no quiere trabajar.
Digo, no es tan difícil lo que pido, entonces ¿por qué no quieren cooperar, ponerse la camiseta si es para su recochino beneficio también?
Generalizo, pero ps si, unas que otras sí se han ido por razones que aquí me guardo bien y otras por ser borrachas, flojas, ineptas y en el peor de los casos: ladronzuelas.
Ni modo Eli y Yanneth, a ustedes les tocó la etapa de la jefa bossy.
Eso sí, han salido re buenas para las ventas.
Como alguien me dijo por ahí: tough love, pero se irán de lado con la lana que cobren.
(Esa mancha en el piiiiiiiiiiso!!!)

viernes, 7 de enero de 2011

Era del signo Libraaaaaa...

Jajajaja! Perdón por el título. Hace referencia a una hórrida canción que el grupo del mismo nombre berreaba, allá por los 1994's. ¿Cómo es que la se? se preguntan ustedes, queridos -5 lectores. Resulta que siempre he sido irresistible para el sexo opuesto. Mi arrasadora personalidad me ha permitido conocer las mieles del amor desde una edad muy temprana y a mis tiernos 13 años, tuve a mi primer acosador (si, dije "primer"...pasarían unos cuantos añejos para que aquello fuera cosa común para mi)
Como les decía, mi mini stalker era un chico llamado Allen. Y recuerdo perfectamente que mi pesadilla comenzó cuando tuve la desgracia de que me sentaran delante de él. Yo, por amable, comencé a hacerle plática y con ello firmé la sentencia de mi muerte social escolar.
No pasaba un sólo día en el que no me regalara cartitas, tarjetitas, demostraciones de afecto públicas. También consiguió el número de mi casa y !me hablaba diario!, sólo para preguntarme "¿cómo estás, qué comiste, ya hiciste la tarea?"
En varias ocasiones hablaba y colgaba. Pero con lo que sí no tuvo madre fue la vez que, en la llamada anónima habitual, puso una canción que quisiera o no, tenía muchísimo que ver conmigo. La letra era la siguiente:

La conoci en la plaza,
ayer por la mañana,
yo vendo recuerditos..
para las parejas que por ahi iban...
era como una diosa,
y yo tan poca cosa,
que se puede esperar.
de alguien que se conforma con lo que le dan...
pidio una medallita,
con el signo de libra,
y yo queriendo que ella se fijara en mi,
pues se la regale...
se ve bien en su pecho,
le dije sin derecho,
por que se fue enojada,
y no me dijo nada
creo ke la regue...
era del signo libra,
la que yo quise ayer,
y si cualquiera sin querer la mira,
diganle que ayer yo me quede llorando..
pues entre la basura,
la medalla mire...

¡¡¡Háganme el reching...favor de siempre!!!
Y claro que tenía que ver conmigo, no porque me sintiera una diosa o porque lo despreciara tan gacho (ehmm...) sino porque, para mi desgracia, yo soy del signo Libra.
Damn! ante tan buen argumento, mi mamá -que fue la que contestó- no tuvo otra que pasarme la bocina y decir: "es para ti"...
Así que, ahora que empieza el año y me toma por sorpresa mi propia cursilería al consultar el horóscopo anual, siempre SIEMPRE siempre me acuerdo del bendito Allen y su "brillante" idea de ligarme con esa rola.
P.D. Finalmente sucumbí a sus encantos y ahora formamos una hermosa familia...
JAJAJAJA!!!   NOT!!

lunes, 3 de enero de 2011

Regalos fallidos.

La historia medio la saben: Casi armo un desgarriate por haber recibido un perfume que no es, ni por asomo, de mi agrado.
Todos hemos recibido alguna vez -y para muchos es común denominador- un regalo inesperadamente horrible; los intercambios de regalos son molestos cuando los intercambiantes no fijan las reglas del acto, lo cual da pie a mucha anarquía y el resultado siempre es una latente y grupal frustración.
Entonces ¿por qué carajos seguimos empeñados en perpetuar dicho ritual? ¿qué vena masoquista es la que nos impulsa a levantar la mano en el momento que alguien dice las sepulcrales palabras: "hagamos un intercambio de regalos, quién se apunta"?
La mayoría de nosotros -o por lo menos la mayoría de ustedes, queridos menos cinco lectores de siempre- hemos transitado por una buena cantidad de situaciones que nos han expuesto a un intercambio: en la escuela, en el trabajo y en la familia. Y cada uno de esos núcleos tiene sus asegúnes a la hora del cambalache.
El trueque en la escuela, podríamos decir, es el menos peligroso ya que el rango de edad y pauperismo es símil entre todos los escolapios. No puedes molestarte con tu cuate que te regaló una "Munt blanc" de a diez varos mercada en el Metro Hidalgo si tu sorrajaste una cartera del américa (las minúsculas son intencionales).
El intercambio en la oficina es... peliagudo. Puede ser la oportunidad perfecta para vengarte del colega que te procura tus dosis diarias de mobbing o, por el contrario, la ocasión perfecta para quedar bien con Conchita de Recursos Humanos. El tema es cuando tu regalo es para el Jefe. Dios, creanme que nada es tan incómodo como regalar de manera secreta al Jefe porque tu regalo siempre estará envuelto de segundas intenciones para todos los colegas y explico:
  • Si el regalo excede el presupuesto fijado: eres un lamebotas.
  • Si, por el contrario, es bastante modesto: quiere causar lástima para pedir -y recibir- un aumento.
Y bueeeeno, por último tenemos al intercambio familiar. Como su nombre lo indica, esta transacción se efectúa con miembros de tu mismo clan, tribu, horda, etc. Son SUPUESTAMENTE las personas que mejor te conocen.
Pero nop, como dice el slogan: Para darte en la madre, nadie como tu familia y el intercambio no es la excepción.
Cuando se trata de tu familia primaria, la cosa suele ser bastante pareja porque, se quiera o no, la convivencia diaria crea inconcientemente un ligero sentido del gusto ajeno.
La bronca viene cuando el círculo se amplía y el canje toma carices altamente peligrosos.
Si se trata de familia que sólo se ve en fiestas y funerales, el resultado será un completo desastre. O no me digan que la Tía Abuela Eduwiges sabrá siquiera que a ti lo que te late es el bondage en lugar de tejer carpetitas.
O ¡peor! te toca recibir del tío político pervertido (un momento...eso sonó extraño) y el obsequio es tal que un silencio incómodo enrarece el ambiente....eww!
Como sea, los intercambios apestan y a menos que sea de algo específico (como el originalísimo interchange de tangas "para ese momento" que se dan entre amigas solteronas) dar y recibir basura sólo contribuye al deterioro de las relaciones personales y en muchos casos, despiertan instintos homicidas.
Eso sí, nada supera el regalo que yo recibí éste fin de año.
Pero esa, parafraseando a cierta banquera nana, es otra historia.

jueves, 30 de diciembre de 2010

La última y nos vamos...

Así es mis queridos, amadísimos menos cinco lectores de siempre...
Con el corazón en la mano y la canción "Ven a cantar" de las estrellas juveniles de 1985 como fondo musical, éste su blog de confianza, les avisa que ya se le cansó el caballo y que es hora de ir cerrando cuentas.
Ustedes no están para saberlo pero éste año ha sido para mi uno de los más significativos en toda mi gatosa vida; así que como a nadie le gusta el chisme pero le entretiene, pasemos al recuento, a la numeralia, al anecdotário de hechos curiosos que acontecieron a lo largo de ésta larga jornada.
  • Número familiares que se dieron de baja en mi lista de "considerados": 3 y contando.
  • Número de veces que dije "en la vida vuelvo a hacer tal cosa": 365
  • Número de perros que atropellé en el año: 1 (maldíiito seas, Fluffy)
  • Número de veces que dije "ahora si, a hacer dieta": Ja!
  • Número de ex novios que se casaron: TRES!
  • Número de bodas de ex novios a las que fui requerida como madrina de lazo: 0
  • Número de bodas de ex novios a las que siquiera fui invitada: 0 (pos como!)
  • Número de clases de manejo de tortons que tomé para aventarme a manejar en carretera: 10!
  • NÚMERO DE VECES QUE DIJE "DE ESTA AGUA NO VOLVERÉ A BEBER": 1
  • Y número de veces que me tuve que tragar mis palabras: 1
  • Número de veces que he bebido de "esa" agua: pffff
  • Número de mascotas adoptadas: 1 gato
Así es queridos.
Este año dejé mi contaminado DF para ir a llevar glamour a otras civilizaciones menos afortunadas; me aventé a manejar en carretera, Mateo entró a la guardería, dejó los pañales, dejó el biberón; tuve el reencuentro más feliz de mi vida, tomé las riendas de mis negocios, retomé el gusto por escribir, cumplí treinta años y, lo más importante: aprendí a quereme más a mi misma...a pesar de mi misma.
De todos ustedes me llevo el grato sabor de saber que La Gatería les ha pintado una sonrisa en sus labios, que es el momento para echarse el cigarrín y reir con la desgracia ajena.
Espero que el prótsimo año, la máxima deidad existente nos socorra con Salud y mucha imaginación para salir adelante.
Un gran abrazo, nos leemos el próximo año.
(o sea, pasado mañana...no hay por qué ser fatalistas)
Un besote gatoso!

sábado, 25 de diciembre de 2010

La Navidá.

Mi época favorita desde siempre ha sido la navideña. Desde niña, a pesar de irregularidades en mi crecimiento y mi desarrollo (que tenían que ver con problemas existenciales con mi amigo imaginario y el uso obligatorio de zapatos ortopédicos) las fechas para cantar dale, dale, dale y salir en la pastorela, estaban marcadas con rojo desde enero. Mi mamá se sorprende que, siendo Grinch para muchos aspectos de la vida, tenga ese ánimo festivo para celebrar una fecha que ps la neta está bien devaluada. Y bueno, al paso de los años he tenido que reestructurar el verdadero significado de la navidad, dejando a un lado mi consumismo natural e inherente en todo ser humano (¡ustedes también, no se hagan!) para dar paso a lo que se espera que todos sintamos en ésta fecha: amor desinteresado y vehemente por la humanidad. Traducido al cristiano, que todos nosotros confiémos en todos nosotros.
Es difícil. Más que difícil es imposible.
Tal vez si viviésemos en una aldea noruega de 300 habitantes, donde neva y se come lutefisk, ese sentimiento sería latente, pues el cálculo nos indica que es matemáticamente posible confiar en una población donde comer sosa indiréctamente, es señal de que todo está bien entre nosostros.
Pero confiar en los 108.4 millones de compatriotas... no se. Yo puedo decir que confío en algunos de mis 77 amigos de facebook, que confío en uno que otro familiar lejano y que confío en mi familia cercana.
Eso sí, no confío para nada en el gato que tenemos por gerente general de éste país.
Ni en la Iglesia, a la cual en Diciembre, registra su "temporada alta".
Tampoco puedo amar salvaje y desinteresadamente a aquellos que año con año se frotan sus pezuñas esperando a que yo declare mis impuestos.
Ni al cabrón que me asalta en la esquina, quitándome mis cositas que con mucho trabajo adquiero (amén del susto que me pega)
Tons, volviendo al punto que es el significado de la Navidad y releyendo lo que acabo de escribir, yo diría que lo único que me motivó a celebrar éstas fechas de manera tan regocijante, fue la responsanbilidad y la ilusión de educar a un futuro ciudadano ejemplar.
Aunque no le haya latido el Mega tráiler que Santa y el Niño Dios (en un claro ejemplo de cooperación internacional) le obsequiaron y prefiriera jugar con la caja.
Ahora se de dónde salió la publicidad de Master Card.
Y finalmente, todo se reduce siempre a nada.
Feliz Navidad!

jueves, 23 de diciembre de 2010

Diciembre me gustó pa que llegaras.

Dicen que las cosas “buenas” te suceden/llegan/pasan cuando menos lo esperas.
Dicen también que las desgracias nunca llegan solas.
Entonces, analizando ésta filosofía de abuela, el hecho de que casi muriera por aburrimiento gripal tuvo su recompensa ésta día (o, tal vez sea lo contrario)

Cuando cumplí 16 años mis papás tuvieron a bien llevarme a vivir lejos de lo que yo denominaba “Circuito de la buena vida”. El depa que ocupábamos en Insurgentes Centro pasó a manos de usureros españoles, quienes no siendo los dueños nos lanzaron injustamente a la calle…bueno, no fue tan dramático: ni nos lanzaron, ni fuimos a dar a la calle, ni eran tan no dueños.
El caso es que, con nuestros enseres fuimos a poblar una parte de la ciudad que ni siquiera había escuchado mentar (ok, ok…no; no era tampoco tan así)
La hermana república de Tláhuac quiso que nosotros fuésemos sus habitantes más distinguidos y a semejante honor no pudimos decir que no. Así que, con 16 años y en plena adolescencia escenosa mi vida ya no tenía sentido.
Poco tiempo después (mi memoria ha borrado el dato de si fueron horas o años) mi madre regresaba de su trabajo. Despidiéndo y dando instrucciones a su chofer (¿teníamos chofer?) un ruidejo sacóla de sus pensamientos; ¿qué era aquello, ¡oh, andanzas del destino!? Era un maullido.
El “Toris” irrumpió en nuestras vidas de una manera que ya he narrado aquí y, brevemente les diré (again) que ese gato libró a mi padre de pagarnos psicólogos a mi hermano y a mi (aunque se los cobró frotando su gatoso cuerpo en sus trajes carítsimos) trayéndonos momentánea felicidad que duraría exactamente diez años, justo cuando otro gatito irrumpió en mi vida: el Matius.

Con Matius, ya lo saben, mi vida es el duro trajinar que no termina cuando se mete el sol y la canción de los cochinitos dormilones toca su último acorde. Con él es pan y cebolla; es brincar en la cama mientras él juega a otra cosa; es el mimarlo hasta el extremo de echarlo a perder con cuentos que nunca llegan a nada pero que lo mismo pueden contener un cohete espacial plateado y toda su colección de muñecos trepados en él (sí, también el famoso Topo Gigio rosa)
Es haber construido una fina complicidad matrioshki-hijoski que se desbarata cuando el padre ausente llega a casa. Es sufrir una apoplejía mientras se canta sin parar-sin cesar te quiero yo y tú a mi, una especie de transacción afectiva que raya en lo hiperbárico.

A tal extremo, lo último que querría en mi vida sería u otro hijo o una mascota.

Pero nadie manda en el destino de las demás cosas y personas, así que cuando la vida te da limones más vale hacer limonada. Y por eso, después de tanto mambo jambo, lo único coherente que les puedo decir es: el maldito gato chiquito que no se dejó adoptar hace una semana ha decidido ser parte de mi familia. Con toda su gatuna gatunez tuvo el descaro de maullar hasta decir basta, fingió amnesia a los hechos de la semana pasada y dijo, como sólo los gatos pueden decir: “pos fíjate que siempre sí me vengo a vivir a tu chante y órales, abre el refri que traigo el hambre atrasada” (Bitch!)
Pero ¿saben qué? Dicen que el que anda con lobos a aullar se enseña y yo he adquirido cierto “no gusto” por los gatos (#Escándala!....lo se, LittleEdward)
Así que aquí estoy, sola con mi soledad porque Matius duerme y la Marmota está en sepa la bola dónde, decidiendo si hago un huequito en mi corazón (¡y en mi agenda!) para adoptar un gato. Hecho que anteriormente no hubiera dudado en realizar y que hoy me causa bastante conflicto.
Esto es crucial, amigos. Si lo adopto, éste blog seguirá llamándose naturalmente “La Gatería”. Pero si no… definitivamente tendría que cambiar de denominación (tal vez “La No Gatería”)
Como siempre, “éstas son las cosas que me descomponen” diría el Sombrerero Loco…

miércoles, 22 de diciembre de 2010

Un silencio luminoso.

A veces la vida nos pone en sitios de los cuales preferirímos ser únicamente expectadores o -si mucho me apuran- meramente actores de cuarta.
A veces la vida nos presenta situaciones incomprensibles en ese momento, difíciles y harto tristes. Y hay dos clases de personas en éste mundo: los hombres y las mujeres. Y de éstas últimas, también hay dos clases: las fuertes y las débiles.
De las débiles, cada quien sabrá de qué pata cojea y sobre ellas ni hablar. Dan hueva y repelús.
De las fuertes, una en particular, mi cariño incondicional, todo el amor, pensamientos y oraciones de parte de mi familia para la tuya.
Esto también pasará.
Las palabras, esta vez, se quedarán dormidas un momento.
Te quiero mucho.
Sí, ésto también pasará.

lunes, 29 de noviembre de 2010

Guadalupanismo de Clóset...

Antes que nada, guarden sus antorchas y azadones y abran su mente a lo que tal vez les parezca blasfemia o un claro ejemplo de que he sido poseída por el maligno (mientras sea el Diablo Guardián...)
Desde tiempos inmemoriales el ser humano es presa de sus miedos, temores y posibilidades de fracaso. Ser humanos es sinónimo de ser vulnerables a lo que la Naturaleza, el Cosmos o Walter Mercado nos sorraja en la cara cada que abrimos nuestros ojitos a un nuevo y tigresco amanecer.
No hay otra especie poblando el mundo que esté más atento al control de lo inasible, que el hombre. Ya parece que los pandas van andar consultanto los caracoles con Madamme Sazú (ten cuidado que lo están sonsacando) para ver si este año o el que viene por fin se extinguen.
¿O acaso las cucarachas se congregaron para hacer sacrificios, ofreciendo su cucarachosa alma a cambio de la inmortalidad? (es que ni el "Raid" les pega, me cae!) O sea, nosotros meros -y específicamente los mexicans curious- somos los más afectos a endilgarle a cuanto santo, divinidad, cuarzo, cola de mapache albino, polvos de la madre matiana o equis menjurge existente en el mercado de Sonora, la responsabilidad de nuestros actos.
Que si el marido es borracho, ai'stá el Estafiate curado con agua del Lago Ness; que si la mujer es infiel: dale su toloache masticado con los dientes que le tumbaste por "pérfida"; que si el hijo es burro: llévalo a que lo soben con el fondo de Doña Pachita.... o sea ¡qué fácil!.
Y están los que juran...
Discúlpen, pero ¿acaso estamos tan carentes de valor y voluntad que tenemos que ir de rodillas sobre pencas de maguey a prometerle a la morenita del Tepeyac que nos quite lo dipsómanos? ¡Y todavía se ponen a negociar!: "si me quitas lo borrachín en un mes, te JURO que ya no le pego a mi vieja".
Así que el problema de alcoholismo y violencia intrafamiliar no es cuestión económica, ni social, ¡ni siquiera es culpa de Salinas!. Es culpa de que "allá en el cielo nomás no me quisieron hacer el milgrito".
En un país tan carente de sentido común, yo estoy quejandome de ésto.
No cuestiono la fe de nadie, no intento "desevangelizar" a nadie ni romper con cánones establecidos. Cada quien su dogma y que con nuestro pan nos lo comamos.
Nomás no me tapen el carril de alta en la México- Puebla porque sea santo o no, yo a cualquier peregrino me lo voy a llevar de a gratis.
Advertidos están.

viernes, 26 de noviembre de 2010

A petición del público...

Maniana es un día importante. Es la reunión con mis ex compañeritos de la secu. Una reunión donde nos daremos cuenta cómo ha pasado inclementemente el tiempo y también viborearemos a quién le ha ido muy muy bien y, a quien no le ha ido tan tan bien.
Es inevitable, aceptémoslo. El comparar o medir nuestro éxito en función de otros es una aplicación con la que ya nacimos (así como el "vota por tu café favorito de Starbruts" en el Iphone) y que unos aceptamos crápulamente y otros simplemente se indignan nomás de pensarlo (pero bien que son víboras de clóset).
Las reuniones sociales pueden ser un asunto de vida o muerte. Cuando la autoestima la tenemos básicamente a nivel de subsuelo, la mera idea de encontrarnos con nuestros verdugos de antaño es razón suficiente para hacernos correr despavoridos, en busca de aquello en donde se refugian nuestras inseguridades, es decir: comida, videojuegos, sexo por compasión, por aburrición, por emoción...etc.
Y cuando traemos el EGO hasta el cielo, la impaciencia por que llegue el "soñado" día puede causar una gastritis espantosa, pues se cree que el tiempo no pasa lo suficientemente rápido para demostrarle a aquella fulanita que nos bateó lo "papis" que estan; o, en el caso de las mujercitas, lo "reinita" y "buenona" que se pusieron cuando otrora eran unas dulces nerdcitas de brackets y lentesotes (como quien ésto escribe...jajajaja)
En realidad, nada. Las convivencias exalumnáticas del ayer son para dos cosas:
1) Para carcajearse (again) de las burradas de las que fuimos, o víctimas o protágonistas, en nuestros años escolapios.
2) Para salir con un buen sabor de boca al darnos cuenta de que -GRACIAS A LA MAXIMA DEIDAD EXISTENTE- ya somos harina de otro costal.
Aplausos por las reuniones con el pasado, pues como lo cantaba el inolvidabilísimo Princhipe de la Canción: "ya lo pasaaaaaaaado, pasaaaaaaadooooo, no,no,no,no,no me interesaaaaaaaa, ya lo sufrí y gocéeeeeee...todo quedó en el ayeeeeer...ya olvidéeeeeee, ya olvideeeeeeee..." jajajaja. Aunque nadie me quita de la cabeza la idea de que ESA canción es para los ardidos.
Neta.
Y, last but not least, el pasado NO siempre es malo.... lo acabo de comprobar!
(mmmmm! rico!)
jajajaja!
Feliz Viernes!

martes, 23 de noviembre de 2010

Ni pies ni cabeza.

Soy desordenada. Desde que me dejaron de "encargada" de mi vida (a la tierna edad de nueve años, luego de un despótico reinado como hija única) la teoría del Caos ha encontrado en mi, a su mejor exponente.
El desorden es para mi como CIERTO gato ingrato, se va pero siempre vuelve. De adolescente a mi mamá le saqué ene mil cantidades de canas verdes, amarillas y de todos los colores. "Soy un desastre" le explicaba yo, timbirichescamente cuando, harta de pedirme que "escombrara mi cuarto", optaba por entrar con aspiradora por delante, a hacer justicia por su propia mano. Y pues yo sufría. Me tiraba mis amadas revistas adolescentes (a las cuales culpo de mi malformación y desinformación en cuestiones de hombres), rompía discos (jamás volví a encontrar el "Aquamosh" edición especial) y desaparecía todo lo que daba sentido -en ese momento- a mi vida: peluchillos, cartas de amigas y novios, fotos del artista juvenil del momento, dulces almacenados para fungir de provisiones ante el inminente apocalipsis, artículos de belleza varios...etc.
Lo peor de todo es que el ser desordenada me ha traido muchos problemas pero aún así no puedo cambiar. Mi mamá dice, años después de aquel drama doméstico y conmigo lejos de su casa, que probablemente se deba a que mi cabeza es la que no tiene orden. Puede ser... digo, no es tan descabellada su idea. Después de todo, mi día a día es una constante lista de súper, con pendientes y anotaciones que se deben resolver y atender. Y tal vez (sólo tal vez) mi manera de rebelarme contra todo lo que debo hacer (y que por supuesto no quiero) es manteniendo un perpetuo campo de batalla en cualquier espacio que ocupo: desde el escritorio donde escribo hasta toda la casa en la que habito.
Mi bolsa, mi clóset, mi carro, mi escritorio, mi sala, el librero, el refri, la cocina...¡hasta el baño! es un sitio tomado por el desorden. Y lo peor es que estoy contagiando horriblemente a Mateo.
Al rato llegará la aspiradora y no sólo irán mis tiliches en ella. Estoy pensando que un hot weels tapará el ducto de aire...
(interesting!)

jueves, 18 de noviembre de 2010

¡LA CIEN! (Y VAMOS POR MAS!)

Diablos, yo les había preparado un relato del por qué quiero ver la película "Red Social" (insisto, le hubieran puesto Facebook) de mi incursión en las redes sociales (allá por el 2006) y de cómo afectaron -y afectan- a mi vida.
Pero nel...resulta que ésta es la posteada número 100 de la siempre honorable y respetable GATERIA y nada me hace más feliz (es un decir, en realidad muchas cosas me hacen feliz, pero así va el convencionalismo).
La Gatería empezó como la continuación lógica de un proceso incursivo en la red, en un estado que las mujeres que han pasado por él me entenderán y las que no, sinceramente no les recomiendo -aunque al final, el resultado es BASTANTE satisfactorio-.
Así, en el 2007 y con 5 mesesotes de embarazo, quise darle un sentido más a mi vida y compartir con el mundo mis cuitas de recién casada y recién empanzonada. Al principio, todo se centraba en cómo mis hormonas percibían la vida; después abandoné el oficio al atravesar una muy dolorosa y hasta ahora comprensiva depresión post parto, en la que huí literalmente de la red. Pero el tiempo nada lo cura, sino los buenos psiquiatras (y si son guapos, mejor) y heme aquí, en una madrugada de jueves, mientras mi marmotita duerme placidamente abrazando a su Topo Gigio rosa y la Marmota Sr. anda en.... bueeee, dejémoslo en que anda de viaje.
Escribir siempre ha sido y es mi pasión. Efectivamente menos cinco lectores, erré mi profesión y no me arrepiento de ser abogada, se que en algún momento las letras se abrirán para mi y harán que mis torpes dedos hagan algo más digno que balbucear algunos escarceos. Es por eso que La Gatería es más que un hobby, es una manera de que mi alma descanse de todo lo que la atormenta en su día a día, salpimentando con anécdotas y hechos curiosos que definen a quien esto escribe.
Ex novios, malos jefes, buenos amigos, mediocres personajes.... todo cabe en la Gatería y mientras el mundo sea el lugar bizarro que es, yo no dejaré de tomar nota en mis ene mil libretas para poder mostrarselo a ustedes desde mi particular punto de vista.
Gracias amigos que leen ésto.
Y los que no...¿pus qué esperan?

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Bitchie Mood.

"Estar de malas", "Tener la hormona trepada", "Andar en tus días", "Amanecer con el pie izquierdo", tantos sinónimos para decir una misma cosa: Hoy mi serotonina se ha quedado dormida; pues sí, ¿qué querían?, yo soy como los animalitos y no me pueden mover mi reloj biológico así como así.
Y seguimos de protestones: No me importa que digan que ahorramos electricidad, energía eólica, herética, perética o la Ru. No me importa que con cerrar mis ojitos más "temprano" para abrirlos más "tarde" voy a salvar millones de vidas que el maldito Tsunami en Bora Bora ha amenazado. O sea, ¿por quién me toma el dueño del mundo? (tú no, Dios, hablo del verdadero "Master of Puppets"...ash). ¿Realmente crees que soy tan tarolas? Nooooooo, no por favor. Acepto que los hombres me mientan, que me enamoren bajo la luz de las luciérnagas y que me digan "coquito de fresa" (jajaja, neta!) pero no puedo aceptar la patraña del "Horario de Verano, horario de invierno". Con el Proyecto Haarp a todo lo que da, ¿¿¿creen los ineptos gobernantes que trabajan para nosotros (sí doña Bartola, el Felipe es su gato y el de todos nosotros) que me voy a tragar sus pitirijadaaaaas????... Se necesita cinísmo.
Pero volviendo al punto. Dormir mal me hace daño, neta; me pone como la hermana gemela, no reconocida y abandonada en una Iglesia del mismísimo Diablo. Algún erudito dirá que no se manejar mi inteligencia emocional, o que no se trabajar -y vivir- bajo presión: me vale madres...en un mundo donde la "libertad" del ser humano se defiende a bola de catorrazos y -ejem- toques de queda, que yo miente madres por no acompletar mi sueño de belleza debe ser como la pelusa en el hombro.
Aún así, dentro de tanto veneno que necesitaba escupir (como bien lo dice mi adorada amiga Carmen), gracias amigos universitarios porque verlos la semana pasada, ha hecho MAS miserable mi vida al constatar que, efectivamente, la juventud y mocedad se han ido de nuestras vidas para siempre. ¿O no?, ¿o no?...
Por  otro lado, un abrazote ENORME para el niño travieso que se esconde entre la hierba y que está enfermito, espero que pronto te recuperes porque personas como tú, hacen que mi vida valga la pena.
Y por supuesto, a toda la bola de mis menos cinco lectores de siempre.....los quiero...sniffff...(vuelvo a repetir: BENDITA BIPOLARIDAD!)

Bueno, después de todo, el ánimo sí mejoró.

viernes, 5 de noviembre de 2010

I'm a luser.

Poco a poco voy cayendo en la cuenta de que vivimos atrapados en un laberinto para hámsters.
Y no importa si eres el hámster más gordito o gracioso, el más listo o más kiut. De todas maneras te lleva la ch...esa mera.
Cuando voy por la calle, camino temerosa hasta de mi sombra. Creo que el paraguas demás de ser un objeto necesario contra la lluvia, es el arma más eficaz de la mujer moderna. No me burlaré ya de las abuelitas que lo cargan a todas partes, ya sabes? Aquellos que parecen buitres plegados sobre si mismos.
No les he querido contar del besito que le di a una camioneta porque ps no quiero echar más leña a la pira llamada "las mujeres no sirven para manejar". Eso no es verdad. Las mujeres "servimos" para eso y para más.
Por si las dudas, por salud mental y por que se me da la gana, canto a todo volúmen lo que Beck me enseñó: "Soyyyyy un perdedourrrrr...I´m a loser baby, so why dont you kill me..." jajajajaja!
Ya, adiós.

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Pagando cuentas...

Es imposible (y hasta un poco triste) llegar a los treinta sin tener el corazón roto o, en su defecto, haber roto corazones a lo largo de una vida.
No es cuestión de gracia o de risa, pues vulnerar a un ser humano, además del karma que uno carga, lentamente va mermando la capacidad de amar.
Y por partida doble que nos rompan el corazón, aparte de rompernos la madre y el esquema, nos deja con chichones muy difíciles de olvidar.
El Karma es cuestión moral, uno puede creer en ello o simplemente ir por la vida actuando de acuerdo a su institnto sin pensar en las consecuencias.
Cuando el destino nos alcanza y nos presenta la factura de lo que debemos, sentimos que el universo no basta para escondernos de tan nefastas consecuencias. Ahí sí nos encomendamos a todo lo encomendable para salir lo menos raspados posible.
Ay, pero somos humanos finalmente... y a nadie le gusta sufrir, a nadie le gusta sentir pesados los párpados.
De golpe me ha llegado el destino, me presentó una factura que había endosado hace mucho tiempo... creí que jamás me cobrarían lo que debía.
Pero no.
La vida es y sigue, en cualquier modalidad; como el lugar común de un río que fluye sin detenerse...
Te deseo de todo corazón que tu felicidad sea eterna, gozoza... Tal y como lo mereces.

viernes, 29 de octubre de 2010

Son tus pensamientos, mujer.

Pues no se...estoy muy decepcionada de la mentalidad "rico de provincia" (con todo respeto para los ricos y/o de provincia) que ostentosamente pasean los dueños de cierto lugar que pensaba yo rentar.
Y bueno, mi asombro es ante la falta de necesidad econòmica que tienen estos dueñito. Guauuu, ¿cómo le hacen para preferir mantener cerrado un lugar en vez de rentarmelo?
En fin, que con su pan se lo coman, total, La Gatería es y será en donde quiera que esté.
Por otro lado, me habìa rehusado fuertemente a aceptar que, entrando al umbral de los treinta, la salud y la calidad de vida empezaba a disminuir. Me sentìa tan fuerte y poderosa basada en el hecho de que según expertos, nuesto cuerpo se regenera atómicamente cada 7 años. Así que pensé: "ps total, llevo dos añitos circulando, ando como nueva..." si chucha... traigo UN POCO adoloridas las rodillas pues al tratar de seguirle los pasos a Mateo, éstas se han echado pa trás -literal- y me han dejado tirada, respirando el polvo que ha dejado la carrera de mi hijo. Ni hablar, pasénme el cartílago de tiburón, el calcio de coral, la uña de gato, la piel de víbora panteonera porque de ésta ya no me levanto.
Como tampoco me levantaré de la tristeza que acabo de pescar:
Llamenlo "desorden hormonal", "transtorno generalizado de ansiedad" o una franca indisposición de ánimo, el chiste es que hoy al ir a pagar mi licencia, me topé con la noticia de que Monica Braun dejará de calentar cabezas y despertar florecitas en su columna de Chilango.
Dios!!! ando tan sensible en éstos días que me puse a llorar -bueno, no a "llorar, llorar" pero casi-, o sea, se me "rozaron los ojitos" al ver su columna de despedida... y no es que siquiera me caiga bien (siempre pensé que estaba un poco sobrevalorada). Yo creo que, efectivamente, es la maldita edad. Ella ha estado en esa columna durante el tiempo que duró mi soltería y alguna que otra vez me reí con sus sexualosas confidencias.
Me pregunto, ¿quien será la próxima cronista erótica de ésta ciudad? En una de esas hasta me ando postulando... ¿les parecería? Manden su respuesta al Facebook.
Así las cosas, muy adorados menos cinco lectores, ando muy sensible, lloro de todo peeeeeero-oh sí- también ando muy feliz con el "Reencuentro".
Y no, no es el de OV7 (ni soñarlo).

miércoles, 27 de octubre de 2010

Dana at Downtown.

Y así es como uno se hace ruco... simplemente las cosas dejan de pasar.
Solamente un día te levantas de tu almohada babeada, calzas tus pantuflas apestosas y dispones a salir al mundo... a encontrar el MunArt porque la vida ha ido tan rápido que simplemente te lo han cambiado de lugar.
Y cuando por fin hallas una esquina poética donde desfogar estos pensamientos, resulta que ya traes en blanco la chaveta porque alguien (puede ser un ser superior o simplemente el maldíto alemán) ya se encargó de vaciartela (sin albur!).
Pero no importa, total, traes a Interpol (+) haciendo círculos con tus pocas ideas del día de hoy. Traes ganas de que sucedan cosas.
¡Y pasan!
Ayer fue una epifania recorrer mis antiguos terruños. Se burlan de mi pero viajar en metro fue una cosa que no hacía en mucho tiempo y ¡hasta me sorprendió que ya costara $3 peso!.
Antes antes, mi habitué era andar en el metro y en las peseras y córrele para acá y el metrobus y el trolebús... y era un gran pain in the ass, la neta. Renegué como cuando vivía en Insurgentes Centro y renegaba de no vivir en una unidad y carecer de amigos. Y cuando lo tuve, supe lo que había perdido, exácto, como los buenos amores que una deja ir.
Pero bueno!
Tengo una historia muy personal con el Centro Histérico, tengo toda una vida de recuerdos felices, anécdotas y continuidades con Kary y ayer, vivir ambas cosas fue todo un placer.
Max Ernst y sus grabados nos sirvieron de fondo para relamente atender lo que es importante: los amigos, el convivir y dejar y que nos dejen una huellita, pequenia pero muy certera, de lo que en verdad trata la vida.
Gracias a lot!

viernes, 22 de octubre de 2010

No pago, no pago y no pago!

Tema delicado es el de los impuestos.
A nadie le gusta tener problemas con Hacienda, porque en un mal descuido  puede suceder que te quedes hasta sin calzones. Hacienda es y será como las malas mujeres de los corridos norteños: maldita con los buenos y seductora y coqueta con los malosos.
Así es, como otras injusticias en el Mexiquito de hoy.
¿Que por qué le tiro hoy mala leche a "Doña Lolita"? buenop, no sólo a ella en particular sino a todo el sistema fiscal-financiero de éste país.
Y no es que me azote con mis millones, o que tenga embargadas toneladas de bagre en el golfo y se me estén echando a perder. Es simplemente que no se me hace justo que Hacienda y la Secretaría de Finanzas del Edomex me estén chingando para que pague mis impuestos so pena de CLAUSURAR mis negocitos y dejar en la calle y en la miseria a toda mi familia...snif, snif....
Imaginense, yo con sangre, sudor y harrrrrrta lágrima puedo mantener -ya ni siquiera repuntar- mi negocio, pago altísimas rentas, pago empleados, pago mercancía, pago menudencias que salen en el camino y trato de generar empleo y bonanza a mi alrededor para que de buenas a primeras lleguen dos enanos a cerrar mis cortinitas por no mocharme a tiempo con el estado. Y peor, ok, ok, ahí'stá tu varo, Felipe, ya no chilles.... pero entonces la economía informal que no paga rentas ni empleados ni menudencias ni los impuestos, llega con la mano en la cintura, a vender mercancia robada y a mi me pasan a dar en la Eva (es que así se llama mi madrecita santa)
CARAJOOOOOOO!!!!!!!
Tons ¿cómo le vamos a hacer, papá? Quita a los tianguistas o descuéntame mis impuestos.
Porque mi hijito no va a dejar de tomar su lechita nomás por tus .....
Ayyyyy muchachos, pues así están las cosas.

lunes, 18 de octubre de 2010

Ruckeando en el Corona Capital...

Queridos, amados, muy estimados menos cinco lectores de siempre:
Contaré lo que sucedió el sábado 15 en el mentadísimo concierto del Corona. Si algún dato muestra imprecisión, les ruego lo atribuyan al exceso de cebada en la sangre de quien esto escribe.
Después de muchos dimes y diretes con los boletos en cuestión, -que si los tenía la prima de un amigo, que me los iba a dar en pagos, que si me los entregaba en una esquina, con camioneta de vidrio polarizado y a la sorda- etc, resultó que el mero día no tuve boletos ni nada parecido. La desesperación y el emperramiento hicieron presa de mi, aunado a la pena de decirle a Carmen "...esteeeem...jeje, todo es tan relativo y resulta que no tengo los malditos ticketes".
Con el desaliento plantado en la cara, corrimos a las taquillas del Foro Sol y ahí conocimos a fondo la codicia de OCESA (o quien chingados haya organizado el toquín), quien no teniendo reparos ni escrúpulos, se dió el lujo de subir de precio las anheladas entradas. Primer sablazo.
Pus ya entradas en materia y en calor, comenzamos a relajarnos y a ponernos cómodas. Corrimos cual Heidies en la pradera al estanquillo de las burguers y chelas pa entrar en ambiente. Los acordes de Chikita violenta se escuchaban de fondo mientras engullíamos con singular alegría la mencionada dieta toquinosa y nuestros estomaguitos pedían clemencia, que no nos fueramos a manchar con las chelas...jajaja, díganme ustedes: si nadie le hace caso a su corazón o cerebro, ¿creeran que lo íbamos a hacer con la panza?.
Cual escualos nos movimos a ver a Regina Spektor y su din, din, dinosaurio...hermosa, sublime...Parecía un ángel mientras cantaba: "Fidelity" y yo a punto de poner los ojitos en blanco cuando...ok, vamos a movernos.
Esperamos a Echo and the Bunnymen; salieron muy guapitos y ruquitos a tocar, se aventaron la puntada de amarrar el "blues de la cabaña" y hasta ahí eramos medianamente felices en nuestro espacio vital. Llegaron las gringas pandrosonas y pachecas y ahí vimos lo que era llorar sangre por los ojos...No la chinguen!, aquello era pior que las sesiones con el brujo escaldufo....
Anyway, el ánimo no decayó hasta ver a Interpol. Yo había olvidado, debido a los tres meses que llevo fuera del DF, lo que era la vibra chilanga.
Llámenle "chaqueta mental" ¡pero los defeño somos la neta!... o sea, será la capital de la basura, las viejas se sienten la nueva "Keit Mos en Glastonbury" con sus botas de hule "Junter" y la rú, los güeyes cada día se vuelven más metrosexualosos y los chavitos moco son más pendejos que antes (discúlpenme chavitos moco, pero no es "atasquémonos qui'hay lodo") pero no hay nada como vivir en el D.F.
Total que Interpol.
Ps ya, aquello era dejarse llevar por la manada que oscilaba a un lado y al otro al ritmo de "Rosemary" y enfurecida brincaba cuando "We spies we slow hands" sonaba a todo lo que dió (el sonido fue excelente).
Me sentí feliz de vivir esta experiencia junto a mi amiga Carmen, porque aquello tuvo un sabor a remembranza y nostalgia por la juventud que ya se fue.
Me devolvió un poco lo que había perdido en el camino y me dió esperanza y provisiones para continuar en el viaje.
Exácto, como las mismísimas piedras rodantes.

lunes, 11 de octubre de 2010

Volverte a ver...

He contado muchas anécdotas de mi época de escolapia y puedo decir que la mejor etapa de mi vida fue la Universidad. ¿Por qué? bueno pues básicamente porque dejé de sentirme como Katty la Oruga y di paso a mi esplendor juvenil...(cualquier cosa que eso signifique).
Así conocí a mis amigos, de los que ya les he platicado, pero también conocí a personas que ni me agradaban y para colmo de mi paranoia al revés ¡yo tampoco les agradaba! (#escándala)
Y para que ustedes juzguen por si mismos, les diré brevemente que yo era MUY popular en la Uni...(ok, ok, no, la verdad no era popular pero me gustaba sentir que si) y también me gustaba hacer barullo en clase, ya fuera con atinados comentarios a propósito de las reformas al código en comento, o para soltar algún dato de cultura general que en verdad me hacía ver como un auténtico fenómeno de biblioteca.
Tal coctel de personalidad caía bien en algunas personas, pero en otras francamente las hacía vomitar y, preciándome del don que hace presentir la personalidad de la gente, obvio es que me daba cuenta quien de plano quería ver mi cabeza colgada del cubículo de Derecho.
Dicha animadversión que mi persona despertaba en esa gente me gustaba, la neta.
Mi filosofía era: "bien o mal, pero que hablen". Así que terminaron mis años escolares y dije: ps total, no los voy a volver a ver....
Sopas!
Llámenle destino, karma o una franca indisposición de ánimo del creador, el caso es que hoy hoy hoy hoy me topé cara a  cara, frente a frente con una de esas chicas a las que yo hubiera querido jamás toparme en mi gata vida.
Lugar: El Wal mart de mi pueblo
Yo iba instalada en la divez, latigueando a Marmota pa que se apurara con el súper cuando de repente que nos damos el encontronazo con los carritos del supersh y ps las dos nos quedamos sacadas de onda, a mi me ganó la risa (como siempre me pasa en los momentos menos adecuados) y ps  que la saluuuuudo, con abrazo y beso de judas: -Hola "C", cómo estás? no, ps que bien; no ps que cuanto tiempo; no ps es que me casé; no, ps es que yo también; no ps es que tengo "n" hijos; no, ps que yo tengo dos marmotas... y así.
Intercambiamos teléfonos y toda la pesca.
¿Y saben cual es el colmo de haber cumplido treinta? (treinta Tony, TREINTA)
Pues que la neta... me dió chingos de gusto verla.
Carajo!

viernes, 8 de octubre de 2010

Oh..."eso".

Voy a contarles una historia triste:


Hace mil años, hubo una chica que lo único que quiso fue dejar correr los días de su vida tal como el agua corre por el wáter cuando se es ecológicamente irresponsable.

Tenía en ese entonces roto el corazón y la cordura. A pesar de todos los que la rodeaban, necesitaba una guía, apoyo y consuelo; esto lo sabía y lo deseaba, pero a la vez también le rehuía al compromiso. No quería ningún apego ni nada que significara atadura. Iba como las goletas a la deriva…

Y en éste tedioso discurso de un alma sin rumbo, fijó su existencia en el cliché de las películas americanas. Ver el cine como si vivera una doble vida la alejaba de las calles peligrosas aunque también de su familia, amigos y todo aquello que nos ayuda a crecer como persona. Escuela incluida. ¡Pero no pasaba nada! Asombrosamente no sucedía maldita la cosa.

Tenía un novio, tenía amigos, tenía a sus padres y hermanos, un pasado impecable, una casa cómoda, una mascota que no la esperaba en las noches pero que fregaba por el día.

Y aun así, ella necesitaba más. Y se entregaba al vacío como te entregas al destino más incierto; y las mentiras para encubrir su “estilo de vida” se hicieron parte de su piel, tanto que hasta olvidó lo que era el sabor de la verdad en los labios. Pero no pasaba nada.

No se drogó, no se convirtió en dipsómana, no se prostituyó ni durmió en las calles… ella únicamente dejaba transcurrir el tiempo, guardándose en los cines como una oruga se encierra en su capullo, solo que al final de la película no saldría una mariposa.

Pero, amigos, en serio que no pasó nada. Y ésta falta de reacción (momentánea, claro, el karma es algo más que un lugar común) la tenía al borde del abismo. Y dejó caer su brillo desde un puente. Del mismo puente en el que algún día contempló aquel planeta y dijo: “ya no queda más”.

Y fue cierto, amigos.

No quedó algo más.

lunes, 4 de octubre de 2010

¿DE QUÉ LES PLATICO?

Quiero escribir. Neta que sí.
Pero a la hora de elegir tema, entro en conflicto con todas las aristas que forman la terriblemente bunaparanada mujer que soy. Y digo: "a ver, ahora les platicaré que atropellé al perro de mi vecina y así se van a reir y a darle la razón al poli que vino a echarme pleito y a -JAJA- tratar de quitarme mi inexistente licencia de manejo"; pero ps a la hora en que puedo conectarme al interneps, ha pasado la euforia del momento, el acontecimiento ha dejado de ser gracioso para dar paso a las preocupaciones acerca de mi nuevo apodo (¡"La mataperros"!, ¡háganme el usual chíngado favor!, ¡si ni siquiera se murió!) y la erogación dolorosa de las curaciones de "Fluffy" (píiiiinche nombre).
En otras ocasiones he querido contar anécdotas de antiguos amores, sacar a relucir los trapos más sucios de cierto "ente" que se dedica a "..." y vive en "....", allá por el año de 20.. (como en los libros de Jane Austen), pero entra en mi la cordura y digo: "noooo, ps ¿quién le pegooo?, 'ora resulta que voy a hacer famoso a quien no se lo mereceeeee". Y la cosa termina en mero trámite.
Y ASÍ ME LA PUEDO PASAR TODO EL DIA, PERO PUES YA ME TENGO QUE IR A HACER MI QUIACERRRRR...

jueves, 23 de septiembre de 2010

GRACIAS A LA VIDA....

Ok, lo siento; me tiro al drama de cabeza y sin poner las manos, pa caer de puritito hocico sentimentaloide. Sucumbo a mis más profundos deseos narcisitas para hacer ésta entrega y ¿saben qué?, esta vez no me reprocharé nada puesto que este es mi último post veinteañero y si en el anterior me azoté por tan sobado tema, ahora me regocijo (así es, bendita bipolaridad, tu sais).
Doy gracias a la vida, a la máxima deidad existente, a mis papás por decidir traerme al mundo en un arranque de valor a pesar de su cortísima edad, a mi hermano David "Dr. Mitocondria" por ser mi compañero de traumas y alegrías familiares. Gracias a todas y cada una de las personas con las que he tenido la fortuna y la desgracia de haber convivido, sí "Matón de cuarto de primaria", te agradezco el hecho de haberme traumado al burlarte de mis dientitos de conejo, o a ti "Rosita, la pegalona" que en kínder eras el azote de todo el salón con tus marrullerías, por haberme tirado del columpio descalabrándome y dejando que muchas de mis neuronitas conocieran la luz al final del túnel.
Gracias a toda mi familia paterna por heredarme este repinche carácter que me cargo, pero sobre todo, por darme el ejemplo de cómo no ser cuando sea -más- grande y por pasarme tantita sangre oaxaqueña que, como los tamales, el chocolate y los chapulines, no a todo mundo gusta.
Gracias a CIERTOS integrantes de mi familia materna porque me han enseñado que compartir la misma sangre no es sinónimo de compartir la clase, la educación y sobre todo el sentido común. Gracias a mis primas Lluvia, Daniela y Fernanda por ser el paño de lágrimas, la cómplice de aventuras y un hombro donde llorar.
Gracias a todos mis amigos que han compartido conmigo su valioso tiempo, su entrega, su buen o mal humor, alguna anécdota o hecho curioso. Por ser un pilar en mi vida que, como la salud, tiendo a descuidar y no saben cuánto lo siento chicos, no quiero ser como los políticos en campaña pero creanme que hago lo posible por no perderles la pista. Gracias a mis amigos de la primaria, de la secundaria, del ballet, de los scouts, del inglés, del francés, de la prepa, a los del KFC, de la Universidad, de la vida, del trabajo, de borrashhhheras, amigos de mis amigos que ahora son mis amigos, de la Guay, del Myspace, Facebook, a la Familia Frutaaaal...en fin, a toda la gente que he tenido la dicha de conocer.
Gracias a todos los novios que tuve, gracias a los abogados, a los ingenieros, al doctor, al contador, al Dj, al ¡chamán!,a "cachetitos de manzana y Humpty Dumpty" al del KFC, al bajista, al rockstar, al que vendía seguros, al psicologo (que me dejó piorrr), al "robavacas", al "adicto a las sustancias ilegales", a los "buenos para nada" (qué, seguún mi Papá, tooodos caben en ésta categoría), al jovencito, al veterinario...uuuuffff...¡y todavía falta!, jajaja.
Y...claro, gracias a mi nueva familia, la mía, mía, mía.
Gracias Marmota por ser "the one" y por cooperar para concebir al ser más especial de toda la galaxia: mi hijo Mateo.
Gracias marmotas por hacer de mi nueva vida un caos, pero un caos que al fin tiene rumbo y dirección.

¡QUE VENGAN OTROS TREINTA Y MÁS!

Y gracias a ti, por leer La Gatería.

lunes, 20 de septiembre de 2010

No hay plazo que no se cumpla...

Estoy a un pelo de cumplir treinta. Es una edad importante y para mi, es una edad aterradora.


Cada decisión que he tomado, por muy pequeña que sea, se ha convertido en una bola de nieve que crece y crece, aplastándome o llenándome de nevosa felicidad. Pero ha quedado para la posteridad, como aquellas fotos de secundaria en las que lucíamos sendos copetes bien crepeado y esos brackets, tratando de enderezar unos dientes austinpowerescos.

Honestamente, no me imaginé cómo sería yo al cumplir treinta.

Sabía ciertamente que no podría ser como mi mamá (a esa edad ella batallaba con dos criaturas de 10 y dos años, respectivamente. Con trabajo fijo y estable como abogada en el área de amparos del entonces Departamento del Distrito Federal y con una pequeña, pequeñísima histeria, que se volvería hereditaria). Pero tampoco sabía qué sería de mí.

Y sigo sin saberlo, pa que más que la verdad.

Hace poco bromeaba con Marmota (que por cierto, en eso de los treintas ya es todo un experto) comentando que no podía ser que ya le estuviera pegando al treintón y yo siguiera peleada con mi adolescencia… y reíamos ¡jajajajaja!, pero al término de la risa, quedaba aquello que yo llamo “posos de conciencia” los cuales me indicaban que no era del todo broma aquella afirmación. Sí, sigo peleada con el pasado, MI pasado.

Es un fardo que no puedo soltar y que me niego a comprender para evitar más errores en el futuro. Soy como los adictos moderados, que saben lo que su adicción les acarrea pero aún así, no pueden prescindir de ella.

Mi pasado me condena, me tiene sentada en un banquillo acusatorio con la luz cegadora en un alto wattaje, cuestionándome todo el tiempo por aquellas malas elecciones que tomé y que por más que terapeutas, psicólogos, metiches, buenas conciencias, buenos amigos, malos amores, etc., intenten echar de su cosecha, pues nadie puede quitarme de la cabeza esa comezón que Pastilla canta tan bien.

Por eso me resisto y me enferma cumplir treinta. Porque es como una bofetada en la cara, el pasado y me tortura y yo me dejo torturar…

Aunque, cuando sale el sol y entibia un poco mi corazón, me doy cuenta que pues ni pez, Acuamán, la vida sigue y ahora no sólo yo dependo de mi poca o mucha imaginación para salir adelante.

No me tiro para que me levanten, esa acción de tan sobrevalorada, da franca hueva. Se que en unos momentos más, mi bendita bipolaridad me tendrá de nuevo contenta, cantando “tú mi complemento, mi media naranja…” y yo seré feliz, feliz como esas inconcientes que pululan en el espacio, sin más preocupación que traer hijos al mundo para que otros los mantengan mientras ellas se dedican a lo que mejor saben hacer… y que les sale ¡tan bien!

Ta bien, ta bien, estoy asustada. Es normal, creo yo, y como otras veces se que caeré parada, como mis buenos amigos los gatos.

Porque no de a gratis esto es una Gatería, ¿o no?

viernes, 10 de septiembre de 2010

Un paso adelante...(ni modo, Deff Lepard)

Segurito que soy la vergüenza de mi madre por ventilar impunemente, de una manera pública y bastante escandalosa, cuanto pasa en mi vida; pero yo aquieto su preocupación haciéndole saber que ps que nada más me leen mis -5 lectores de siempre y que, por más candela y suspenso que le eche, mi deficiente sintaxis apenas puede provocarles una muy sincera cara de “¿uh?”.
Así que, ya con la conciencia tranquila y el intestino relajado, me dispongo a contarles que:
• Mateo volvió a la guardería donde mantenerlo sano nos cuesta alrededor de $8000 al mes (honorarios médicos NO incluidos) y nada, que es una auténtica pachanga convencerlo todos los días a que entre a la escuela.
• Por lo tanto, me he reincorporado a la vida “laboral” (entrecomillado, si, si) tratando de malabarear mis dos neuronas encargadas del Management para poder entregar resultados dignos de una esposa-gerente.
Así es, vuelvo a supervisar niñas respondonas, berrinchudas y harrrrrto mañosas, PERO ¡JA!, no cuentan con que haber pasado medio año enclaustrada y peleándome con los pinches gatos callejeros, me ha agriado el carácter de tal forma, que haría llorar al mismito niño dios.
No más: “…eeeestee… ay señora, ¿qué cree?... que ayer faltaron $400 pesos en la cuenta”, y yo: “(entripado por dentro, sonrisa benevolente por fuera)… ok Chimina, te lo descuento poco a poco…”
¡Nel, ‘ora trabajas horas extras, ca…bezona!

• Y por pura inercia, pasaré pocas horas en mi casa, donde me traumará menos el hecho de que el agua se tira o no cae, el gato se zambulle felizmente en mi basura, las arañas se meten y conviven con nosotros tranquilamente o que el agreste clima es capaz, sin remordimiento, de arruinarnos una perfecta tarde de parquecito.

• And “last but not least”: me urge saber de un buen hipnotista, puesto que no supero el TERROR a manejar en carretera, con toda la fauna rodante que ya conocemos y que hace de mis nervios lo que su faunorodesca gana le da (as always).

Así las cosas, como dije al principio: a mi mamá le podrá avergonzar todo lo que les he platicado, pero de lo que sí podrá estar orgullosa es de mi impecable ortografía (que ese tema se cuece aparte).

Aburrrrrrr.

viernes, 27 de agosto de 2010

FELIZ ANIVERSARIO!!

Soy Dana, tengo CASI treinta años y hoy cumplo tres años de matrimonio.


Escribo esto a una hora en la que debería estar dormida, emocionada como niño en vísperas de día de Reyes, o en su defecto, gozando como enana las ventajas de “dormir” con la pareja de manera “oficial”, sin el nervio de andar apagando el celular, inventar pijamadas en lugares donde no existe el teléfono o pagando a la mejor amiga por sus servicios como tapadera.

Pero no.

Frente a mi computadora trato de digerir lo que sucede: que no habrá celebración, que me he casado con un workaholic y que de plano la situación económica no está como para tomarse un día de descanso para celebrar tan magnífico acontecimiento. (Pus mientras me cambie el carro…)

No se qué postura asumir… por un lado, mi formación universitaria, mujer de ciencia y librepensadora me dicen que pa qué hacerla tanto de emoción, si es un día cualquiera; no es algo específico como, digamos, la navidá ¿no?, en la existe tal enajenación por parte de la mercadotecnia que los miles de grinchs que pululan por el mundo alegan que “todos los días deberían ser (aquí ponga el festejo que más le guste: navidad, año nuevo, día de las madres, día de los padres, día de las mascotas perdidas en accidentes automovilísticos, día de las carreras en ropa interior de zanahoria, ad nauseam) y no sólo recordarlo una vez al año.

¡Pero estamos hablando del matrimonio!

¿A quién en su sano juicio le gusta recordar los 365 días (y 366, por si es bisiesto) que se encuentra sometido, amarrado, juntado, pegado, matrimoñado precisamente los trescientos sesenta y tantos días de toda su vida?

Aunque por otra parte, el lado más suave y menos cínico que coexiste en mi cerebrou dice que cómo es posible que intente hacerme la fuerte si muy en el fondo, también recibí la educación telenovelesca Barbi-Ken y que muero por celebrar con cenita, piojito y besito éste día.

Y alega, además, que por qué me estoy haciendo la sarcástica cuando bien se que me duele dejar pasar éste día, teniendo yo (como en todos los matrimonios) el 50% de la responsabilidad (que no la culpa) de no tener festejo.

Irónicamente, a raíz de haberme casado, dejé de ser la Dana detallista que ustedes, queridos ex novios conocieron, para convertirme en alguien más práctico. No cartita, no regalito, no cenita. ¿Y me enojo por que yo no recibiré algo? Pues así ni cómo ayudarme, ¿verdad?

Conclusión: Gracias, Máxima deidad existente, por dejarnos llegar vivos y medio cuerdos a éste tercer año en las carreras de resistencia amorosa y gracias porque por lo mismo, tenemos un hijo que goza a sus padres juntos (y, pues sí, ¿a quién engaño?, felices).

Tan tán!



viernes, 13 de agosto de 2010

Una cita para Dana.

Ayer por la tarde dejé encargado a Mateo con su abuela; ¿el motivo? tenía que sacar tejido muerto del cerebro y de mi relación con Marmota. Para nadie es un secreto que desde hace dos meses nuestro hijo no se ha recuperado de una misteriosa infección en la garganta, que aparece cuando va a la escuela y desaparece cuando reposa en casa.
Tonces, estos dos meses de cuidados intensivos marmotescos, aunado a una incomprensible, inútil y francamente dolorosa mudanza hacia el Edomex, han mermado mi capacidad intelectual y afectiva, producto de repetir como un mantra diario: "tup turup tup Dooooraaaaa!...Dora, Dora, Dora la exploradooooooraaaa..."... Shoot meee!!
Así que ayer hubo una comida donde en la mesa no se sirvieron papitas fritas en forma de carita feliz, ni pankekis arco iris, sino una rica pizza italiana con setas, peras caramelizadas, gorgonzolla y avellanas. Tampoco se bebió juguito de cocofresa, sino sendas copas de vino tinto "Tall horse" (ni muy bueno, ni muy barato y hasta creo que me piñaron), ni se pidió el area de "no fumar" sino al contrario, el área de terraza para fumarrrrrr como los malditos chacuacos que somos.
Y bueno, aquello era casi una experiencia religosa para mi, casi llegando al éxtasis de la adultez y sintiendo los efluvios de la soltería embriagando lentamente mi cerebrou...hasta que llegó la hora del cine y ps ¡papas!.
"Mi villano favorito" estoy segura que es una buena película, es chistosita y mona si ustedes quieren... ¡pero para verla con niños, caramba!... qué tenía que andar viendo esa peli cuando la atmósfera era perfecta para olvidar por un segundo que mis días transcurren de acuerdo a la temporada de Hi5. Y más: chingos de niños salidos de nosedónde, armando sendo revuelo en la sala, que aunque estabamos en "lo mejor de Coapa", valióles madre para sus llevar a cabo sus propósitos bandalescos.
Pus ya, bien resignada me chuté la peli, la cual extrañamente mi grinchesco marido amó y disfrutó al grado de que la quería volver a ver y a mi no me quedó más remedio que echarme una pestañita en lo que llegaban los créditos, los cuales, por cierto tardaron aaaaaños en llegar, por abusar de la presencia de las cositas amarillas...hummm.
Lo que me queda claro es que fue una linda cita, novié con mi esposo como hace mucho no y lo mejor es que al regresar a casa, mi hijo estaba feliz de haber pasado tiempo con sus abuelos y aquello no terminó en drama.
Amo a mi hijo, lo saben y lo se. Pero también amo a la persona que soy cuando puedo hilar dos frases graciosas en mi cabeza y éstas no tienen nada que ver con "Lazytown" (que lo único bueno que tiene es al sujeto en leotardo azul).
Fin.

miércoles, 28 de julio de 2010

Por que parece que me persigue el fantasma del ayer?
Pero no, Dana, esas son solo alucinaciones estivales, sumisas y completamente inutiles.
La calle de la casa materna ofrece un trayecto para pensar. Camino sola y no lo creo, en verdad no creo que tengo este tiempo para paladearlo, para sentir su aroma cayendo como una lluvia fina de incienso. Tu tienes la culpa, sabes? tu que eres el resumen del fracaso y del error, el antes y el hubiera. Pero no pasa nada, viste? no pasa nada y entonces yo me quedo con el dolor de saber cuantas veces he fallado, cuantes veces he vivido en el error y vaya! no pasa nada.
O no pasa algo, da lo mismo, sabes? por que es nulo.
Aun asi, gracias. Dices porque me agradeces?, por que tienes esa mirada que entristece a la misma luna? y yo digo no pasa nada, de veras, no pasa nada. Tu sucediste hace muchos anios, muchos... era incomprensible pero sucediste. Y desde ese instante uni mi destino a tus caprichos, pero no pasa nada, sabes?
De mil maneras he querido que sucediera y solo me contente con rumiar el azar, de ma

viernes, 23 de julio de 2010

Estoy sentada, con la oreja perforada de tanto trancazo musical que cargo en mi ipooood y tratando de encontrar tema para mi post de cada viernes.
...
Pero no. Qué malo es cuando tus historias chistosas y personales pasan delante de tus ojos tan rápido que ni siquiera los suspiritos pueden darte idea alguna de lo que dirás a continuación. Esto al ritmo de "Age of Aquarious" de Fifth Dimension como musicalización.

Aunque ahora que lo pienso, recuerdo mucho una vez que, corriendo el año 1995, me encontraba trepada en la ventana de mi depa, en el último piso sobre Av. Insurgentes Centro, esq. Gómez Farias, en el D.F.; y mientras la lluvia hacia de las suyas, como en toda su lluviosa vida, me dedicaba a escuchar los gritos de los ¡cientos! de padres de familia que ¡exigían! que sus vastaguitos fueran admitidos en las prepas y ceceaches de la UNAM.
Y yo, cual viiiiil gato goloso, los veía pasar y pasar, pensando y regocijándome con el hecho de que yo sí me había quedado. Y justamente sonaba "Age of Aquarious", pero en un espantoso cover de una tal...mmmm...Analí, I guess, que jocosamente transmitía la eeeeexitosísima "Pulsar fm, 90.5".
Quien diría que un año después, yo tambien estaria llorando a mares por una inminente mudanza, un corazón bien trapeado y un año escolar completamente reprobado...bueno, no completamente pero casi.
Y ps ya.

viernes, 16 de julio de 2010

Cu cú!

Las instrucciones de mi laptop eran bastante claras: "puedes descargar todas las madres que desees, no necesita antivirus, el adobe aunque ni sepas usarlo ya viene incluido, PERO por ningún estúpido motivo, puedes fumar enfrente de la pantalla plasmosa"... Bah!
Es una noche lluviosa (quiero decir, madrugada lluviosa), no puedo pegar el ojo porque a Mateo le toca su medecina y temo quedarme dormida; la marmota anda en viaje de negocios por Veracruz, en la tele no pasan cosa buena alguna, yo no se por qué estoy viendo los simpson si ya les perdí el hilo (¿cómo?, ¿qué no son como una telenovela?) y la coca cola ya se me acabó.
Si éste pasaje que les narré no hizo que me ganara su simpatía, entonces nada de lo que les platique a continuación lo hará, porque todo, todo, todo (sí, como la añeja rola que ¿cantaba? Daniela Romo) es deprimente
Hace exactamente un mes que me mudé y... lo siento, no puedo dejar de mencionar el tema.
Aún no conozco a mis vecinos y creo que ellos no tienen la menor intención de conocerme puesto que en éste tiempo no he recibido a las puertas de mi casa, la gringuísima "cestita de bienvenida" que se entrega en toda colonia que se respete, a los nuevos vecinos.
Ni hablar.
¿Se acuerdan del gato de basurero que rondaba por aquí? Lo sigue haciendo, así que pensé que no era de Dios andar insultando animalitos sin nombre, por tal motivo, le puse "Bony", mínimo para que mis maldiciones tuvieran, ejem, un poco de sustancia.
PERO no todo es malo, ven? Ya me puedo bañar con agua caliente que sale de la regadera, ya cocino algo más que huevitos cocidos, la señal de la interné es más o menos decente y porrrrr supuesto, ya tengo a mi piratero de confianza.
Aunque algo que me ha hecho llorar de rabia, frustración y demás han sido las reputs arañas; aprovecahando que no pueden leerme, les contaré que son lo peor que me ha pasado en la vida. Sí, sí, sí...al diablo con los dramas del pasado, las arañas han hecho de mi una piltrafa histérica y han hecho mi casa como se les da su arácnida gana. ¿Spiderman?...jajajaja!!!....
Bueno, ya es hora de la medicina.
Hasta al rato.

lunes, 21 de junio de 2010

El '98.

Hace chingos de años, en el noventa y ocho precisamente, nació en mi LA NOSTALGIA.
Y querrán saber, oh amados menos cinco lectores, qué carajos es; LA NOSTALGIA, ¿no?
Bien.
Pues nada, que la nostalgia es un sentimiento que se ancla como chicle en el zapato, igual de absurdo, igual de molesto. La nostalgia es y será un arma de doble filo para aquellos que son románticos o prácticos. Será lo que te sobra de comida en el refri, que por ninguna circunstancia quieres comer, pero que te es imposible tirar a la basura.
En mi, tal ...mmmm... cosa, es una constante visita; es una perrrrrpetua afirmación de quién no soy y de por qué soy como soy. Bastante ridículo, ¿verdad?
Sí, pero yo hablaba del '98... ése fue el último año en el que cursé la prepa. El año en el que mi padre entró a trabajar a "Reclusorios". El año en el que tuvimos por primera vez "escolta" y mis viajes a Querétaro fueron decisivos (leanlo bien: decisivos).
Tambien fue el año en el que "me puse de novia" en serio, con un chico alto y guapo, que al final resultó ser de los amores más importantes de mi vida. El año en el que remodelaron mi casa, en el que mojarse bajo la lluvia era igual de importante que saber besar. Y claro, el año en el que se jugó el mundial en Francia... con triunfo de Francia, por supuesto, con gol de Emmanuel Petit. Y el año en el que "...y muevo la colita (uh uh uh uh uuuuuuhhhhh uh!) claro que siiiiiiiiiiiiiiiiiii" de Chancho en piedra hacía de mi soundtrack personal.
Tambien fue el año en el que me hice más amiga de Ale, Karina y "la gusana".
Por eso, a doce años y precisamente con el mundial como testigo, doy gracias a que estás de vuelta en mi vida.
Te quiero mucho, Kary.

lunes, 14 de junio de 2010

La Casa de Usher...o cómo me volví loca por un gato.

Muchos de ustedes han seguido mi desgracia, la de mudarme fuera de ésta, mi amadísima, contaminadísima, apestosísima, cagadísima Ciudat de México.
A varios ha extrañado que, de ser una auténtica amante de los gatos, de pronto he pasado a tomarles ojeriza, a declararlos mis enemigos naturales y sobre todo, a iniciar una cruzada en contra de todo felino doméstico que ose poner sus patitas en mi jardín (Y EN MI BOTE DE BASURA)
Nada, que estoy completemente desequilibrada por el asunto de mi mudanza y la locura, compañeros, creanme que no tiene nada de poética.
Apenas tengo una semana viviendo en una casota, no es presunción. La alucino por exactamente, su tamaño. Pero al márgen de eso, la alucino porque no es NADA funcional. Le falta ésto, le sobra aquello, no me permite moverme con comodidad y el desorden habitual en mi ya se ha convertido en un suceso alarmante, puesto que ahora es descomunal y no se limita a un sillón o dos, sino a toda la estancia.
Y y y y... pus en un nada bonito acceso de locura, rompí precisamente el vidrio enterito de la cocina.
Si antes le tenía inquina al gato que abusaba de mi basurero, ahora le tengo ¡PAVOR! puesto que en cualquier momento puede ingresar a la casa y hacerla como su rechingada gana le de.
Y es que no, no es siquiera bonito, pachonchis, lindo...noooooooooooo, es realmente un vil gato de basurero.
Pero güeno, con Mundial, pan y circo nos la llevaremos hasta que dentro de dos años pueda decirles a todos ustedes: "Ay miren, los invito a cenar huevito cocido a mi casa"
O sea!

viernes, 4 de junio de 2010

DANA EN BELLAS ARTES (mientras su hijo berrea en una guardería apestosa, perdida en la inmensidad del Edomex)

Sublime y surrealista ha sido el día de hoy, pues yo, como muchas madres adolescentes tengo derecho a diversiones, ¿no?
La verdad es que mis suposiciones son bastante erróneas pues sabemos de antemano que hace casi quince ayeres que dejé de ser adolescente y que por supuesto no tengo derecho a diversiones, sino a andar buscando trabajo para mantener a una criatura hermosa (o al menos, para cumplirle sus caprichitos) y por ende, he actuado irresponsablemente al acudir a Bellas Artes a nutrir mi espiritu contemplando a René Magritte.
Pero es que la idea de tener tiempo propio fue tan seductora, tan dulce e inquietante para mi deleite que no pude decir "nel".
Y corrí, rauda y veloz hacia mi meta, al fin que la suerte ya estaba echada y ¿quien soy yo, vil juguete del destino, para desobeder al sino?

La exposición es excelsa y bastante entretenida; de los aspectos técnicos obviaré ante el temor de decir pifias, pero lo que dejó en mi es una nueva perspectiva ante la premisa de: "nada es lo que parece".
La belleza de una piedra bajo una nube, el rostro cubierto de un hombre, cualquier hombre, por una manzana verde y jugosa; el curvilíneo cuerpo de una mujer plasmado en una botella me hacen preguntar a qué le supo tal bebestible al maestro Magritte.
Y, la obra que me dejó sin palabras fue: "El mundo invisible".
Tal vez a algunos el contemplar una piedra que a su vez contempla el mar, no será cosa de gusto o de exhaltación, pero a nadie deja indiferente "El hada ignorante" y creanme, creanme de verdad, que algo, algo les moverá en las entrañas colesterosas suyas.
Ya, me rindo. Mi mundo real me jala de la manga diciendo que el viaje ha terminado y que por hoy, ya estuvo bueno de andar perdiendo el tiempo ajeno.